domingo, diciembre 25, 2011

La Navidad tiene una doble vertiente. Por una parte es una época de felicidad, de festividad, de turrones. Quedamos en familia y reímos los buenos momentos del año. Nos abrazamos, nos ponemos cariñosos y paseamos disfrutando de las luces navideñas y del buen rollo. Dirán que es hipocresía quedar con familiares que no solemos ver, pero la realidad es que la Navidad tan sólo es la excusa para hacerlo... para poder querernos sin tener que preocuparnos de nada más, para poder vernos sin plantearnos si el otro tendrá cosas mejores que hacer o sin sentirnos incómodos por la falta de contacto.

Por otro lado tomamos consciencia, por desgracia. Nos damos cuenta de los que no están aquí este año y, sin apenas percibirlo, algo muy lúgubre se apodera de nosotros, ¿quién seguirá aquí el año que viene?. Lo que creíamos superado surge de nuevo por nada, por apenas una palabra, por expresar algo que pensamos en voz alta por primera vez y, sin darnos apenas cuenta, todo brota en un torrente incontrolable. Y aunque sigamos hablando con normalidad y sonriendo no podemos evitar que los ojos se nos deshagan en lágrimas. Intentamos disimularlo pero nos hemos dado cuenta... hemos tomado consciencia de que estamos rotos, de que todo nuestro mundo se sostiene sobre una fragilidad aterradora y ante la que nos sentimos desolados y terriblemente solos. Tomamos consciencia de que estamos jodidos, desgarrados, de que el vacío que nos han dejado no se llenará a base de evitar hablar o pensar en ello. Nos percatamos de que simplemente la vida no sigue inmutable tras su marcha, sino que el cambio es tan radical que nos asfixia y atrapa en una espiral de la que se tarda mucho tiempo en salir. Surge todo de golpe, como un latigazo, e inesperadamente una de las épocas más felices del año se torna tan amarga que te es difícil seguirla saboreando. 

Y una vez dicho esto... espero volver a ser persona mañana y que los polvorones vuelvan a saberme a gloria y no a mierda.

Feliz Navidad y todo eso.

miércoles, diciembre 21, 2011

El sexo no es un accidente

En unos de mis intentos frustrados de pasarme Internet he dado con una divertida campaña publicitaria llevada a cabo por MTV Alemania bajo el eslogan Sex is no accident, always use a condom. En ella, mediante dibujos animados y tiras cómicas, intentan concienciar a la juventud sobre el uso del condón.


Todas las tiras y vídeos las podéis ver en Obey Magacine y os aseguro que alguna os arrancará al menos una sonrisa.

Esta campaña me ha recordado a otro anuncio sobre la misma temática que me hizo gracia... y aunque admito que puede resultar un poco bestia, lo que más me gusta de él es su originalidad.  




Y con estos dos últimos me entra la risa tonta cada vez que veo las posturas con las que los protagonistas practican el coito.




¿Y qué más decir? Usad preservativos mis niños y niñas que un embarazo no deseado no es lo peor que te puede pasar. 

miércoles, diciembre 14, 2011

Queridos Reyes Magos

Queridos Reyes Magos,

Este año he tenido la fortuna de darme cuenta de que vosotros, en vuestra infinita y Real sabiduría, no seguís los criterios de la moralidad judeocristiana en la repartición de regalos. Por ejemplo, el año pasado fui una muchacha encantadora, de esas que van pegando saltitos por la calle y repartiendo felicidad por doquier (imaginadme lanzando margaritas por la calle), y como premio decidisteis regalarme un año de mierda repleto de problemas con el coche, muerte y destrucción. En cambio, a todos aquellos politicuchos y desgraciados que se han llenado los bolsillos a costa de la economía del país y la desgracia ajena, les habéis regalado suculentos aumentos de sueldo, el indulto, una victoria de la derecha, una reducción de los derechos sociales y laborales, a la señorita Merkel (la novia de Satán) y, en general, horas y horas de sexo anal gratuito con el trabajador de clase media, el cual pone el culo gustoso y sonríe cuando comprueba que le sangra. No quiero ni pensar qué les habéis permitido hacerles a los pobres becarios... aunque  intuyo que tiene que ver con piñas.

Dándome cuenta de todo esto, este año he decidido ser una mala puta y pasarme por mis partes más íntimas todo aquello que consideraba propio de una "buena persona" y, aunque sé que no he llegado al nivel de hijoputez profesional de la clase política y banquera, espero que seáis comprensivos y tengáis la decencia de, no sé, resucitar a alguno de mis seres queridos (en versión no-zombie a ser posible) o traerme la Play 3 estas Navidades.

Sin embargo, soy una chica previsora, así que os he confeccionado una lista de posibles regalos alternativos por si no he sido lo suficientemente mala persona para merecer tales atenciones:

Como me gusta mucho dibujar pero tengo muy poca práctica en dibujar hombres me encantaría un Cock-a-Doodle, una libreta que cumple su utilidad a la perfección y que, a la vez, permite practicar en el arte del dibujo del falo masculino.


¿Cuántas tipologías de pene podrá crear mi perturbada imaginación? Sólo hay una forma de saberlo. A Misaoshi también se lo han pedido. ¿Quién vencerá? ¡Hagan sus apuestas!

Otro regalo que me haría mucha ilusión es el que me permitiría afirmar que me estoy tocando los huevos sin ser de forma figurada. ¡Unos maravillosos testículos de látex!


Está comprobado científicamente: palpar testículos quita el estrés y da gustito, son como bolas chinas de carne. Se pueden apretujar, hacer chocar entre si, estirar, pensar con ellos... La ventaja es que estos no sudan, ni huelen mal, ni tienen pelo y, lo más importante, al no estar incorporados a otra persona puedes manosearlos sin tocarle los cojones a nadie (¡que encantador juego de palabras señores!). Vamos, que los falsos son mejores que los originales, ¿cómo no querer unos?

Pero bueno, no todo en la vida son genitales, también me parecerían regalos encantadores:


El Alien, no el calvo. Aunque no es mi tipo de Alien favorito (hay de muuuuuy monos y adorables), un bicharraco de estas características quedaría encantador en mi salón. Y si fuera de verdad... ¿No estaría graciosísimo con un gorrito de Navidad? ¿No parece que tiene el cráneo muy suave? ¿No tenéis ganas de acariciarlo y hacerle arrumacos? "¡Chiquitín! ¡preciosura! ¿Quién se va a comer al dueño malo que no ha recogido la plasta de perro en la que casi me ahogo? ¿Quién? ¿Quién va a ser el bonito Alien que lo haga? ¡Tú mi chiquitín! ¡Tú!".

Como aún soy una chica inocente e infantil, también me gustaría pediros una muñeca:


La "Barbie Zombie Attack", con su bazoquita de camuflaje rosa y su palo de cricket. ¡Y ojalá me traigáis también a Ken-Zombie! ¡Me pasaría horas jugando sin parar! ¡Al fin una muñeca que cumple con todas mis expectativas!

Queridos Reyes Magos, me despido por ahora... ya pensaré en más cosas que podáis regalarme. :)

Con cariño, 

Jill.


viernes, diciembre 09, 2011

Como cada día.

Como cada día bajamos a la calle a dar un paseo. Ella, con su paso digno, se entretuvo olisqueando a otros perros y meneando el rabito a una conocida que se paró a saludarla. Mientras, yo hacía la fotosíntesis bajo el sol del mediodía de diciembre, un bien que suele ser escaso pero que este año hay en abundancia. A la vuelta, como cada día, fue directa a su cama para disfrutar de su siesta diaria y empecé la rutina previa a salir de casa. Revisé el e-mail, fui al baño y, al salir, ella ya se había ido.

No habían pasado ni cinco minutos desde que la acariciaba en el ascensor hasta que la encontré tumbada, con la mirada perdida en el infinito. La llamé y ni uno de sus músculos me respondió. Me agaché a acariciarla, aún cálida, con la sensación ácida y opresiva que corroe agresivamente la garganta e intenté cerrarle los ojos sin éxito. Y otra vez más noté ese olor inundando mis fosas nasales, el aroma que tan sólo yo percibo, el que noto cada vez que voy a un cementerio, el que sentí en la sección de semi-críticos del hospital y el mismo que me envolvió ante mi perra. 

Nunca comprenderé cómo pudo marcharse tan rápido, sin aviso previo. Aunque bueno... creo que este año ya debería estar acostumbrada. Vaya orto de año. 


Siempre te querré petitona. :*

Pd.: Siento escribir un post deprimente pero bueno... os jodéis. :D