viernes, diciembre 09, 2011

Como cada día.

Como cada día bajamos a la calle a dar un paseo. Ella, con su paso digno, se entretuvo olisqueando a otros perros y meneando el rabito a una conocida que se paró a saludarla. Mientras, yo hacía la fotosíntesis bajo el sol del mediodía de diciembre, un bien que suele ser escaso pero que este año hay en abundancia. A la vuelta, como cada día, fue directa a su cama para disfrutar de su siesta diaria y empecé la rutina previa a salir de casa. Revisé el e-mail, fui al baño y, al salir, ella ya se había ido.

No habían pasado ni cinco minutos desde que la acariciaba en el ascensor hasta que la encontré tumbada, con la mirada perdida en el infinito. La llamé y ni uno de sus músculos me respondió. Me agaché a acariciarla, aún cálida, con la sensación ácida y opresiva que corroe agresivamente la garganta e intenté cerrarle los ojos sin éxito. Y otra vez más noté ese olor inundando mis fosas nasales, el aroma que tan sólo yo percibo, el que noto cada vez que voy a un cementerio, el que sentí en la sección de semi-críticos del hospital y el mismo que me envolvió ante mi perra. 

Nunca comprenderé cómo pudo marcharse tan rápido, sin aviso previo. Aunque bueno... creo que este año ya debería estar acostumbrada. Vaya orto de año. 


Siempre te querré petitona. :*

Pd.: Siento escribir un post deprimente pero bueno... os jodéis. :D



5 comentarios:

Miguel Ocaña dijo...

Lo siento...
Para mí este año también ha sido duro.. tuve que llevar a sacrificar primero a mi perro y pocos meses después a mi gata..
La gente no suele comprender cómo animales llegan a formar parte de tu vida diaria. Yo noto mucho la ausencia de ambos.. y casi un año después me sigo acordando, incluso aún queda alguna prenda de ropa con algún pelo, cada vez menos..

En fin, sólo queda mantener en el recuerdo los buenos momentos, que seguro que compensan.

Saludos

Ironic Woman dijo...

Yo nunca he sido de tener mascotas, mi madre me inculco cierta aprensión que ha tardado en pasarse pero aun asi cuando quieres a alguien, cuando se marcha un ser querido, da igual la especie, sino la relación que tenías con él y el dolor es igual de comprensible.

En fin, que lo siento mucho, un abrazo transmediterraneo desde Barcelona.

Speedygirl dijo...

Jo, yo también lo siento.

Sir Arthur dijo...

Ufff lo siento Jill, se lo que es perder a una mascota a la que se quiere como a un hermano, a mi novia se le murió su perro el año pasado y lo pasó fatal.
Yo no voy a dejarla tener una mascota mas, por que esto es lo que luego pasa.
El tiempo lo cura todo, si te sirve de consuelo

Kurai dijo...

Lo siento un montón =(