Mademoiselle Why Artwork

martes, marzo 27, 2012

La lírica del detrito

Atención: al final de este post se propone un ejercicio de creatividad e ingenio. Os animo a todos a participar.

Es conocido por toda la humanidad que existen dos temas en común para todas las personas del mundo. Da igual la cultura, el sexo y la edad, hay dos conversaciones que siempre serán bienvenidas en cualquier contexto social no formal: el sexo y el cagar.

Este hecho, profundamente estudiado por los sociólogos sin llegar a ninguna conclusión concluyente, es relativamente reciente en nuestras sociedades. En el pasado se hablaba del follar y del cagar, sí, pero de forma oculta, avergonzándose, eran temas a tratar con las personas de más confianza. Hoy en día, sin embargo, se tratan dichas temáticas de forma pública, sin pudor ni remordimientos. ¿Quién no ha escuchado atónito una descripción explícita de un ataque diarreico? Está asumido: todos cagamos y, al menos gran parte de nosotros, retozamos cuando aparece la ocasión.

En el mundo de la lírica, el sexo fue el primer aspecto que los poetas de todo el mundo se atrevieron a abordar con picaresca. Primero con metáforas, soltándose poco a poco y llegando al porno con rima. El cúlmen del amor, el sueño del poeta masturbador, el erotismo, el romper con los tabús sociales de la época... era lo que hoy en día sería el rapero que habla de putas, drogas y violencia callejera. Habló de lo que en su época resultaba escandaloso e impúdico, ensució las mentes de millones de nobles y burguesitos virginales y católicos haciéndoles soñar con el libertinaje, las pasiones amorosas y el orgasmo.

Sin embargo, ¿qué fue del paraíso del detrito? Quedó relegado a un segundo plano y, algo tan fundamental para la vida humana como el cagar quedó sumido en el olvido y relegado a la oscuridad. Afortunadamente, tras siglos y siglos de silencio, surgieron de las tinieblas los poetas del detrito, visionarios que con sus nalgas posadas sobre el santo trono de porcelana alzaron sus bolígrafos y escribieron versos sobre el papel higiénico, creando verdaderas odas al cagar.

Aunque hoy en día aún no se puedan encontrar libros recopilatorios de dichas obras, gracias a las puertas de los baños públicos y a Internet el arte popular y los versos del cagar están a nuestra disposición, a un sólo clic de ratón

Y aunque algunos se dediquen a recopilar los escritos de los baños, me pregunto consternada cuántos poemas se habrán perdido tras las bayetas de eficientes limpiadores de retrete, cuánta cultura se habrá perdido tras esas puertas tatuadas por tochos y bolígrafos. ¡Desgracia! 

Porque:
"Los escritores de baño
son poetas de ocasión
que buscan entre la mierda
su fuente de inspiración".
Poeta anónimo. 

Y como...
"Cagar es un placer;
de cagar nadie se escapa,
caga el rey, caga el papa,
caga el buey, caga la vaca
y hasta la señorita más guapa
hace sus bolitas de caca.
Viene el perro y lo huele,
viene el gato y lo tapa.
Total, en este mundo de caca
de cagar nadie se escapa".

Otro poeta anónimo.

He decidido abrir el concurso del poema al retrete. Os reto, amigos míos, a agradecer vuestros momentos de soledad en el excusado escribiendo una oda a ese momento mágico del cual disfrutan todos los humanos (yo no, soy demasiado señorita y no hago esas cosas tan sucias). 

El ganador será seleccionado por votación entre todos los que decidan votar. ¿El premio? El reconocimiento público a las habilidades artísticas del ganador.

Fin del reto: 26 de abril del 2012.



viernes, marzo 09, 2012

¡Soluciones!

¡Es hora de las respuestas!

1. Siempre me han encantado los zapatos, mi zapatofilia se ha ido gestando desde mi nacimiento para llegar a su punto álgido hoy en día. 

Mentira. Cuando era más joven no soportaba nada que estuviera relacionado con el calzado. Odiaba tanto comprarlos como que la gente se parase a mirarlos cuando iba conmigo. Mi obsesión surgió cuando ya estaba en la universidad, sin ninguna causa aparente (supongo que me di un golpe muy fuerte en la cabeza). Desde entonces me chuto con zapatos.


2. Cuando era pequeña era una bestia torpe y alocada que siempre se acababa partiendo algo. Hubo una vez que por la mañana me quitaron un yeso de la pierna y por la tarde me tuvieron que poner uno en el brazo. 

Verdad. Era torpe con vehemencia y me gustaba mucho correr sin mirar donde pisaba. En esta ocasión en concreto el médico que me atendió no había ni cambiado de guardia. 

"Vaya, yo a ti te conozco".
"Mi papá dice que soy un desastre. :D"

Ese día mis padres rezaban para que no llamaran a los Servicios Sociales.


3. No puedo evitar partirme de risa cuando veo a alguien imitando al "Poli Risitas" de El Informal. No sé por qué me hace tanta gracia, no puedo evitarlo, ha llegado a un punto que puede considerarse como patológico. 

Mentira. El original no me hacía puta gracia, de forma que su imitación tan sólo despierta mis instintos homicidas. Cuando se puso de moda desarrollé un odio enfermizo y visceral que sí que podría considerarse patológico. Mi aversión se extiende a cualquier tipo de imitación de chistes subnormales televisivos como "el cuñao" o las frases de Carmen de Mairena. Hay personas a las que quiero mucho (como mi amante sevillano) que lo saben y que gozan con ello. 


4. De pequeña quise ser de todo, desde piloto de caza hasta astrónoma.

Verdad. A lo largo de mi vida he querido ser millones de cosas: pintora, escritora, arqueóloga, dibujante de cómic, piloto de motos de carrera, psicóloga, abogado, piloto de caza, astrónoma, pedagoga... Si fuera por mí hubiera cambiado de profesión con la misma agilidad que la señorita Barbie-amorfidad. Si os soy sincera, aún me atrae la idea de vivir gracias a la literatura, el cómic o el arte. Soñar es gratis.

Descarté la idea de ser piloto de caza cuando mis padres me explicaron (era pequeñita e inocente) que su función real no era hacer acrobacias aéreas y que debería ir a la guerra y matar personas. Eso ya no me moló.


5. Soy fan incondicional de Torrente, me parto en cada una de sus películas.

Mentira de las gordas. No lo soporto, me pone hasta de mala leche. Mira que Santiago Segura me cae bien, pero no, no puedo. Cuando veo alguna se muere un pedacito de alma: se suicida.

Única escena de la saga de Torrente que me ha hecho reír.


6. En el debate Tarantino vs. Robert Rodríguez mi favorito es, sin ninguna duda, el gran maestro Tarantino.

Mentira. Creo que con esta os lo he puesto fácil. ¿Quién en su sano juicio preferiría al actual Tarantino al actual Robert Rodríguez? Si es que... ¿cómo osan comparar a un fetichista de los pies que se le ha subido la fama a la cabeza con un director que nos hace pasarlo genial en cada una de sus pelis? 

Otros puntos a su favor son:

  •  Lleva sombrero de vaquero. No se puede molar más que con sombrero de vaquero. 



  • Su grupo de música (Chingón) es el que canta la versión de La Malagueña que Worm y yo decidimos que sería la representativa de nuestra relación. Sí, así de cursi-molones somos.



7. Los pies me parecen extremadamente eróticos. No hay cosa que me atraiga más de una persona que tenga los pies bonitos.

Mentira. Los pies me dan muchísimo asco. No hay cosa más fea, repulsiva, asquerosa y odiosa que el pie ajeno. Cuando era pequeña mi hermano me torturaba poniéndome los pies encima, lo que provocaba verdaderas batallas campales.

¿Quieres que te odie? Tócame con tu pie desnudo, es inmediato. No me responsabilizo de lo que pase luego, cuando entre en estado Berserker (ni de las lesiones, ni de limpiar la sangre, ni de arreglar los papeles de la funeraria).

Los pies nunca son bonitos, pero si son especialmente feos...
...se me ponen todos los pelos de punta.


8. Mi padre es igualito a Bruce Willis.

Mentira. Aunque se lo diga a todo el mundo: es broma. Sé que más de uno la ha marcado pese a saber que no se parecen en nada porque piensan que estoy convencida de ello. Siento haberos engañado, soy consciente de que en lo único que se parecen es en lo calvo y en lo molón (en momentos concretos), por el resto no tienen absolutamente nada en común. Es más, la frase más habitual cuando alguien conoce a mi padre es "no se parece en nada a Bruce Willis".

Por cierto, también le llamo Lobezno. No porque se parezca a Hugh Jackman ni al personaje de los cómics, sino por su increíble poder de regeneración. Se arrancó literalmente un músculo del brazo y en menos de dos meses se había recuperado al nivel en el que una persona normal hubiera tardado como mínimo seis. ¡Y esto con 50 años! 

Misaoshi, no fijes la mirada en la imagen que viene a continuación. Gracias.

El bracito de mi papi cuando le cosieron el músculo en su sitio de nuevo.
Asegura que arrancarse los músculos duele bastante y aconseja no hacerlo.


9. Lo primero que me dijo mi actual pareja fue "hola, ¿me chupas la polla?". 

Verdadero. Me lo dijo con la misma expresión facial con la que cualquier otro ser humano te hubiera saludado con normalidad. Tal fue su cara de decirestoeslomásnormaldelmundo que bloqueó la reacción habitual de patada giratoria en la cara, me hizo gracia y me quedé hablando con él casi toda la noche. 



10. Odio los bichos. Me dan mucho asco y soy fóbica a las arañas. No puedo tener una cerca sin ponerme taquicárdica y a gritar como una histérica... he pasado momentos muy vergonzosos por ello. 

Falso. En general me encantan todos los bichos y encuentro especialmente adorables a las avispas, las mantis religiosas y las arañas. Lo único que me da algo de cosa son las orugas de la procesionaria (porque caen de los pinos sin avisar y provocan urticaria) y las moscas (por La Mosca (1986)).

Vomitar sobre la comida para empezarla a digerir antes de comerla es de mala educación...
 ¡Sobre todo si es mi comida, mosca de mierda!


11. Le enviaré una foto desnuda a todo aquel que acierte las 3 verdades.

Falso. Tengo una política muy estricta respecto a las fotos de desnudos y, entre ellas, se encuentra el nunca permitir que alguien tenga una foto mía en cueros. Esto incluye a parejas, amigos, familiares y vírgenes santísimas.

Las fotos en pelotas las carga el diablo y misteriosamente acaban siempre donde no deben.

Este es el único desnudo que he estado dispuesta a hacerme. 
Espero que os guste, es un desnudo extremo.


¡Ranking!

 Worm. Si os sirve de consuelo ha hecho un poco de trampa. En un principio respondió 2, 8 y 9, cuando le dije que no era totalmente correcto rectificó y alegó no haber visto el punto 4. Por eso es "primero" (así, tachado).
1º  Níniel, H@n, José Antonio y mi amante sevillano con 2 aciertos. 
2º Misaoshi, Darth Geek, JuanRa Diablo, Sir Arthur (mi jefe en la mazmorra) y UrothJRazail con 1 acierto. 


martes, marzo 06, 2012

Vamos a contar unas mentirijillas...

La señorita H@n nos mandó como deberes para el Blog Carnival 2.0 elaborar una lista de mentiras y verdades para ver hasta qué punto nos conocen nuestros lectores. Como soy una buena chica me he pasado una hora escribiendo un listado lo suficientemente creíble para haceros dudar un poco.

¿Cuáles son las 3 verdades chiquitines? ¿Sabríais identificarlas? 

1. Siempre me han encantado los zapatos, mi zapatofilia se ha ido gestando desde mi nacimiento para llegar a su punto álgido hoy en día.

2. Cuanto era pequeña era una bestia torpe y alocada que siempre se acababa partiendo algo. Hubo una vez que por la mañana me quitaron un yeso de la pierna y por la tarde me tuvieron que poner uno en el brazo.

3. No puedo evitar partirme de la risa cuando veo a alguien imitando al "Poli Risitas" de El Informal. No sé por qué me hace tanta gracia, no puedo evitarlo, ha llegado a un punto que puede considerarse como patológico.


4. De pequeña quise ser de todo, desde piloto de caza hasta astrónoma.

5. Soy fan incondicional de Torrente, me parto en cada una de sus películas.

6. En el debate Tarantino vs. Robert Rodríguez mi favorito es, sin ninguna duda, el gran maestro Tarantino.

7. Los pies me parecen extremadamente eróticos. No hay cosa que me atraiga más de una persona que tenga los pies bonitos.

8. Mi padre es igualito a Bruce Willis.

9. Lo primero que me dijo mi actual pareja fue "hola, ¿me chupas la polla?". 

10. Odio los bichos. Me dan mucho asco y soy fóbica a las arañas. No puedo tener una cerca sin ponerme taquicárdica y a gritar como una histérica... he pasado momentos muy vergonzosos por ello. 

11. Le enviaré una foto desnuda a todo aquel que acierte las 3 verdades.

jueves, marzo 01, 2012

¡Ya tengo centro de prácticas!

Elegir el centro en el que haré las prácticas para la carrera ha sido bastante difícil. Aunque estaba segura de que me quiero dedicar a la parte social de la pedagogía, el abanico de posibilidades seguía siendo muy amplio, así que no eran pocos los centros en los que me apetecía gastar mi tiempo de prácticas y mis ilusiones de juventud. Así que, cuando llegó el día fatídico, decidí dar parte de la responsabilidad al destino y que este escogiera un poco por mí. Al fin y al cabo, los centros habían de seleccionarse en orden de nota de expediente y era probable que mis favoritos no se encontrasen disponibles cuando llegara mi turno.

Desafortunadamente mis notas no eran tan mediocres como creía. El momento de elegir llegó mucho antes de lo que pensaba y cuando me tocó todos los lugares que me gustaban estaban libres. Hijos de puta, que ni en eso me iban a simplificar las cosas. Tuve que tomar la decisión definitiva en el tiempo que cruzaba la clase, levantándome decidida por la opción que consideraba que me complicaría menos la existencia y sentándome habiendo escogido un lugar bien distinto por un arrebato de valentía que me permitió pedir lo que más me apetecía: un centro socioeducativo de menores.

Eso sí, easy-mode, uno pequeñito para chavales con medidas judiciales de internamiento en régimen abierto, semiabierto y de convivencia en grupo educativo.

Aún no sé cuándo empezaré, pero estoy ilusionadísima. Por ahora sólo me han enviado un pdf de siete páginas repletas de referencias de libros y artículos sobre el tema para irme preparando. Estoy segura que va a ser un período de mi vida que recordaré con mucho cariño, en el que aprenderé un montón de cosas y reiré mucho. Tengo muchísimas expectativas, esperemos que no salga escaldada y decide dedicar el resto de mi vida a plantar nabos en un huerto.