jueves, febrero 02, 2006

Cristine


(Una pequeña prueba literaria -es un poco cutre... pero es lo que hacen los exámenes-)

El pulso se acelera, las pupilas se contraen, el cuerpo tiembla.

Tumbada sobre la cama temía aquella figura que se inclinaba sobre ella para saborear su cuerpo. Sintió asco ante aquel primer beso.
-Besos no- sentenció llorosa.
El desconocido la miró bajo una expresión, mezcla de costumbre y desconcierto, que daba a entender que lo había comprendido. Se alzó y se sacó del pantalón 50 dólares arrugados que colocó sobre la mesita de noche, después, poco a poco, se fue desabrochando los botones de la camisa para después volverse a inclinar sobre la joven y desnudarla.

Cristine se sintió sucia, manoseada, nauseabunda, pero soportó aquel castigo con la mirada perdida en la inmensidad del techo. Notó la primera penetración rompiendo el himen y la segunda, y la tercera, a la cuarta logró evadirse y sumirse en el mundo de sensaciones que es la nada.

Cuando el hombre se hubo marchado corrió hacia la ducha y se metió bajo su chorro esperando que el agua purificase su cuerpo, borrase esa sensación repulsiva que le recorría. ¿Cómo he llegado a esto? Se preguntó e inconscientemente miró su agujereado antebrazo en busca de una respuesta.
Decidió que después de la ducha borraría una vez más todos sus recuerdos: iría a por otra dosis.

El pulso se acelera, las pupilas se dilatan, el cuerpo tiembla.

1 comentario:

worm dijo...

Muy bueno, me gusta. Me quedo con lo de:
"evadirse y sumirse en el mundo de sensaciones que es la nada."