Hasta hace unos años me esforzaba por ver """buen cine""" (así, entre muchas comillas), seleccionando aquellas películas que contaran con una buena crítica y que de alguna manera fueran a aportarme algo. Hoy en día todo eso ha vuelto a perder su importancia. ¿De qué me sirve tanta criba si me estoy perdiendo aquellas películas que, sin ser trascendentales ni aportar nada a mi triste existencia, me hacen jodidamente feliz? The man with the Iron Fists, Planet Terror, Machete, Cowboys & Aliens, Desmembrados, Black sheep... todas me permitieron salir del cine con una sonrisa de oreja a oreja y pegando salitos de emoción. ¡Qué maravillas cinematográficas! Con cada una de ellas volví a la infancia y disfruté como tal.
Machete enamoró a muchos fans en el trailer fake de Grindhouse. Tal fue el furor que Rodríguez aprovechó para filmar una gran maravilla de lo cutre-molón, cumpliendo con todas las expectativas: la película triunfó no sólo por el personaje principal (duro, callado y totalmente plano), el estilo de película de serie B, las frases de "oh, mira que durísimo soy", la sangre a borbotones y la recopilación de clichés de las películas de acción. Creo que gran parte de su éxito se debió a que todos los planos, escenas y personajes estaban hechos para disfrute del tipo de espectador a la que iba dirigida. Me encantó. Me encantó tanto que cuando mi amor el señor Robert Rodríguez anunció que iba a rodar la segunda parte me froté las manos y bailé durante horas.
Si es que... con un póster así, ¿cómo no iba a encantarme?
Pues no, amigos, no me encantó: Machete Kills ha sido una gran decepción. No ha podido cumplir de ninguna de las maneras con las expectativas generadas tras su antecesora. No sé si es porque el argumento me parece totalmente gilipollas, por la carencia de nuevos personajes molones (a excepción de El Camaleón), la poca explotación que se hace de los antiguos, las frases de "durillo" y no de "soy duro hasta la alucinancia" o que el protagonista habla muchísimo más de lo esperado. No sé qué es lo que falla exactamente, pero lo cierto es que llegué a aburrirme... A aburrirme en una película en la que decapitan personas con un machete y trituran malos con aspas de helicóptero (por favor, esto no es, ni debería ser jamás considerado, normal). No hubo carcajadas, no hubo aplausos pletóricos de felicidad, ni nada. Le falta la chispa de la primera y le sobra todo el argumento de malísimo que es sobran tantísimas cosas que no sabría ni por dónde empezar.
























