martes, marzo 04, 2014

Empaquetando recuerdos

La señal es el momento en el que no cabes en tu habitación. Ese instante en el que la falta de espacio hace del orden una utopía inalcanzable: estanterías a rebosar, objetos nómadas cama-escritorio y otros sin ubicación definida en movimiento perpetuo. Sabes que es la hora de abandonar el nido


Aunque hace ya tiempo que me llegó el momento, por diversas circunstancias no es hasta ahora que dejo de desesperar a mi costillo e inicio una nueva vida con él con la ilusión de despertar a su lado cada día y poder gozar de su extrema, exagerada e injustificada mala leche excelente humor matutino. Ha llegado el momento de dejar de vivir en dos casas y hacerlo solo en una.

Dejando la cursi-repelencia aparte, lo primero que asumes cuando te mudas es que tu problema no era de espacio, era mental. Todo parece muy útil cuando lo vas acumulando poco a poco en casa de tus padres, pero en el momento de empaquetarlo y subirlo cuatro pisos sin ascensor te preguntas qué es lo que te llevó a desarrollar el síndrome de Diógenes. Te encuentras frente veintimuchos años de conservación de objetos inútiles bajo la etiqueta de "recuerdos" que, sinceramente, en la actualidad te la traen absolutamente al pairo. Lo que antes definía como "romanticismo" ahora lo llamo "taradura mental" y esfuerzo innecesario, por lo que mi concepto de prescindible se ha está desarrollando y dilatando vastamente. ¿De qué me sirve guardar los VHS de mi infancia si no tengo ni un triste vídeo para reproducirlos? Es más, si lo tuviera también lo tiraría.  

Es hora de empezar a de decidir qué es lo que se viene y qué es lo que se va... ¿qué es necesario y qué no?

6 comentarios:

Tarambana dijo...

Eso de los "objetos nómadas cama-escritorio" me ha llegado al corazón. xD

Estoy de acuerdo: hay que tirar algunas cosas porque llega un momento que casi hay que salir de casa para dejar sitio a los trastos. Cuesta un poco hacer la criba, pero a la larga es lo mejor.

Espero que hagas una buena selección, tires lo que no necesitas... y pronto empieces a acumular trastos nuevos. ;D

P.d. Esos dibujos del cuadrito de Instagram molan muchísimo (y hasta aquí mi crítica especializada). :P

Ausländerina dijo...

Yo no me he traído a Alemania más que ropa y algún regalo, además de mi almohada, pero todo lo demás se ha quedado al lugar al que corresponde: mi casa de toda la vida. Todas mis cosas y mis recuerdos se quedan con mis padres, no me da pena, lo veo bonito, como que esa siempre será mi habitación, jo.

Jill dijo...

Tarambana: va a ser dura la mudanza porque aunque mi cuarto era pequeño estaba abarrotado de trastos. Al menos ahora tendré muchas librerías que llenar. Si consigo tener ingresos fijos hasta podré comprarme cómics sin sentimiento de culpabilidad. :_)

Ausländerina: Es muy bonito que conserven tu cuarto, así te conservan cerquita aunque estés lejos. Jo, si es que me da envidia... mi padre me dijo que me lo llevara todo, que quería poner su ordenador ahí y tener una habitación para hacer sus experimentos fotográficos... sólo espero no llevarme a matar con mi costillo y no tener que volver a casa y dormir en la buhardilla porque me han robado el cuarto. D:

Nuku-Nuku dijo...

En mi caso mis traslados suelen ser de cama a silla, y si no a montón acumulado que hay sobre algo que hay en el suelo. Lo peor es que en ese caos encuentro todo.

Yo me llevé cosas a Madrid y cuando volví se quedaron parte allí ( porque el piso es de mis padres, entiendase), luego la mayoría se fueron para Barcelona, tanto desde Madrid como de Vitoria y puedo decir, que cuando rompí mi relación con el chico de Barcelona y tuve que meter todo en cajas, yo no pensé para que quería todo eso... pero si maldije la hora en que seguía sin tener carnet de conducir... porque lo habría metido todo en una furgo y arreando, y como no pude muchas de mis cosas se quedaron allí ( muchas que me enviaba por correos cada tantos meses...)

Tengo la habitación atestada de cosas, en el trastero aun cajas de aquella mudanza, más los juguetes de cuando era pequeña.

¿Y sabes que?, yo en mi caso creo que no lo tiraría. Sé que me lo llevaré de nuevo cuando me junte con mi actual pareja.
La diferencia es que a todo le daré más uso que el que le doy ahora porque no me puedo rebullir.
Mis juguetes espero que puedan usarlos esos futuros hijos que en teoría tendré, esos vhs que guardo formarán parte de una estantería y ese vídeo que tengo apilado bajo una tele y que hace tiempo que no se usa... ese se usará, porque tengo películas familiares guardadas aun :).

No sé porqué, pero en mi caso sé que todo lo que tengo, si se le va a dar uso de una forma u otra, lo mio es casi peor, porque me mudaré con cosas acumuladas de 32 años y aun no sé como lo va a ver mi chico XDDDD.

Anikaviro dijo...

Me hallo en una situación muy similar, quiero irme a vivir fuera y he acumulado a lo largo de los años TANTA mierda que no sé ni por dónde empezar. He tirado, tirado y tirado y aún así sigo teniendo toneladas de cosas inútiles que regalar o tirar.

Así que, ¡ánimo!

Jill dijo...

@Nuku-Nuku: es que la silla era de la gata. x'D

Cada uno le tiene más apego a unas cosas o a otras. Mis juguetes de la infancia están guardados (sobretodo la casita de muñecas que me hizo mi papi <3), al igual que un montón de cosas... pero es que hay otras que ya son puro Diógenes porque hace eones que no utilizo y que algunas ya ni funcionan. Es un desastre...

Ánimo con la futura mudanza, al menos esta vez podrás conseguir a alguien con coche o algo para ayudarte. :_D

Anikaviro: como te vayas a Japón te vas a arruinar a base de enviarte cosas en paquetes. >_<
Ya me dirás qué criterios utilizas, a ver si me inspiras. xD