viernes, octubre 14, 2005

- Una sala llena de puertas en la que sólo pudo encontrar una llave, diminuta, que no supo ver a que puerta pertenecía, ya que los cerrojos eran demasiado grandes... o la llave demasiado pequeña.
- ¿Entonces no tenía puerta?
- Una llave siempre abre una puerta.
- ¿Y qué puerta abría la llave?
- ¿Tienes tú la llave?
- ... No...
- Pues aunque lo sepas no podrás abrir la puerta. Busca siempre antes la puerta, después ya te encargarás de encontrar la llave. Si lo haces a la inversa quizás nunca encuentres el cerrojo adecuado.
- ... No te entiendo
- Eso es porque encontraste antes la llave.

3 comentarios:

weblogz dijo...
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Darius Growler dijo...

Me es familiar ese texto ¿?

Jill Bioskop dijo...

Empieza con un resumen de la escena en la que Alicia cae en la madriguera del conejo y se encuentra con la microllave y las puertas, para entrar en la puerta chiquitita debe comer unas galletitas que la encojen y para crecer unos pastelillos que la agrandan.
Y la conversación... cosillas que siempre se le puede sacar a un texto ;)