miércoles, abril 21, 2010

Internet: el alimento de los hipocondriacos

Internet no es sólo el paraíso de los hipocondriacos: los crea, nutre y sume en la desesperación.

Hace dos semanas me ingresaron por un problema estomacal agudo que me hacía suplicar la eutanasia. Fue algo corto pero intenso... hasta interesante (era virgen en cuanto a ingresos hospitalarios). Además, para lo mal que me encontraba creo que me recuperé a la velocidad de Lobezno.

El problema radica en que en mis análisis de sangre salió algo que a mi dulce doctora le hizo fruncir el ceño y, tras amenazarme con tenerme un día más en el centro del aburrimiento y tortura de venas, me hizo prometerle que el lunes siguiente iría a que me hicieran otros análisis y pediría hora en medicina interna.

Cuando me dieron el expediente logré descifrar que mi doctora debía ser egipcia y que mi futura cita se debía a que me habían detectado leucopenia y neutropenia. Es decir, mis leucocitos y granulocitos están de fiesta y no dentro de mi (probablemente me puse tan mala por eso). Nada preocupante hasta que abres la wikipedia.

Es buscar en Internet qué significa esa jerga médica y tener problemas diarreicos. En serio, ya no es sólo que el artículo de neutropenia no empiece nada bien diciendo que un 30% de los casos son fatales, sino que te pones a mirar las posibles causas y... se te quitan las ganas de ir al médico. Total, para que te digan cosas feas ya te apuntas a algún programa de nuevos talentos de televisión. ¿No?

¿Consecuencia? Aún están esperando los análisis a que los vaya a buscar. Allí están, pacientes y muertos de risa. Lo pospongo y lo pospongo porque me acojona que pueda ser aquello que por herencia genética me acecha tras cada esquina (ya que dice que es una de las posibles causas). Mañana, si me armo de valor, iré a por los resultados y pediré hora... y sea lo que sea pediré que me hagan las pruebas ya para poder olvidarme del asunto para siempre y empezar a vivir tranquila.

Sé que todo esto es hipocondría, que me preocupo por nada (ya que me encuentro genial) y que al final será una tontería, un suceso aislado o una consecuencia de deshacerme en vómitos y otras sustancias... Lo sé, lo intuyo, pero hice la gilipollez de mirarlo en la red y ahora sólo me queda frivolizarlo y reírme del asunto. Lo jodido es que siento que no puedo desahogarme con nadie porque todo es estupidez mía. ¡Pobrecitos nosotros los hipocondriacos!

lunes, abril 12, 2010

De sadomasoquismos y nuevas modas

La moda es uno de esos fenómenos sociales que por su complejidad normalmente nos sorprenden. Aunque es relativamente fácil entrever de dónde han surgido las tendencias más actuales en pasarela y estética, hay otras de las que se desconoce tanto su origen como el por qué los seres humanos nos adherimos a ellas sin pensarlo un segundo.

Uno de esos ejemplos (del que me he dado cuenta muy recientemente) es el sadomasoquismo sentimental. Hoy en día parece que todo el mundo quiera salir con alguien incapaz de suplir ningún tipo de necesidad emocional (ni suya, ni ajena). Es en un mundo así donde cobran sentido frases tan desgastadas como "trátale mal y lo tendrás detrás" o "a las chicas les gustan los chicos malos"... ya que parece que cuanto más nos fustiguen más andamos pegados al culo del que nos atiza. Hombres y mujeres somos idiotas por igual: a ellos les van las pécoras y a nosotras los gilipollas redomados.

Intento comprender el por qué de algunos noviazgos. Encontrar el sentido a algo tan irracionalmente estúpido como soportar los desprecios de alguien que te has encontrado por la calle y, aún así, luchar por conservar a esa persona. ¿No sería mejor tirar de la cadena y dejar que toda la mierda se fuera por el desagüe? ¿O acaso tememos tener que masturbarnos para saciar nuestro apetito sexual?