Mademoiselle Why Artwork

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jueves, marzo 06, 2014

Candy Japan

En los últimos años se han ido popularizando los negocios que se basan en suscripciones (más o menos económicas) en las que te envían cajas con muestras o productos "sorpresa" para probarlos. Aunque hasta hace poco la mayoría se centraban en productos de cosmética o cuidado personal, el éxito del modelo ha supuesto su adopción en otros sectores de productos. 

Que comercial me ha quedado la introducción, por Dior.

Hace un mes mi costillo se suscribió a Candy Japan, consiguiendo que por un sablazo mensual (25$) un buen señor le envíe desde Japón dos paquetitos con dulces de allí que, aunque no sean típicos, aquí es imposible encontrar. Caramelos, chocolatinas, chicles... ¡Puede venir cualquier cosa! 

Hoy, al fin, ha llegado nuestro primer paquete: una alegría/decepción.


Orangette (meiji): son unas bolitas de chocolate negro rellenas de naranja con un sabor muy similar al de las tabletas de Lindt. No negaré que está bueno, pero no vale la pena pagar 25$ y esperar más de media hora en Correos para degustar algo que sabe exactamente igual que algo que puedo comprar en el supermercado de debajo de mi casa. 

Nombre del producto indescifrable: unos caramelos rosas, muy cursi-adorables, que prometen hacerte sentir chachipiruli con la esencia de la rosa. La parte exterior es dura y dulce, la interior blanda y con un matiz ácido. El aroma a rosa bien, pero sabe demasiado a veneno. Tiene un sabor a flor tan potente que da escalofríos, es como chupetear un ambientador de coche. 
Lo único bueno es que te deja un aliento maravilloso, como si te hubieras puesto perfume en las amígdalas. Todo glamour.

¿Vale la pena?
Desde un principio la suscripción me pareció muy cara, especialmente conociendo páginas web que venden y te envían productos japoneses a un precio mucho más asequible y que puedo escoger según mis gustos (¡muerte al limón, a la cola y al regaliz!). El primer paquete me ha permitido probar algo muy inusual que de otra forma nunca me habría metido en la boca, sin embargo, el hecho de que me haya dado un asco infinito y que el otro producto tenga un sabor tan común en España tira para atrás... así que por ahora opino que no. Esperemos que el siguiente envío me haga cambiar de parecer.

Pd.: No creo que me dedique a hacer reviews, lo comento simplemente porque me ha hecho ilusión la llegada del paquete. Si os interesa el tema ya explicaré lo que viene en el siguiente y si seguimos suscritos o no.

miércoles, diciembre 14, 2011

Queridos Reyes Magos

Queridos Reyes Magos,

Este año he tenido la fortuna de darme cuenta de que vosotros, en vuestra infinita y Real sabiduría, no seguís los criterios de la moralidad judeocristiana en la repartición de regalos. Por ejemplo, el año pasado fui una muchacha encantadora, de esas que van pegando saltitos por la calle y repartiendo felicidad por doquier (imaginadme lanzando margaritas por la calle), y como premio decidisteis regalarme un año de mierda repleto de problemas con el coche, muerte y destrucción. En cambio, a todos aquellos politicuchos y desgraciados que se han llenado los bolsillos a costa de la economía del país y la desgracia ajena, les habéis regalado suculentos aumentos de sueldo, el indulto, una victoria de la derecha, una reducción de los derechos sociales y laborales, a la señorita Merkel (la novia de Satán) y, en general, horas y horas de sexo anal gratuito con el trabajador de clase media, el cual pone el culo gustoso y sonríe cuando comprueba que le sangra. No quiero ni pensar qué les habéis permitido hacerles a los pobres becarios... aunque  intuyo que tiene que ver con piñas.

Dándome cuenta de todo esto, este año he decidido ser una mala puta y pasarme por mis partes más íntimas todo aquello que consideraba propio de una "buena persona" y, aunque sé que no he llegado al nivel de hijoputez profesional de la clase política y banquera, espero que seáis comprensivos y tengáis la decencia de, no sé, resucitar a alguno de mis seres queridos (en versión no-zombie a ser posible) o traerme la Play 3 estas Navidades.

Sin embargo, soy una chica previsora, así que os he confeccionado una lista de posibles regalos alternativos por si no he sido lo suficientemente mala persona para merecer tales atenciones:

Como me gusta mucho dibujar pero tengo muy poca práctica en dibujar hombres me encantaría un Cock-a-Doodle, una libreta que cumple su utilidad a la perfección y que, a la vez, permite practicar en el arte del dibujo del falo masculino.


¿Cuántas tipologías de pene podrá crear mi perturbada imaginación? Sólo hay una forma de saberlo. A Misaoshi también se lo han pedido. ¿Quién vencerá? ¡Hagan sus apuestas!

Otro regalo que me haría mucha ilusión es el que me permitiría afirmar que me estoy tocando los huevos sin ser de forma figurada. ¡Unos maravillosos testículos de látex!


Está comprobado científicamente: palpar testículos quita el estrés y da gustito, son como bolas chinas de carne. Se pueden apretujar, hacer chocar entre si, estirar, pensar con ellos... La ventaja es que estos no sudan, ni huelen mal, ni tienen pelo y, lo más importante, al no estar incorporados a otra persona puedes manosearlos sin tocarle los cojones a nadie (¡que encantador juego de palabras señores!). Vamos, que los falsos son mejores que los originales, ¿cómo no querer unos?

Pero bueno, no todo en la vida son genitales, también me parecerían regalos encantadores:


El Alien, no el calvo. Aunque no es mi tipo de Alien favorito (hay de muuuuuy monos y adorables), un bicharraco de estas características quedaría encantador en mi salón. Y si fuera de verdad... ¿No estaría graciosísimo con un gorrito de Navidad? ¿No parece que tiene el cráneo muy suave? ¿No tenéis ganas de acariciarlo y hacerle arrumacos? "¡Chiquitín! ¡preciosura! ¿Quién se va a comer al dueño malo que no ha recogido la plasta de perro en la que casi me ahogo? ¿Quién? ¿Quién va a ser el bonito Alien que lo haga? ¡Tú mi chiquitín! ¡Tú!".

Como aún soy una chica inocente e infantil, también me gustaría pediros una muñeca:


La "Barbie Zombie Attack", con su bazoquita de camuflaje rosa y su palo de cricket. ¡Y ojalá me traigáis también a Ken-Zombie! ¡Me pasaría horas jugando sin parar! ¡Al fin una muñeca que cumple con todas mis expectativas!

Queridos Reyes Magos, me despido por ahora... ya pensaré en más cosas que podáis regalarme. :)

Con cariño, 

Jill.


martes, octubre 11, 2011

Comprad mortales, comprad.

Nenas, olvidad el aire sententero y las últimas tendencias de las pasarelas, prestad atención, os aseguro que no os arrepentiréis.

Hace cosa así de un mes participé en un concurso de camisetas mojadas organizado por Haplo Schaffer, autor de un videolog bastante divertido, para crear una línea de ropa que promocionara su vlog para la temporada de otoño. Mi vena de diseñadora se encendió, me inspiré, participé y recibí una brutal paliza del jurado popular. No gané ni la compasión del público.

A pesar de todo, el estilo de dibujo de mi propuesta le hizo gracia al dueño del vlog, así que se puso en contacto conmigo para proponerme que llevara a la práctica un concepto que mezclaba la idea de otra concursante y una idea suya. Un verdadero halago que me hizo mucha ilusión y subió mi autoestima hasta límites insospechados.

Tardé dos siglos, agoté la paciencia de Haplo, la mía y acabé rompiendo el dibujo original (gracias al gran FSM después de escanearlo) en un ataque de rabia incontrolada. Acabé los exámenes, acabé el diseño, lo envié, hice las correcciones pertinentes y ayer se publicó el catálogo del merchandising del vlog y se abrió la veda para hacer los pedidos (¡sólo hasta el 16 de octubre!). Así que a partir de ayer podéis ver y adquirir las dos camisetas hechas por mí (las dos del centro).

Aquí os dejo el catálogo, por si os interesa adquirir algo de lo que ofrece.



Comprad pequeños, comprad... y pensad que cuando sea una ilustradora famosa montada en el dólar estas camisetas tendrán un valor incalculable. :D

Pd.: Os pondría los dibujos... pero mi ordenador de sobremesa a explotado y no los tengo en el portátil, esperemos que no haya muerto el disco duro y pueda recuperarlos cuando logre arreglarlo. D:

viernes, agosto 26, 2011

Lo quiero, lo necesito.

Desde pequeña siempre lo he tenido claro: en el debate Ciencia Ficción vs. Fantasía siempre me he decantado por las historias futuristas. Y no, no me gustan ni Star Trek ni Star Wars. Mi pasión nació cuando leí El sol desnudo y descubrí entre sus páginas un futuro que me horrorizaba y fascinaba a la vez. Empecé con Asimov y, desde entonces, todo libro de Ciencia Ficción que cae en mis manos es devorado con ansias.

La obsesión pasó de los libros a los videojuegos, de forma que cuando veo uno con aires futuristas me entra una especie de ansiedad consumista.... necesito jugarlo, saber su historia. Admito que no soy una gamer, que soy una jugadora ocasional, pero cuándo veo tráilers como estos me pegan unos ataques de emoción terroríficos.

Os presento Deux Ex - Human Revolution -. Es la tercera parte de un juego que desconocía hasta ahora, pero que se ve que el primer juego tuvo una acogida realmente buena... y este tiene una pinta que me quita el aliento.

El primer vídeo es de imagen real y... no puedo evitar llorar al verlo. Me encanta.



Este segundo vídeo me hace tomar consciencia de que necesito este juego... aunque con lo que cuesta sé que me voy a arruinar totalmente al comprarlo. :_D

¿Está mal piratear cuando eres pobre? Me sabría muy mal no pagar por el juego si al final resulta que es increíble y me encanta (lo siento, pero sólo pago por lo que sé a ciencia cierta que me va a gustar... soy una especie de rata pelada).



Es un argumento digno de película, así que creo que puedo tener la esperanza de que dentro de unos años podremos disfrutar de esta historia en los cines. La cuestión es... ¿el director será una mierda y nos cagaremos en toda su puta familia o será una persona decente?

Y se me olvidaba deciros... que sale a la venta hoy para pc. *___*


Pd.: En el link de El sol desnudo podéis acceder al libro y leerlo gratis. :D


jueves, enero 21, 2010

Quiero ir a Nueva York

Imagino uno de esos momentos idílicos que algún día ocurrirán en mi vida:

Me veo caminando por las imponentes calles de Nueva York. Es uno de esos días fríos y nublados, de esos en los que la ciudad se ve plagada por gente con abrigos largos que sostienen vasos repletos de humeante café. Y sí, tal y como siempre había imaginado, Nueva York bulle de vida. Miles de personas caminan por la calle a toda velocidad, distraídas en si mismas, sin fijar la vista en el de al lado, sin chocar unos con otros, sosteniendo su bebida caliente... tan cercanos y tan lejanos que atrae y a la vez repele.

Con la cara roja por el frío y los ojos acuosos de no parpadear, de no querer perderme nada, avanzo llena de decisión. Estoy cerca de llevar a cabo uno de esos sueños estúpidos, sin ningún tipo de trascendencia vital, que pueden hacerte la persona más feliz del mundo durante diez escasos minutos. Habrás pagado un viaje carísimo y dado media vuelta al mundo, pero diez minutos de felicidad plena, incondicional, no tienen precio.

Cruzo 5th Ave y me planto delante de Central Park. Busco ansiosa con la mirada y, al verlo, me quedo paralizada. Noto como el corazón bombea furioso, como el calor se extiende a mi cara y mi garganta se seca. Tiemblo al pensar que todas las expectativas que me he elaborado a lo largo de mi vida queden destruidas al dar este paso, pero debo hacerlo. Me acerco, cojo aire y pido un perrito caliente.

Sí, me compro un jodido y delicioso perrito caliente de un puesto ambulante en Central Park. Uno de esos deliciosos manjares que tantas veces he visto degustar a los protagonistas de las películas: mostaza, ketchup, aquellas cosas sin identificar, salchicha y pan. Aunque no sea una esquisitez de los maestros cocineros, ni una comida de lo más glamurosa, me imagino sosteniendo esa delicia e hincándole el diente con hambre canina, casi apasionadamente. Si entonces descubro que el sabor es tal y como me lo imagino es posible que rompa a llorar de felicidad. De absurda felicidad.

Para ser más concreta sería en este puesto:


Ahora os toca a vosotros: quiero vuestros deseos más absurdos. :)

jueves, diciembre 17, 2009

Regala un talonario por Navidad

Se acerca la Navidad de forma inexorable y con ella Papá Noel, Los Reyes Magos y los temidos regalos. Por una parte deseamos hacer regalos originales, extraordinarios, y por otra la crisis aprieta el cinturón y nos vemos inmensamente limitados en nuestras compras

Hacer regalos no es fácil. La industria centra sus productos en el consumismo del extracto social al que le gusta la moda de marca, la perfumería, relojería, joyería y cosmética. ¿Qué ocurre si justamente a la persona a la que queremos obsequiar no le van estas cosas? ¿Y si encima la persona en cuestión es nuestra pareja?

La gran solución: talonarios sexuales.

Hace tiempo que oí la idea y me encantó, pero nunca imaginé que existieran empresas que comercializaran talonarios de este tipo. El otro día, trasteando por el blog de Compradicción, vi que realmente se vendían y una hermosa bombillita se encendió sobre mi cabeza... ¿Por qué no? ¿Qué es mejor que te regalen sexo no pagado y sin venéreas? Segurísimo que a mi tumorcito le encantaría el regalo.

Estuve mirando los talonarios y, sinceramente, los encontré un poco caros (ya que son 10 euros de talonario más los gastos de envío -que para las Baleares son 10 euros más-), pero son un regalo genial si al final se utilizan ya que son horas y horas de placer y diversión para ti y tu pareja.


Los tres modelos para escoger son:

  • Flower Power, haz el amor y no la guerra: indecencias expresadas con cierta sutileza manteniendo el espíritu hippy.
  • Kama Sutra: mi gran favorito,fetiches y cosillas algo más vergonzosas de hacer. Me parece extremadamente divertido.
Aunque me encantan los modelos (son muy chachis), tenemos que admitir que cobrarte 20 euros (incluyo los gastos de envío) por 24 trozos de papel pintado es un tanto excesivo. Sobre todo porque siempre puedes armarte de papel, rotring y tus ideas más sucias para hacer uno personalizado. Sí, requerirá imaginación obscena, tiempo, esfuerzo y paciencia pero será más económico, podrás hacer tantos vales como te salga de las narices (¡Hagamos uno para cada día del año!) y, lo mejor de todo, estará adaptado a tus gustos y preferencias, a tus perversiones más secretas y oscuras y a toda aquella obscenidad que quieras probar o disfrutar en algún momento de tu vida. Tantas son las ventajas que empiezo a dudar si el regalo sería para tu pareja o para ti... Supongo que siempre puedes dejar un par en blanco para que se rellenen a gusto del consumidor...

Así que amiguitos y amiguitas, os animo a regalar talonarios sexuales (hechos por vosotros mismos o, a falta de tiempo, comprados) porque el sexo quita el estrés, los nervios, la depresión... El sexo disminuye los accidentes de tráfico, las guerras y la violencia en general.

¡El sexo salvará el mundo!

Pd.: No quiero imaginar lo que pondría Misaoshi (mi serda viene en Navidad :D) en el suyo.

martes, septiembre 22, 2009

Proyecto 365 días

Hace ya cuarenta y un días empecé con un proyecto bastante conocido en las comunidades de fanáticos de la fotografía en Internet: el Proyecto 365 días.

Esta actividad consta en realizar una foto diaria durante, tal y como dice el título, un año. Su objetivo es ir practicando día a día la fotografía e intentar ir mejorando gradualmente hasta que al comparar la primera foto con la última tengas un orgasmo espontáneo. Básicamente es un "alcanza un nivel insospechado gracias a la práctica y al esfuerzo constante". Es casi como hacer footing pero sin sudar, tener agujetas, adelgazar... Eso, sí, igualito que el footing.

Por otra parte es una especie de relato de tu día a día. La obligación de llevar la cámara pegada al culo hace que cualquier evento inusual en tu vida sea susceptible de ser fotografiado y que tu estado de ánimo, quieras o no, se vea reflejado en la imagen. Además, me permite acribillar a fotos a la gente que conozco sin parar, cada día, hasta que llegue un momento que cada vez que saque la cámara pasen de mí. Un lujo.

Sin embargo, al contrario de lo que parece, no es una tarea fácil. Es un ejercicio de constancia que, siendo como soy, puede resultar un verdadero suplicio. No siempre apetece fotografiar y no siempre se tiene algo interesante que mostrar.

Este proyecto es el culpable de que acabara pagando una cuenta "pro" en flickr (porque si no tienes un límite de 200 fotos por cuenta -sí, en el hobbie fotográfico te cobran hasta para poder mostrar las fotos, es así de triste-) y de que trasteando no sé qué de blogs de flickr acabara posteando el último post desde allí. No sé por qué pensaba que cada vez que subiera una foto se postearía en el blog y al menos podríais ir viendo que sigo con vida.

Hoy tengo preparados varios posts (después de meses de sequía), pero los iré publicando gradualmente para no cansaros la vista.

martes, agosto 18, 2009

Taller de iluminación

Este domingo asistí a un taller de iluminación que realizaba el grupo de Taller de Fotografía al que estoy apuntada. Gracias a Suki, uno de los integrantes, una veintena del grupo disfrutamos como enanos durante todo el día en la finca de Son Alegre.

Para empezar un profesor que, además de bueno, podría habernos servido como modelo (era tan guapo que le prestaba el doble de atención ;D): Javier Martín. Nos dio una teoría que duró desde las 9:30 - 10:00 de la mañana hasta las 14:00. Descansito para comer y luego una horita y media más te teoría. Ocho páginas de apuntes con dibujitos explicativos... tomé más apuntes que en la universidad.

Por la tarde llegó la parte práctica gracias a Azafatas aPunto, que nos prestó una modelo preciosa, y a Foto Ruano, que nos dejó todo el material de iluminación necesario para que casi me muriera de la ilusión. Salí de ahí pegando botes, feliz como una perdiz y con un impulso consumista por todo aquello relacionado con la iluminación y sus complementos que creo que tendré que enterrar la tarjeta de crédito... También quiero una modelo, pero dudo que se puedan comprar.

No os podéis imaginar la sensación de fotografiar a una modelo profesional, a alguien que no se le tensa la cara cuando le apuntas con la cámara. Era tan natural, tan glamurosa, que cuando me tocó el turno de hacerle las fotos me temblaba el pulso de forma exagerada y me ardía la cara. Cuándo me preguntó cómo quería que posase casi me desmayo de la felicidad. No sé si todo fue un ataque de emoción o un enamoramiento transitorio, pero fue una experiencia inolvidable.


Me salieron unas fotos que ni yo misma me podía creer que las hubiera hecho yo. Para ver más pasaos por mi flickr. ^^

Galerías de otros asistentes (si me olvido alguna avisad):

Suki
Ana Cutillas
Ziga-zaga
Hugo
Pau Rullan
Tania
Turista en tu pelo
Alex Sobrino
Piffall

Me encantó conocer a tanta gente nueva y, aunque me hiciera la dura, en el fondo me gusta que me hagan fotos (sobre todo si son gente pro que me saca bien en ellas :O).

martes, enero 13, 2009

Estoy enferma

Volví de las rebajas con las manos llenas de bolsas cuyo contenido esperaba ser guardado amorosamente en mi cuarto. Sin embargo, al abrir las puertas de mi armario, un golem de ropa me dejó K.O. de una patada. Se ve que el ordenado desorden caótico* puede llegar a dar a luz a criaturas de la más extraña naturaleza; no sería de extrañar que más de uno se haya encontrado alguna vez con un golem de apuntes, de calcetines divorciados o de objetos variados depositados con desdén en el suelo de la habitación.

Obligada por el extraño ser de camisetas, vaqueros y calcetines, dediqué el resto de la tarde en adentrarme en las entrañas del ropero y adecentar su hábitat. Esta inesperada y costosa actividad tuvo su utilidad: descubrí que estoy enferma.

Llegué a esta dolorosa conclusión cuando se me ocurrió contar cuantos pares de zapatos tengo. Al descubrir una cantidad tan aberrante me quedé helada. ¿Colecciono zapatos? ¿En qué narices me he convertido?

Recuerdo que hace unos años odiaba ir a comprar calzado. No soportaba el tener que entrar en una tienda, discutir con mis padres sobre aspectos estéticos y probarme trescientos zapatos para determinar si eran cómodos o si me harían daño. Es más, sufría como una condenada cuando mi madre o mis amigas se paraban en los escaparates para deleitarse con los modelos disponibles. No podía comprenderlo, no tenía paciencia y me sulfuraba con extrema facilidad.

Hoy me observo y me veo mirando de reojo esos odiados escaparates, deseando algunos modelos y guardando los ejemplares que no son de uso diario en sus cajas después de su uso... para no estropearlos.
Me doy hasta rabia. ¿A qué se debe este cambio, esta obsesión?


Pd.: En el dibujo me puse los labios carnosillos y no esa raja en la cara que en realidad es mi boca... Sed comprensivos, no sabía cómo dibujar un beso.

*Ordenado desorden caótico: dícese de aquel orden en el que uno encuentra fácilmente las cosas pero que es considerado desastre para el resto de la humanidad.

lunes, enero 12, 2009

Los regalos

Sí, sé que se acabó la Navidad, pero hoy aproveché para hacerle fotos a mis regalos. Hagamos recuento entonces de lo que los Presidentes de la República Mágica me trajeron estas fiestas:


Mi presidente favorito me coronó princesa, porque siempre he sido muy noble y porque me tiene mimadísima.



También me proporcionó un nuevo aroma con el que empezar el año. Cambio de perfume, cambio de actitud: hay que ser mejor persona. Uno muy dulce que me ayudase a resultar menos agria en ocasiones.



Mi Presidente de la República Mágica me siguió mimando y me dio unos bonitos cascos con los que jugar al WoW. Perfectos para comunicarme por el timespeak.


Y algo de dinerillo de su mundo con el que costearme el servicio... o engordar en caso de necesidad.



Mi prima mágica me dejó su guitarra aprovechando que sus padres mágicos le regalaban una nueva mucho más profesional.

Mi suegra mágica un DVD de Grouxo; la abuela de mi presidente mágico una cartera; mi abuela mágica una bufanda tejida a mano y el resto de mi familia (mágicos, eso sí) dinerito del de verdad.

¿Hubo buena recolecta estas Navidades en vuestros hogares?

miércoles, enero 07, 2009

La crisis de sus majestades

Hay que ver como andan las cosas que ya hasta les roban a los Reyes Magos.

Unos desalmados entraron ayer de madrugada en una nave industrial de la localidad de Sant Jordi (en Mallorca, como no) y se dedicaron a abrir todos los regalos y a robar los más valiosos. Algo que, al amanecer, a muchos niños no les hizo ninguna gracia puesto que se quedaron sin los presentes que esa misma mañana sus majestades les iban a entregar en persona.

Si ya es triste haber sido malo y recibir solo carbón, más triste es haber sido un angelito durante todo el año para que luego te sisen vilmente los regalos... Sobre todo al volver a la escuela y descubrir que, paradójicamente, los más cabrones de tu clase se revuelcan sobre millones de juguetes mientras tú, trocito de pan y de bondad infinita, has tenido que tragarte la gran decepción de que te viniera un paje a explicarte que no tienen nada para ti porque la monarquía mágica decidió no contratar a dos gigantescos orangutanes/seguratas para vigilar el almacén (estamos en crisis y parecía un gasto innecesario)... Y tú, alma cándida, te preguntas si no es posible que sus majestades utilicen sus conocidas habilidades mágicas para encontrar a los villanos para pegarles una soberana paliza y devolverte lo que es tuyo.

"Tranquilo chiquitín, ibas a acabar odiando la Navidad de todas formas: es la moda."
Creo que a partir de ahora esos pequeños le mandarán la carta a Papá Noel (al fin y al cabo ese enorme anciano te pega dos bofetadas y te deja tieso, cualquiera se atreve a robarle) y se manifestarán para que los responsables abdiquen y sean substituídos por tres presidentes de república mágicos...

Eso sí, si algún día encuentran a los destructores de la ilusión infantil van a recibir una paliza que formará parte de los anales de la historia: la ira de toda una población infantil sobre los desgraciados que decidieron tocarles las narices por Navidad.

Después de esto la campaña publicitaria de sus majestades caerá sin duda en el olvido.



(No me gusta el rap, pero me hizo gracia)

Sin embargo, el hurto no es la única forma de fastidiarles las fiestas a los niños.

miércoles, diciembre 10, 2008

Soy una envidiosa

Estoy atrapada en una isla en la que si vas muy rápido es posible que la cruces de punta a punta y te caigas por un barranco al mar (no serías el primero). Vivo un trozo de tierra rodeado de agua en el que las alternativas de ocio oscilan entre ir al cine, tomar algo en un bar o pegarse martillazos en los dedos de los pies. Así que, como cualquier otra persona que se siente atrapada en un lugar, tengo unas ganas imperiosas de coger un avión y ver algo más de mundo.

Supongo que esta necesidad está gravemente intensificada por el hecho de que, al vivir rodeada de agua, ir a cualquier lugar es un poco más difícil. Ya no es coger el coche o el tren e ir de una Comundidad Autónoma a otra, es tener que ir al aeropuerto o pasarse ocho horas en un barco para poder ir a la península. Es por eso que cuando alguien logra salir de aquí y viajar a algún lugar interesante me muero de envidia.

Pongamos, por ejemplo, a Krysthel (una de mis mejores amigas). En este puente de la Constitución, cuando yo estaba muriéndome de estrés haciendo un puzzle, ha estado disfrutando de París con su novio y la familia del mismo. Un viaje precioso en el que ha podido disfrutar de muchas cosas que siempre he querido ver: la Venus de Milo, la Victoria de Samotracia, Notredame, la Saint Chapelle... y eso por no mencionar que tuvo la oportunidad de pegarle una paliza a Mickey Mouse al grito de "por la libertad de Pixard". Y, lo peor de todo, es que lo hizo gratis: ventajas de tener un suegro con suerte en los sorteos.

Mi único consuelo ha sido el regalo que me han traído del viaje: una muñeca de La Sirenita en traje de novia que ha provocado una extraña reacción nostálgica en mis padres. -Al fin la conseguiste- me ha dicho mi mi madre con los ojos rojizos y llena de ilusión -cuando la pediste para Reyes no la encontramos en ningún sitio y nos volvimos locos buscándola-. De repente he comprendido por qué casi me muero de alegría al ver la caja y la ansiedad por liberar a Ariel de sus prisión... Era un deseo reprimido durante trece años que salía a borbotones de mi subconsciente.

¡He conseguido la muñeca!

martes, septiembre 09, 2008

Exámenes y trabajo: cóctel asesino

Volvieron los exámenes y, como de costumbre, vuelvo blogocosa. Un lugar en el que olvidarme de todo, leer las historias de otras personas y escribir mis pequeñas tonterías e infructíferas aportaciones al mundo. Mi pequeña y querida vía de escape.

Empecé este verano con la determinación de estudiar un poquito cada día. Un esfuerzo diario para poderme enfrentar a los exámenes de septiembre sin miedos, hacer escabechina con las asignaturas y alzarme como la diosa de las recuperaciones.

Pero no, no tuve en cuenta el agotamiento físico que me provocaría levantarme a las seis de la mañana cada día para pasarme siete horas levantando paquetes cuyos pesos oscilan entre un quilo y los treinta. Una actividad diaria que aunque me ha mantenido en línea a pesar de comer como un riquishi (también tengo unos bíceps que ya querría Stallone), me ha provocado el mal hábito de entrar en coma nada más terminar de comer. Eternas siestas de entre dos y cuatro horas que finalizaban con un mal despertar y la incapacidad de hacer algo con mi intelecto. Dejé a un lado el blog, los estudios y empecé a usar el cerebrito tan sólo en la jornada laboral, no fuera que lo desgastase.

Se ha acabado el verano y me encuentro con que no he estudiado prácticamente nada; impotente ante un cóctel de exámenes y trabajo que me provoca taquicardias, bajones de tensión y un repentino desorden alimenticio que me impulsa a devorar chocolate constantemente. Mi estado anímico tan sólo me impulsa a quedar con otros seres humanos y unirme a los llantos típicos de los periodos de exámenes. Algo totalmente desaconsejable cuando se tiene el tiempo pegado al trasero.

Por eso, como respuesta consumista a mi depresión y medida drástica para quitarme las ganas de salir de casa, el otro día me fui de compras.

Recordando los discursos feministas de la profesora de Estudios Psicosociales sobre la Mujer sobre la moda como medida de represión y control de la fémina (ya que dificulta su movilidad y todo ese rollo -recordad la reducción de pies que se les hacía antiguamente a las niñas en China-), me compré unos zapatos dignos del sadomasoquismo más extremo. Preciosos, eso sí.

Mi idea es que cada vez que quiera salir de casa por motivos lúdicos tendré que ponerme esas máquinas de destrozar pies con nueve centímetros de tacón.

A ver si así se me quitan las ganas de ver el sol.

Nos encontramos ahora frente a dos posibilidades: o me encierro en casa y empiezo a estudiar como una posesa, o aprendo a llevar tacón cual modelo de Cibeles.

jueves, agosto 07, 2008

Wall·E

Wall·E es, sin ninguna duda, una obra maestra del cine de animación. No sólo por su apartado gráfico y su estética, sino por todo un conjunto formado por historia, personajes, banda sonora, guiños a otras películas y por haber sido capaz de denunciar la dirección que está tomando la humanidad en un lenguaje inteligible tanto para niños como adultos.

Me parece una verdadera delicia porque en la primera parte de la película casi no existen las palabras, los personajes transmiten lo que piensan con un escueto vocabulario (creo que como mucho dicen cinco palabras diferentes) y, sobre todo, con el escaso lenguaje corporal que puede poseer un ser de metal. Es sorprendente que con todas esas limitaciones sean capaces de expresar a la perfección su mente, personalidad y sentimientos con tal claridad que arrancan el habla al espectador. Al igual que me parece muy curioso que ambos personajes tengan un lenguaje corporal tan diferente, ya que EVA transmite a través de sus ojos y Wall·E a través de los movimientos de su cuerpo.

La historia (de la cual no pienso spoilear nada) es divertida, tierna y muy original. Se centra, como ya he dicho antes, en una pequeña gran crítica hacia la sociedad actual y el rumbo que está tomando. Una reflexión acertada aunque algunos opinen que contiene grandes dosis de propaganda izquierdista (gilipollas... hasta acusan a Wall·E de "pirata" por grabar música).

Por otra parte, hay que tener en cuenta la gran cantidad de puntillos "frikis" en forma de referencias y guiños que se pueden encontrar en el film y que la hacen mucho más divertida a ojos del público adulto (o en proceso de). Guiños hacia películas de la propia casa, a los grandes hitos del cine de Ciencia Ficción (Blade Runner, 2001 una odisea en el espacio...) y a series de televisión como Los Soprano y Star Trek.

Otros puntos friki-graciosos son la aparición de del Pong, el cubo de Rubik, la musiquita de inicio de Macintosh y la gran genialidad de los créditos finales. Un fin que empieza con una combinación de imágenes sobre situaciones cotidianas de la antigüedad con tecnología futurista y terminan con una verdadera demostración de lo que se puede hacer combinando la animación con el pixelart.

Una película excelente de principio a fin.

lunes, agosto 04, 2008

Mi capricho


El sufrimiento laboral de una persona dependiente paritalmente tiene su recompensa y ésta es la mía. Mi "pequeño" capricho tras un mes de sufrimiento, dolor de espalda y quebraderos de cabeza: la Olympus E-510. Una maravilla de cámara de fotos a la que espero sacarle todo el partido posible.

¿Qué puedo decir sobre mi nueva adquisición? Para empezar, la sensación de desamparo al gastarse seiscientos euros de golpe en una cámara es exactamente la misma que cuando te gastas mil en un portátil. Ver esa brutal disminución de dinero en los extractos bancarios no debe ser bueno para el corazón (creo que desde que la pagué tengo una taquicardia), así que por esa regla de tres no sé qué puede pasar cuando te compras un piso.

Lo segundo remarcable es que aunque por primera vez me haya decidido a leer las instrucciones de algo, bien podrían estar en chino o senegalés porque no me entero de nada. No sé ni por qué se han molestado en poner dibujitos ilustrativos de qué botones apretar si después no los encuentro en la propia cámara. Mi único consuelo es que la compra incluye un pequeño cursillo con un profesional, si no me estaría pegando cabezazos contra la pared en busca de una muerte horrible.

Porque, aunque desde pequeña siempre me ha gustado la fotografía, nunca había sido tan consciente de mi ignorancia acerca de todas las posibilidades y técnicas... De lo difícil que sería captar con la cámara los mismos colores que recogen mis retinas: el día que lo logre llegará el apocalipsis (zombie, cómo no).

Finalmente, mis ansiadas escapadas fotográficas en busca de LA IMAGEN (sí, en mayúsculas y negrita) se han reducido a pequeñas vueltas por los alrededores de mi casa con humillantes y sudorosas retiradas. Pasear en pleno agosto bajo el sol mallorquín en busca de algo interesante que fotografiar es uno de los actos más sadomasoquistas jamás vistos, no se lo recomiendo a nadie.


Y aunque aún sea pésima haciendo fotos... Poco a poco iré mejorando.

jueves, junio 26, 2008

¿A dónde vas verano?


Creo recordar un tiempo lejano, una dulce época adolescente, en la que mis veranos eran maravillosos. Mi única obligación era holgazanear, ir a la playa, jugar a las paletas y disfrutar de las aguas del Mediterráneo (es lo bonito de vivir en una isla).

Lamentablemente, hace cuatro años renuncié a esa libertad cambiando el trabajo de promotora de fin de semana a trabajos de lunes a viernes. La tentación de poseer un buen fondo económico durante todo el verano me cegó impidiéndome ver que no tendría tiempo para disfrutar de mis brillantes moneditas como quisiera.

Sin embargo, las borracheras, cómics, viajes y caprichos que pagué con el precio de mi libertad me volvieron adicta a mi pequeño sueldo veraniego: la droga que en vez de consumir vida, consume tiempo.

Aún no he terminado los exámenes y ya tengo una larga lista de quehaceres ineludibles, un malvado contrato esperando mi autógrafo mañana y un extenso repertorio de cosas en las que deseo gastarme hasta el último céntimo del sueldo. Si ya es duro ver cómo el verano se aleja de ti corriendo, más duro se hace si te das cuenta que el dinero que ganes ya está prácticamente gastado.

¿A dónde te vas verano? Aún no te he tocado y ya te veo corriendo.

Pd.: Perdonad por la reciente obsesión por las tiras, la culpa es de Zorrocloco que alimentó al gusanillo... No os acostumbréis por favor, no sé cuánto durará.

miércoles, junio 18, 2008

Sueños decorativos independentistas

Una de las cosas que más me ilusionan de irme de casa definitivamente (¿cuándo llegará el momento?) es el poder decorar mi casa a mi gusto y estilo, sobre todo en lo que se refiere a cuadros.

A parte del póster de Enki Bilal que estará situado encima de mi enorme cama de matrimonio (otro pequeño detalle de mi sueño independentista), pretendo enmarcar y colgar por toda la casa pósters de películas por su importancia en el mundo del cine y/o por su valor estético.

Hoy, vía Oink!, he llegado a una web que enumeraba y mostraba los cien mejores pósters de película.

¿Qué cinco pósters serán imprescindibles en mi dulce (y particular) hogar?

Para empezar creo que no puede faltar el póster de Metrópolis, indispensable por lo buena que es la película y la calidad artística de la imagen. Simplemente me encanta el dibujo y su combinación dorado/negro.

El segundo imprescindible es el de Pulp Fiction, sin ninguna duda la mejor película de Tarantino (puedo aceptar que se me rebata con cualquier otra excepto con Death Proof). Nadie puede negar que Uma Thurman está infinitamente más guapa de morena y que ese look de "chica mala" le queda como anillo al dedo.

El póster de Chinatown también sería una de las joyas que colgaría orgullosa en las paredes de mi casa. Su juego de colores, el dibujo, el aire retro y ese humo de cigarrillo tan kitsch hacen un conjunto digno de admirar.

Mi cuarta preferencia es el póster de Gilda, película de Rita Hayworth (uno de mis ídolos femeninos) que alcanzó el cielo de "las películas míticas" gracias a la escena en la que la gran actriz canta Put the blame on me.




Finalmente, dejaría un hueco para Luces de ciudad de Chaplin, uno de los grandes maestros del humor cuya magia residia en su capacidad para criticar la situación social de su tiempo sin la necesidad (ni posibilidad) de articular ninguna palabra. Un presentación preciosa para una película igual de hermosa.

¿Qué cinco pósters escogeríais vosotros?

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miércoles, junio 04, 2008

Deconstruyendo la comida

La deconstrucción de la cocina siempre me ha parecido lo que es: una soberana gilipollez.

Porque leer una noticia sobre la invención de un café con leche sólido y un cruasán líquido para deconstruír el desayuno me parece un esfuerzo realmente inútil. ¿Tan faltos de imaginación estamos que tenemos que reproducir los mismos sabores en diferentes estados? ¿Qué es lo próximo? ¿Magdalenas gaseosas disponibles en pequeñas bombonas?

Parece sólo una excusa para servir en platos minimalistas lo mismo de siempre con mermelada de arándanos por encima; o para que la gente "chic", esos tan refinados que luego se urgan la nariz en los semáforos, puedan decirles a sus amigos lo bueno que estaba aquel restaurante en el que comieron una uva, una oliva y un ala de perdiz caramelizada. Porque cuanto más alejado esté el precio del coste del alimento, más glamour tiene habérselo comido con expresión de infinito buen gusto. Me recuerda misteriosamente a aquellos que dicen que algo está bueno porque es caro.

Sí, seré una chica tradicional, pero pienso que el arte de la cocina no consta en crear lo mismo de diferente forma y color: sino de crear nuevas recetas y, lógicamente, nuevos sabores.

Si el pequeño Sushi* se enfrentara con los cocineros deconstruccionistas de la actualidad les haría llorar.

*El pequeño Sushi: Anime emitido en TV3 que trataba de un niño cocinero que se enfrentaba a grandes cocineros del mundo y cuyas victorias eran fruto de la experimentación con diferentes ingredientes hasta encontrar el perfecto, el que le daba un sabor inusual y sorprendente al plato.

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domingo, mayo 18, 2008

Ausencias y hobbies

Tras dos días alejada de la blogocosa ya empezaba a tener síndrome de abstinencia. Me temblaban las manos, carecía de capacidad de concentración y mi raciocinio empezaba a autoconsumirme, como si éste fuera el fuego que prende una vela.

Este fin de semana ha sido un "demasiadas cosas que hacer en pocos días" que me ha mantenido alejada de mi ordenador, mi hogar y toda la paz y tranquilidad que encuentro en mi habitación. Quimera (mi maravilloso portátil que me dice que me ama cada noche) también ha permanecido callado y apagado durante este tiempo, ya que los dueños de las wireless de Palma suelen ser muy egoístas y las tienen cerradas.

Uno de los inusuales eventos que me ha mantenido alejada fue una quedada de dollfies. Algo que aquí, dados los pocos fanáticos del hobbie, es algo bastante infrecuente.

Las super dollfies son unas muñecas nacidas en Japón totalmente personalizables. Tener una conlleva no sólo maquillarla y prepararla para el público, también significa tener que luchar constantemente contra ataques consumistas. Normalmente acaban teniendo personalidad propia, historia y relaciones con otras super dollfie.

Después, muchos realizan sesiones fotográficas intentando transmitir todo aquello que se supone que tienen en su interior. Hay personas que obtienen resultados realmente impresionantes. Por ellas hay gente que se ha aficionado a la fotografía y fotógrafos que se han aficionado a ellas por la posibilidad de mezclar su dedicación con una afición.

Aunque el hobbie me encanta, intento permanecer un poco aislada de él a causa de mi escasez económica. Es duro ojear las páginas web sin sufrir por querer algo y estar muy alejado de tus posibilidades. Admitamos que a todos nos ha pasado con una cosa u otra.



Pd.: Son "Super dollfie", no "dollfie" (son cosas distintas). Lapsus mental corregido gracias a Faye (me pegó una paliza mortal por ello, pero la quiero igualmente).

"Es como llamar nones a todos los yogures"


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miércoles, noviembre 21, 2007

Dulces tentaciones

No creo en Dios pero a veces rezo "el padre nuestro". No lo rezo por su musicalidad y su belleza, lo rezo por aquella parte que dice "aléjanos de la tentación y líbranos del mal".

Porque con los dos patitos recién cumplidos ya conozco la verdadera cara del mal.

El diablo se presenta ante mí en forma de Muffin de cacao con pepitas de chocolate. Una bomba calórica que equivale a las comidas de toda una semana. Herramienta diabólica fulmina diabéticos y crece culos sin control.

La culpa de todos los males las tienen ellas, las irresistibles magdalenas. Sus obscenas curvas que incitan violentamente al pecado y sus deliciosos trocitos de chocolate que nos hacen experimentar un placer exorbitado: una explosión de sabor que se extiende por cada papila gustativa hasta llenar tu boca de una sensación orgásmica.

Su concentración paranormal de chocolate las convierten en el mejor substitutivo del sexo (junto a los brownies). La natalidad desciende y nos conducen, irremediablemente, a un mundo envejecido sin suficientes manos jóvenes para asistirnos a todos adecuadamente.

Sé que el mundo va mal porque Dios nos castiga por caer en esta tentación, aunque él es piadoso comparado con mi conciencia.

Porque mi conciencia es una hija de puta con mayúsculas y no olvida. No olvidará ese Muffin en mucho tiempo.

Y cada vez que me suba a una báscula aprovechará para recordármelo.


A todas las mujeres del mundo que intentan mantener una dieta equilibrada y no lo consiguen. Sobre todo a Mar, la chica que se alimenta de microensaladas y piña y cuando se despista tiene un bollo de chocolate en la boca.