domingo, noviembre 30, 2008

Appaloosa

Nunca me han gustado los westerns, supongo que les cogí manía cuando mi abuelo me hizo coger un buen empacho del género spaguetti a una edad demasiado tierna. O quizá sea porque realmente nunca vi una película de este género en condiciones, no lo sé. Lo importante es que a pesar de mi reticencia hacia este tipo de películas Appaloosa me encantó: me lo pasé genial con esos vaqueros rudos, duros y de pocas pero contundentes palabras.

A Ed Harris le pega totalmente el papel de vaquero, su rostro fue concebido para miradas frías cargadas de tensión, perfecto para frases de macho del oeste repletas de una fingida calma sobrenaturalmente cargada de amenaza. Si a eso se le añade que él ha sido el director... pues era de suponer que el papel le fuera como un guante de látex: se le adhería perfectamente.

Sin embargo, aunque disfruté muchísimo con el sr. Harris, no se puede comparar a la emoción que sentí con cada una de las miradas de Viggo Mortensen (actor que crucifiqué por Alatriste). Sus ojos decían todo lo que él no articulaba, su complicidad, su fuerza... Pocas veces transmiten tanto dos glóbulos oculares.

Si a sus ojos le sumamos su forma de apretar la mandíbula y la aparición de dos hoyuelos repletos de carisma nos encontramos con un personaje con el que disfrutar al máximo y al que gritar en cada primer plano: ¡Molas un montón Everett!

Renée Zellweger también cruje en la interpretación a pesar de ser una "guapa fea" (como la chica de Batman): está realmente increíble.

Pero no tan sólo los personajes e interpretaciones son geniales, si no que la historia en general huye de la soporifidad de los westerns, aumenta ligeramente el típico ritmo de película del oeste y se convierte en un film que, a pesar de no correr en el desarrollo de la historia, no aburre ni un instante. Todo ello con la deliciosa guinda de una fotografía preciosa que deja un sabor de boca realmente delicioso.

Lo dicho: disfruté como una enana.

sábado, noviembre 29, 2008

Manos de Mantequilla Atila

Lo primero es aceptarlo. Después ya podrás hacer toda clase de tratamientos para superar el problema y seguir adelante.

Lo admito, soy tremendamente patosa. Mis padres me rebautizaron como "manos de mantequilla" porque todo objeto frágil que tocaba acababa en el suelo y como Atila porque, según mi madre, por donde pasaba su niña nunca volvía a crecer la hierba. Era un huracán histérico apisonador que lo tiraba todo. Fui el terror que aún provoca pesadillas entre los dueños de tiendas de decoración: Manos de Mantequilla Atila, la destructora de porcelanas.

Con el paso de los años mis padres lograron que mi capacidad apocalíptica disminuyera hasta la mínima expresión. Sin embargo, fue imposible eliminar en su totalidad mi patosidad con agravantes.

¿En qué se diferencian las personas patosas y las personas patosas con agravantes? Muy simple, el segundo tipo tiene buena puntería: ayer erré al meterme el móvil en el bolsillo y encesté de pleno en el cubo de la fregona.

Me pregunto el por qué, habiendo tantos metros cuadrados de cocina a su disposición, mi móvil decidió caer justo en un cubo lleno de lejía y agua sucia. Parece que lo hizo a mala leche. ¿Tan mal lo traté en estos tres años?

Ahora, con mi nuevo móvil rosa (soy tan cursi que hasta me molo) y mi nuevo número, lloro su pérdida: sus números, sus mensajes, sus MMS... Todo de camino al olvido.

Descanse en paz fiel compañero.

martes, noviembre 25, 2008

Están dentro

Anteayer vi una película que me inspiró para dibujar y todo: era mala con alevosía, rabia y premeditación.

Están dentro
es uno de esos abortos cinematográficos (no sabéis cómo me gusta soltar frases en plan elitista cultureta) dignos de que todo aquel que los visione exponga al mundo lo horrible del argumento y la estupidez del desarrollo de la historia.

Como en muchas otras películas de terror utilizan la receta estándar.

Ingredientes:

  • Insecto al que un porcentaje muy alto de la población le tiene pánico (en este caso las cucarachas) con características anormales tremendamente mortíferas.
  • Protagonista mega-guapo/inteligente recién llegado.
  • Chica rubia que se siente atraída por el protagonista.
  • Sheriff un poco tontín, justo y con buen corazón.
  • Grupo de pueblerinos con un coeficiente intelectual bajo.

Preparación (reducida a la mínima expresión):

  1. Protagonista llega a la ciudad, se liga a la chica y tiene un pequeño roce con los pueblerinos.
  2. Uno de los pueblerinos muere a causa del insecto asesino, todos excepto la chica le echan la culpa al protagonista. El Sheriff no le detiene por falta de pruebas.
  3. Protagonista descubre qué mató al pueblerino y se lo dice al Sheriff y a la chica. La rubia cree ciegamente, el Sheriff necesita ver algo que le haga creer y poco después muere por culpa de los pueblerinos.
  4. Los pueblerinos atacan al protagonista, no le creen hasta que el insecto en cuestión para la pelea y acaba con ellos.
  5. Protagonista y rubia encuentran el nido de bichos y lo destruyen.
  6. Uno de los insectos sobrevive y viaja a una población enorme.
  7. Créditos.

Y... voilá, aquí tenemos el 90% de las películas de terror de este tipo.

Aluciné en colores por lo estúpido de un final en el que todo se arregla "porque sí", por pura suerte, y por los gritos de mi madre cada vez que las cucarachas salían de las tripas de alguien al más puro estilo Alien.

¡Si lo que da miedo de las cucarachas es pisarlas y oír el crujidito! ¡Crarshsj!

domingo, noviembre 23, 2008

Como traumatizar a tu novio

Cuando llevas ya un tiempo con tu pareja es normal que tu familia lo incluya en los "actos familiares" como muestra de aceptación al clan. Sin embargo, el proceso puede ser muy duro y provocar un gran estrés tanto para ti como para a la persona que quieres.

Si eres de los que no les gusta juntar la familia con los noviazgos (no porque quieras devolverlo al Corte Inglés, si no porque después te exigen nietos y cosas raras) o quieres romper rápidamente el hielo para que tu novio se relaje, hay una solución muy fácil: traumatizalo, las ventajas son infinitas.

Para empezar, tu familia lo aceptará inmediatamente dado el instinto maternal que les despertará su desamparo. Si se hace con medida, la persona estará dispuesta a volver una segunda vez y habrá un clima más distendido; si somos un poco excesivos procurará solo asistir a lo esencial y, si nos pasamos, simplemente no volverá porque el día menos pensado nos dejará tirados en la cuneta de un lugar totalmente desconocido.

Mi técnica del viernes fue simple pero mortal. Estábamos sentados uno al lado del otro cuando mi abuela se agachó para acariciar a uno de mis perros poniendo el culo entre los dos. La oportunidad era demasiado suculenta para dejarla pasar: le toqué el culo y grité un "¿qué haces? ¡Es mi abuela!" con toda la indignación que pude simular. La pobre mujer se incorporó de un salto con una jovialidad nunca vista mientras a mi querido se le salían los ojos de las cuencas por la presión arterial. Cuando se giró y vio que mi prima y yo nos descojonabamos nos riñó, afirmó que sabía que él jamás haría una cosa así y fue a chivarse a mi madre.

Unas buenas risas que quizá me supongan ser abandonada en un extraño lugar sin forma de volver a casa... pero que igualmente valieron la pena. A saber qué me hace él la próxima vez que vaya a su casa: estoy aterrorizada.

Y sí, me regalaron material para el ajuar.

jueves, noviembre 20, 2008

Happy birthday to me!

Y para celebrarlo... una canción que me ha encantado.



El videoclip no es el original, pero es que este es mucho mejor.

martes, noviembre 18, 2008

Stop!

¡Parad ya años malditos! No quiero que sea viernes, no quiero llegar a los 23 sin haber cumplido ninguno de mis sueños: sin haber viajado, publicado un cómic, empezado mi vida y ni tan siquiera haber dominado el mundo.

Síntomas de que te haces mayor:
  1. Descubrir que no te apetece cumplir más años. Ser consciente de que preferirías pegarte martillazos en los dedos gordos de los pies antes de tener que añadir una velita más al pastel.
  2. Buscas la edad de un actor que te parece guapo y descubres que es más joven que tú. El duro momento en el que te das cuenta de que has pasado de ser la cría que amaba incondicionalmente a hombres con edades muy superiores a ser la mujerzuela que se queda prendada de actores de su misma edad.
  3. Al decir tu edad te obligan a enseñar el DNI porque no se creen que seas tan mayor (hecho verídico).
  4. Distingues claramente a los menores de los mayores de edad sin tener ninguna duda. Es más, los menores que ridiculamente pretenden parecer más adultos te producen gracia.
  5. Puedes hablar tranquilamente con tus padres de las borracheras de "tu juventud" (eso duele...).
  6. Los adultos hablan de sexo, drogas y rock&roll delante tuya... Algo que nunca habían hecho anteriormente.
  7. Tu abuela espera que seas su cómplice para quitarle las ganas a tu prima de salir de marcha.
  8. Ignoras algunos gestos, acciones y comentarios porque consideras que ya eres mayorcita para según que gilipolleces.
  9. Tus parientes pasan de regalarte dinero a regalarte toallas, manteles, camisas y calcetines.
  10. Tus amigos se empiezan a independizar, casar y hacer planes de progenie.
  11. Al recordar algunas batallitas del pasado te pones las manos en la cabeza y te preguntas cómo pudiste ser así de irresponsable y boba.
  12. Te asombras de lo mucho que han madurado y cambiado tus compañeros del colegio cuando te los encuentras por la calle.

¿Formas de sobrellevar la transición a la vida adulta?
  1. Quince cervezas, dos cubatas y trece chupitos: mata las neuronas que contienen la información de tu edad y de tu situación laboral y económica.
  2. Ataque consumista: compra compulsiva de nuevas tecnologías, dvd's y chorradas varias.
  3. Cambio de look: intentos inútiles de parecer más joven.
  4. Ponerse en una esquina y despotricar contra el mundo: la crisis, el aumento de la delincuencia juvenil, el paro, los problemas del sistema educativo... ¡Aprovecha que tenemos tantas cosas para criticar!
  5. Pasearse continuamente delante de una obra esperando que lluevan los piropos: deberían dar un premio a los obreros por subirnos el autoestima en momentos de extrema necesidad.
  6. Búsqueda de la paz interior: el cuerpo no es lo importante, el alma es la que debe mantenerse joven y pura.

lunes, noviembre 17, 2008

Facebook y sus inconvenientes

Supongo que a estas horas todos (o casi todos) debéis saber qué es Facebook y sus innumerables ventajas como herramienta social. ¿Quién no se ha hecho una cuenta y ha recuperado el contacto con personas que hacía eones que no hablaba?

Escribir en los muros de otras personas, chat, subir y etiquetar fotos y vídeos... Una fiesta sociabilizadora que nos permite crear, reconstruir y mantener lazos que se habían deteriorado por el tiempo.

Sin embargo, no todo son ventajas.

Primero está el fenómeno facebook en la búsqueda de trabajo. A algunas empresas les ha dado por "googlear" a sus posibles trabajadores para conocerles más a fondo antes de darle un puesto. Si tu cuenta tiene el perfil abierto y tu nombre completo ten en cuenta que has dejado al aire libre una gran cantidad de información personal a la disposición de todo aquel que le interese. Tus hábitos, tus creencias, la dirección de tu blog, tu flickr y un montón de chorradas más que pueden ser beneficiosas o perjudiciales.

Puedo entender que a la empresa le interese conocer "a fondo" a la persona que planea incorporar en su plantilla, pero me parece un atropello hacia la intimidad del trabajador. Hay detalles como las creencias, la sexualidad y los gustos que no tienen ninguna relevancia a la hora de desempeñar tu trabajo.

Por otro lado, a veces nos agrega gente con la que no queríamos tener contacto nunca más. Un buen día abres el gmail y descubres que fulanito, aquel mal nacido que te amargó la adolescencia, ha decidido agregarte como amigo en facebook. Te quedas muda, mirando la pantalla del ordenador con incredulidad, y luego ignoras la solicitud hasta la eternidad. No es ser rencorosa, es utilizar la lógica: ¿Qué sentido tiene que me agregues o que yo te acepte como amigo si nunca hemos mantenido una relación despojo social - persona agradable? ¿Tengo que aceptar e ir a comentar tus fotos como si siempre hubiéramos sido los amiguísimos más grandes del mundo?

Por favor... Hipocresías las justas y necesarias. Conozco a gente que ha cancelado su cuenta por esa misma razón: hay cosas del pasado que preferimos no remover, dejarlas tal y como están y olvidarlas.

En mi caso he tenido mucha suerte. Por una parte me cambié un apellido recientemente, así que puedo fingir que no soy quien creen (podrán saberlo, pero siempre les quedará la duda) y, por la otra, las personas cuyo reencuentro me provocaría urticaria no tienen el suficiente seso para utilizar un teclado correctamente y no sufrir un mortal derrame cerebral.

A pesar de todo, el inconveniente más grande que tiene esta herramienta social es la cantidad exacerbada de tests y minijuegos en los que puedes malgastar el tiempo. No sé cuantas horas he pasado ya descubriendo que mi color es el blanco, soy El principito en la literatura infantil, el pícaro en las historias de fantasía medieval, Wonder Woman en personaje de cómic de DC, en el futuro seré arquitecta y si fuera una película sería de terror (¿me estarán insinuando que soy fea?).

jueves, noviembre 13, 2008

Y se fue la luz

Hoy ha sido el caos en Mallorca y Menorca. Un apagón de más de tres horas (de siete en algunos lugares) ha condenado a ambas islas a la oscuridad y a la anarquía vial. No quiero ni imaginar la experiencia de aquellas personas que se han quedado encerradas en un ascensor, ni la de aquellos conductores novel que en ese momento estaban paseando por avenidas: debe haber sido realmente traumático.

Más de tres horas sin luz en un día que (por ser dijous ) no tengo clase y salía la ansiada expansión del WOW. Suerte hemos tenido los isleños de que las hordas de frikis no salieran a las calles con ánimo de pagar su frustración en actos vandálicos. Ya me imaginaba a mi amado, que consiguió la expansión ayer a las doce de la noche, saliendo con el mono a la calle gritando desesperado y con los ojos inundados en lágrimas de impotencia. Pobrecito, un mal día para quedarse sin luz.

Por mi parte el aburrimiento ha sido extremo, he descubierto que no sé vivir sin tecnología. Aburrida como una ostra, sin posibilidad de alimentarme (tengo vitrocerámica), comunicarme (misteriosamente mis teléfonos no funcionan si no hay electricidad) y aterrorizada ante la idea de ducharme con agua helada (mi termo es eléctrico) iluminada con velitas aromáticas. He estado reflexionando en qué gastar el tiempo en el caso de volverme a encontrar con una situación así:
  1. Tocarle las narices a la persona que tengas más cerca (mi hermano lo ha estado haciendo toda la mañana y parece que se lo ha pasado muy bien).
  2. Imaginar posibles causas catastróficas y un final horrible para la humanidad.
  3. Elaborar un plan de huida de tu ciudad por si el apagón ha sido causado por un ataque zombie.
  4. Hacer un arma con un lápiz, una goma y un clip.
  5. Ordenar los cd's grabados y preguntarse con intriga qué hay dentro de los que no ponen nada.
  6. Buscar los regalos de navidad (sabes que no encontrarás nada, pero al menos te entretiene).
  7. Aprovechar para descongelar la nevera.
  8. Hacerle peinados fashion a tu pobre caniche.

¿Más sugerencias?

Pd.: ¿No os encanta la ilustración que he hecho para la ocasión?

miércoles, noviembre 12, 2008

Cinefòrum

Este año me he apuntado a un ciclo de la universidad en el que se visionan y debaten películas que suponen una herramienta para la concienciación de la sociedad. Cine, créditos de libre configuración y el análisis de las películas junto a profesionales que saben de lo que están hablando. Todo por el módico precio de tres euros. ¿No es una ganga?

Eso mismo pensé yo antes de caer en la trampa.

No es que las películas sean malas, es que "cine de concienciación social" es sinónimo de drama, lágrimas y dolor. Algo totalmente inadecuado si estás viendo la película en una sala de actos de la universidad, sin saber el momento exacto en el cual se encenderán las luces y con una rueda de preguntas esperando con impaciencia. Ver una tragedia reprimiendo toda la tristeza y las lágrimas puede tener efectos realmente nocivos para la salud.

Imaginadme hoy viendo Mi vida sin mi (Isabel Coixet) mientras me mordía los puños para evitar estallar en un llanto desesperado. Desde el minuto seis con los ojos escociendo como infiernos, el sollozo arañando mi garganta en busca de la libertad y mis dientes hendiendo en la carne en busca de una vía de escape. He perdido tres dedos.

A pesar de todos los esfuerzos he llorado. Gracias a Dios, al levantarme he descubierto a tantas personas cortándose las venas que he podido huir al cuarto de baño sin pasar demasiada vergüenza. Desventajas de tener sentimientos.

Respecto a la película he de decir que me ha encantado. No tenía muchas expectativas sobre Coixet porque mi primera experiencia con ella fue en La vida secreta de las palabras, una película sobrevaloradísima que no sólo no me gustó nada, si no que el melodrama de los dos protagonistas no logró conmoverme ni un ápice.

Sin embargo, Mi vida sin mi es diferente: es poética, es hermosa y duele como una cuchilla al rojo vivo. Perfecta para ver en la soledad del hogar y llorar a gusto.

domingo, noviembre 09, 2008

Crónicas de un mundo raro

Siempre he sido bastante tolerante respecto a los gustos de las otras personas y he estado de acuerdo con la idea romántica de que "el amor no conoce fronteras", pero debo admitir que en algunos casos la cosa pasa de castaño oscuro.

Un japonés ha empezado una campaña de recolecta de firmas para que se permita el matrimonio entre personas y personajes de anime y cómics. Una petición sorprendente si tenemos en cuenta de que si la apertura mental del país nipón aún no acepta las uniones de personas del mismo sexo (algo que ya debería estar normalizado en todo el mundo), difícilmente pueda asimilar el enlace entre un ser humano y un dibujo animado.

Muchos pensaréis: "que haga lo que quiera", "es un friki", "dejadle en paz, él también tiene sentimientos", "el amor es amor aunque sea hacia seres de papel", etc...

Para empezar deberíamos plantearnos qué clase de vida está dispuesto a llevar este chico casándose con un dibujo. Porque, al fin y al cabo... ¿Se podría mantener una relación convencional con un personaje de ficción? ¿Para qué te sirve? ¿Qué clase de apoyo emocional te va a dar algo que ni te entiende ni responde? ¿Es para tener ventajas fiscales? ¿Le sería fiel toda la vida? ¿Qué maldito objetivo busca?

Porque estar casado con algo abstracto e inexistente es lo mismo que no estar casado.

Por otra parte me parece sorprendente que alguien pueda sentir "amor" hacia algo que, a pesar de no ser inanimado (al fin y al cabo tiene serie en TV), carece de vida, opinión y pensamientos. La vida no es como en ¿Quién engañó a Roger Rabbit? o Cool World, si no que las interacciones entre personas y dibujos son unidireccionales: el dibujo puede transmitirte información pero nunca recibirá ninguna de tus respuestas.

Joder, sería mucho más comprensible que yo quisiera casarme con mi Nespresso, ya que al menos me alegra todas las mañanas y hay una interacción directa: yo la acaricio y le digo que la quiero, ella me da café.

Para terminar, y puestos a ponernos retorcidos (y a decir estupideces), si se le otorgase el derecho a casarse... ¿Sería posible? Porque al fin y al cabo su enamorada no podría dar el sí quiero si no fuera porque su autor ha puesto esas palabras en sus labios, por lo tanto estaría siendo obligada y el matrimonio podría considerarse como nulo.



Relacionado: Entrevista exclusiva a Mikuru Asahina, el personaje de anime que hizo que un joven luchase para la aceptación legal de los matrimonios entre personas y dibujos animados.

viernes, noviembre 07, 2008

La Mosca

La mosca es una de esas películas de terror míticas a las que series animadas como Los Simpson han rendido homenaje en alguno de sus capítulos de Halloween. Sin embargo, si lo que quieres es una película de sobresaltos, asesinos en serie y efectos especiales sorprendentes: no es lo que buscas.

Este film, mezcla de Ciencia Ficción y terror, va in crescento. Comienza con un ritmo lento y, poco a poco, nos presenta los personajes, el argumento, y el pausado proceso de transformación del protagonista. La tensión crece con cada nueva variación corporal llegando a provocar el verdadero horror en el espectador.

Para mi fue similar a El increíble hombre menguante en el sentido de que una persona va cambiando lentamente sin poder evitarlo, influyendo gravemente en la vida de las personas de su alrededor y en su personalidad.

El juego del argumento está en mostrarnos una situación inverosímil de la que se desconoce solución o algo contra lo que luchar. Se centra en este miedo al cambio inevitable hacia algo horrible y desconocido, a algo que nos impedirá vivir normalmente como personas e integrarnos dentro de cualquier sociedad. Es una película que provoca malestar, inquietud, impotencia, frustración... Es sencillamente genial.

miércoles, noviembre 05, 2008

Fotos y orlas

Este lunes (a pesar de ser fiesta) fui a hacerme la tradicional foto de orla universitaria, con el birrete y sentimiento del ridículo que ello conlleva.

La foto del birrete era algo que me hacía bastante ilusión desde que acompañé a un amigo a hacérsela hace unos años. No por el prestigio que puede dar una foto así, si no por la ironía de que los padres enmarquen a sus hijos con sombreros realmente absurdos henchidos de orgullo. Es como una penitencia del hacerse mayor, una de las últimas oportunidades de poner cara de satisfacción con una cosa horrible sobre la cabeza sin que el resto de personas piensen que has perdido el tornillo que unía el sentido común a nuestro cerebro.

Por otra parte, me hacía gracia porque toda persona que ha pasado por la experiencia sale, o bien muriéndose de la risa, o con los ojos llorosos y la cara desencajada por el sobreesfuerzo de reprimir la carcajada. La situación y la fotogeneidad del individuo empeora gravemente si hay amigos o un espejo en el campo de visión.

Para terminar la estampa, el fotógrafo suele tener la manía de hacernos inclinar cabeza y cuerpo de un lado a otro, haciendo que en ocasiones el modelo adopte posiciones inverosímiles e incomodísimas, para terminar con una ráfaga de fotos adornada con "sonríe más", "sonríe menos" y "no pestañees". Todo para evitar que puedas posar con una cara medianamente normal.

Gracias a Dios que mis queridas coleguillas de clase no me hicieron la puñeta cuando posaba, porque ya sin ayuda la foto del birrete tiene pecado y es perseguida por la Santa Inquisición. Me sorprendió muchísimo porque no sabía que era capaz de poner cara de pan enloquecido.

Por cierto... Felicidades Sr. Obama.