Me encanta Valldemossa. Es, sin duda, uno de los pueblos más bonitos de Mallorca. También de los más turísticos y caros, pero eso apenas hace menguar su belleza. Siempre que viene algún amigo de visita lo llevamos para que deguste las cocas de patata y vea un poquito el pueblo.
Una de las historias que me gustan de Valldemosa es la de la visita de Chopin. El compositor vino a ese pequeño pueblo acompañado por su amante: una mujer que se hacía pasar por hombre. Un detalle curioso que le da cierto interés a la historia.
No sé cuándo ocurrió exactamente, pero en una de esas visitas de un amigo a la isla, fuimos a visitar el pueblo y conté tan singular historia. Una tercera persona que venía con nosotros (no logro estar segura de quién) dijo que aquello era mentira. No sé cómo lo dijo exactamente, pero me sentó como una patada en la boca. Dudé de mis fuentes, dudé de mi misma y dije que aquello era lo que yo tenía entendido, pero que bien podría ser una leyenda urbana o algo así.
Hoy me he acordado de la historia y la he buscado para comprobar su vericidad. Al fin la persona que me corrigió con poco tacto es corregida con el tacto equivalente. Ya sé quién fue la extraña amante de Chopin que estuvo con él en la Cartuja de Valldemossa: fue George Sand.

George Sand, pseudónimo de Amandine Aurore Lucile Dupin, era una escritora francesa que acostumbraba a vestir con ropas masculinas para poder acceder a lugares a los que no podría como mujer. Famosa por su conducta sexual libertina (de azotar y ser azotada), fue amante de Chopin y sí: estuvo con él en Valldemossa. Hasta escribió un libro sobre su estancia en la isla llamado Un invierno en Mallorca (1842).
¡Ja!
Una de las historias que me gustan de Valldemosa es la de la visita de Chopin. El compositor vino a ese pequeño pueblo acompañado por su amante: una mujer que se hacía pasar por hombre. Un detalle curioso que le da cierto interés a la historia.
No sé cuándo ocurrió exactamente, pero en una de esas visitas de un amigo a la isla, fuimos a visitar el pueblo y conté tan singular historia. Una tercera persona que venía con nosotros (no logro estar segura de quién) dijo que aquello era mentira. No sé cómo lo dijo exactamente, pero me sentó como una patada en la boca. Dudé de mis fuentes, dudé de mi misma y dije que aquello era lo que yo tenía entendido, pero que bien podría ser una leyenda urbana o algo así.
Hoy me he acordado de la historia y la he buscado para comprobar su vericidad. Al fin la persona que me corrigió con poco tacto es corregida con el tacto equivalente. Ya sé quién fue la extraña amante de Chopin que estuvo con él en la Cartuja de Valldemossa: fue George Sand.

George Sand, pseudónimo de Amandine Aurore Lucile Dupin, era una escritora francesa que acostumbraba a vestir con ropas masculinas para poder acceder a lugares a los que no podría como mujer. Famosa por su conducta sexual libertina (de azotar y ser azotada), fue amante de Chopin y sí: estuvo con él en Valldemossa. Hasta escribió un libro sobre su estancia en la isla llamado Un invierno en Mallorca (1842).¡Ja!
Y sí, en el fondo soy una rencorosa.
Fuentes:
Biografías y vidas






