Mademoiselle Why Artwork

Mostrando entradas con la etiqueta literatura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta literatura. Mostrar todas las entradas

sábado, febrero 05, 2011

El rencor, Chopin y la amante que vestía como un hombre

Me encanta Valldemossa. Es, sin duda, uno de los pueblos más bonitos de Mallorca. También de los más turísticos y caros, pero eso apenas hace menguar su belleza. Siempre que viene algún amigo de visita lo llevamos para que deguste las cocas de patata y vea un poquito el pueblo.

Una de las historias que me gustan de Valldemosa es la de la visita de Chopin. El compositor vino a ese pequeño pueblo acompañado por su amante: una mujer que se hacía pasar por hombre. Un detalle curioso que le da cierto interés a la historia.

No sé cuándo ocurrió exactamente, pero en una de esas visitas de un amigo a la isla, fuimos a visitar el pueblo y conté tan singular historia. Una tercera persona que venía con nosotros (no logro estar segura de quién) dijo que aquello era mentira. No sé cómo lo dijo exactamente, pero me sentó como una patada en la boca. Dudé de mis fuentes, dudé de mi misma y dije que aquello era lo que yo tenía entendido, pero que bien podría ser una leyenda urbana o algo así.

Hoy me he acordado de la historia y la he buscado para comprobar su vericidad. Al fin la persona que me corrigió con poco tacto es corregida con el tacto equivalente. Ya sé quién fue la extraña amante de Chopin que estuvo con él en la Cartuja de Valldemossa: fue George Sand.



George Sand, pseudónimo de Amandine Aurore Lucile Dupin, era una escritora francesa que acostumbraba a vestir con ropas masculinas para poder acceder a lugares a los que no podría como mujer. Famosa por su conducta sexual libertina (de azotar y ser azotada), fue amante de Chopin y sí: estuvo con él en Valldemossa. Hasta escribió un libro sobre su estancia en la isla llamado Un invierno en Mallorca (1842).

¡Ja!



Y sí, en el fondo soy una rencorosa.

Fuentes:
Wikipedia
Biografías y vidas

martes, septiembre 30, 2008

El niño con el pijama de rayas

El niño con el pijama de rayas es un claro ejemplo de la diferencia de recursos que tiene la literatura y el cine para desarrollar una historia.

En el libro todo es narrado desde los ojos del protagonista, de nueve años, que explica un mundo que no termina de comprender tras el tupido velo de la inocencia. El holocausto nazi desde los ojos del pequeño Bruno, que admira con pasión a su padre (que es militar) y no comprende el por qué los granjeros de detrás de la alambrada van siempre en pijama.

En cambio, la película (al ser visual) no puede dejar a intuir la época en la que nos encontramos y que la granja es el famoso Auswitch. La inocencia del pequeño se refleja en sus miradas y no en sus pensamientos y palabras.

Es entonces cuando la forma de contar una misma historia cambia considerablemente, pues en literatura se desea que el lector junte las piezas del puzzle hasta saber exactamente qué está pasando. En cambio, en cinta es imposible omitir esos pequeños detalles que harían que el espectador hiciera uso de su imaginación para componer las incorrecciones propias de la inocencia del protagonista.

Pero aunque el libro contenga muchos más detalles e influya de forma diferente en el lector, la película no tiene ningún desperdicio.

Me gustó especialmente la fotografía, la interpretación de la madre y la realización de un final realmente estremecedor y emotivo (ya sabía que el argumento era bueno de antemano). Desgraciadamente su ritmo inicial me pareció innecesariamente lento, como desacompasado. Me dio rabia porque de no haber sido así podrían haber mostrado más la ingenuidad de Bruno.

Recomiendo tanto la película como el libro. No sólo porque sea una gran historia, sino como elemento comparativo de lo diferente que puede llegar a ser contar exactamente lo mismo en un medio u otro.

martes, julio 10, 2007

Sputnik, mi amor

Hoy he empezado y acabado Sputnik, mi amor de Haruki Murakami. La verdad es que hacía tiempo que no devoraba un libro con tanta ansia, con tantas ganas.

No sé si es a causa de la diferencia cultural Europa-Asia, pero Murakami deja la narrativa tradicional que tan solo explica una bonita historia para otros. Él utiliza a los personajes, sus rarezas y su vida, para reflexionar sobre el mundo y el ser humano. Sobre el sentido de las cosas.

Es bastante curiosa la forma en la que el protagonista narrador no es el epicentro de la novela, sino que es utilizado como una herramienta reflexiva, elemento introspectivo (siempre lógico y racional), sobre la historia de Sumire, la mujer a la que ama y que, irónicamente, está enamorada de una mujer casada diecisiete años mayor que ella.

Sumire es un ser tan frágil, caótico e inestable que despierta cariño durante cada una de las páginas. Excéntrica, desordenada, desaliñada y soñadora parece un ser de otro mundo que se ve obligado, por una extraña razón, a permanecer en nuestra realidad. La verdad es que en algunos aspectos llegué a sentirme hasta identificada.

A través de los sentimientos del protagonista, de Sumire y de Myu el autor reflexiona sobre la soledad del ser humano; la diferencia entre el amor y la atracción sexual y qué y quiénes somos realmente.

Un buen bocado literario que deja un excelente sabor de boca como aperitivo de las lecturas programadas para este verano.

"Cerré los ojos, agudicé el oído y pensé en los descendientes del Sputnik que cruzaban el firmamento teniendo como único vínculo la gravedad de la tierra. Unos solitarios pedazos de metal en la negrura del espacio infinito que de repente se encontraban, se cruzaban y se separaban para siempre. Sin una palabra, sin una promesa."

Sputnik, mi amor. --- Haruki Murakami---

miércoles, febrero 21, 2007

American Gods de Neil Gaiman

American Gods es un ejemplo del por qué de mi obsesión hacia Neil Gaiman y hacia todas sus obras. Su imaginación y su capacidad para fusionar la realidad con la fantasía me tienen totalmente enamorada.

Imaginad pues que los dioses existen, que nacen gracias a la ciega creencia humana y que caminan sobre la tierra como si fueran uno más de nosotros. Estos dioses, al cabo del tiempo, acaban obsoletos y los humanos dejan de creer en ellos... mientras nuestras mentes los sumen en el olvido, adoptando nuevas creencias, pierden su poder y su fuerza llegando al punto en el que se ven obligados a ganarse la vida como simples mortales. Son así substituidos por nuevos dioses nacidos de la fe en las nuevas tecnologías, los medios de comunicación, las drogas, etc.

Sombra, cuyo nombre real nunca se nombra, sale de la cárcel sin ser conciente de que se va a ver envuelto en una guerra fría entre los antiguos y los nuevos dioses. Perseguido por su esposa muerta emprende un viaje por toda América bajo el mando de Wendesday para reclutar a los viejos divinos que lucharán para no ser eliminados por las nuevas creencias, que les están dando caza y muerte.

Aventura, erotismo y grandes dosis de surrealismo que forman un libro en el que ninguna palabra es desaprovechada por el lector.

Muy recomendable.

(...)
- ... Así que ahora vivo aquí en el norte. Bien lejos de las señales del hombre blanco. De las carreteras del hombre blanco. De los Miatas amarillos del hombre blanco. Y de las palomitas caramelizadas del hombre blanco.
- ¿Y de la cerveza del hombre blanco?

Whiskey Jack miró la lata.

- Cuando al final os deis por vencidos y os vayáis, podéis dejarnos las cervecerías Budweiser - dijo.
(...)



Pd.: Muchas gracias Pau, un buenísimo regalo de cumpleaños. :*

lunes, febrero 12, 2007

¿Está ya todo escrito?

No sé que le pasa últimamente al cine estadounidense que la gran mayoría de sus películas son remakes, adaptaciones de libros y adaptaciones de cómic. ¿Es qué ya está todo escrito? ¿Ya no nos quedan ideas para crear buenas historias?

Soy leyenda es un nuevo ejemplo de una adaptación literaria a la gran pantalla. Este magnífico libro de Richard Matheson me hizo vibrar de tensión y desesperación ante la soledad del único superviviente de una catástrofe que convirtió a la humanidad en unos seres no muy agradables. Imaginad mi ilusión al ver que podría disfrutar de nuevo con esta historia en la gran pantalla... y después imaginad mi grito de horror al averiguar que el protagonista sería Will Smith. Sí, sé que nuestro Will está nominado a los "hombrecitos de oro" como mejor actor, pero temo que sean capaces de hacer una adaptación en el plan "El día de los muertos vivientes" o un nuevo "Policías rebeldes".

Otro ejemplo que me hace especial ilusión es el estreno de "La Fuente", un cómic de Darren Aronofsky y Kent William como ilustrador. Una combinación excelente que pasará al cine dirigida por uno de sus dos creadores, Aronofsky, que resulta ser también director cinematográfico con un currículum más que excelente, ya que tanto su primer como su segundo largometraje ("Pi" y "Réquiem por un sueño") figuraron en más de 150 listas de las 10 mejores películas del 2000 y tienen buena nota en la IMDb.
La fuente trata sobre la incesante búsqueda de un hombre durante 1000 años para encontrar una forma de salvar la vida a la mujer que ama. Una historia preciosa que vale la pena en cómic y, según todos los indicios, valdrá la pena disfrutar en film.

Finalmente, me gustaría recalcar una última de la larga lista de adaptaciones que se realizarán este año: Stardust, novela de mi adorado Neil Gaiman, artista polifacético que me hace soñar en cada una de sus creaciones.

Sin embargo, ¿no nos estamos estancando en un periodo de poca creatividad cinematográfica?

jueves, abril 20, 2006

Orgullo y prejuicio de Jane Austen


Tras la nueva versión cinematográfica de una de las obras de Jane Austen mi madre desarrolló una especie de obsesión hacia esta educada historia de amor y odio que crece y se extiende con un exquisito vocabulario: Orgullo y prejuicio. Así pues consiguió la versión anterior de la película (unas seis horas de largometraje dividido por capítulos) y el libro.

La primera versión de esta novelita (la de seis horas) es una adaptación perfecta de aquello escrito en papel. Pero a pesar de su perfección, la historia tan solo se aprecia en toda su plenitud cuando leemos el libro, puesto que los comentarios de la narradora sobre las costumbres de esa época son muy interesantes.

Muchos escritores se pierden en descripciones interminables para que el lector se imagine a la perfección el paisaje que envuelve a los personajes y cómo son estos, Austen se aleja de esta constante para darnos una historia repleta de diálogos y pensamientos con un uso precavido e incluso pobre de descripciones, que a pesaz de su escasez no nos impide imaginar fácilmente los escenarios en los cuales discurren la obra.

Finalmente, lo último que cabe destacar de Orgullo y prejuicio es que muchos pecarían de calificarla de "culebrón" por tratar tan solo de los amores y desamores de unas hermanas, sin embargo creo que dista bastante de alcanzar este término gracias a la simpática personalidad de los protagonistas y al elaborado diálogo de cada uno de sus personajes.

Un dato interesante es que El diario de Bridget Jones se puede considerar una versión moderna de esta novela. Siguiendo el hilo argumental de Orgullo y prejuicio llegan hasta a utilizar el nombre del protagonista masculino (Sr. Darcy) para nombrar al protagonista masculino de esta película, que curiosamente es el mismo actor.

jueves, febrero 09, 2006

Sobre literatura: Lo mejor que le puede pasar a un cruasán


Dicen que el principio de una novela te condiciona a leerla de una forma u otra, que según como comience puede engancharte desde el primer momento o hacer que la aborrezcas desde el primer vistazo. No sé si esta hipótesis es cierta, ni que estudios podrían avalarla, sin embargo esta idea me hizo pensar en el mejor principio de novela que había leído en mi vida: Lo mejor que le puede pasar a un cruasán, de Pablo Tusset.

Publicada en el 2001
Estrenada en cines en el 2003

Con un humor inteligente y mordaz nos relata como Pablo Miralles, un antihéroe en su vida diaria y un famoso filósofo -coautor de la Teoría de la realidad inventada- en la red, investiga la extraña desaparición de su hermano, presidente de la empresa familiar.

La historia de un hombre con dos caras que acabará sorprendiéndonos a todos.

¿Qué misterios se esconden tras la desaparición de su hermano?


"Lo mejor que le puede pasar a un cruasán es que lo unten con mantequilla: eso pensé mientras rellenaba uno abierto por la mitad con margarina vegetal de oferta, me acuerdo."

Y vosotros... ¿Tenéis un principio mejor?

domingo, febrero 05, 2006

Sobre literatura: 1984


Podría daros una larga lista de libros buenos, de libros entretenidos, sin embargo en este primer post sobre literatura prefiero nombrar solo uno: 1984, de George Orwell.

En una dictadura dónde uno de los crímenes más duramente castigados es el librepensar, por el cual puedes pasar a ser una no-persona (dejar de existir y no haber existido nunca), en un país en el que el ser humano es controlado cual marionetas, nuestro protagonista empieza un diario... para aquellos que vivan en un momento en el que sí haya libertad y con la esperanza de que algún día la prole se levante para acabar con el régimen.


LA GUERRA ES LA PAZ
LA LIBERTAD ES LA ESCLAVITUD
LA IGNORANCIA ES LA FUERZA

Eslogan del Gran Hermano, George Orwell, 1984
Y para aquellos que la quieran leer:

http://kehuelga.org/biblioteca/1984.pdf