Mademoiselle Why Artwork

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martes, febrero 01, 2011

Fallout New Vegas... y las consecuencias de tener un personaje molón

Adoro el Fallout New Vegas. Son horas y horas de juego sin parar en las que no puedes hacer más que disfrutar de una historia que se puede ramificar hasta el infinito. Sí, hay un argumento principal y si lo sigues a rajatabla te pasas el juego rápidamente. Pero la gracia no está en eso. Lo divertido es explorar New Vegas y sumergirte en historias y misiones paralelas eternamente.

Uno de los puntos fuertes del juego es la posibilidad de elegir, el "libre" albedrío. Tú escoges si hacer una misión o no, si hacerla mal o bien y lo que dices en los diálogos y dejas de decir. Así, sin darte cuenta, tu personaje adquiere vida.

Es por eso que me gusta tanto, porque Jill (mi personaje) ha desarrollado personalidad propia. Amigos míos, Jill mola infinito.

Ella es pálida, escuchimizada, de pelo azul y labios morados. Una superviviente nata en el yermo que ayuda a todo aquel que se lo pide... por un módico precio. Tiene mala hostia, es agresiva y si lleva su escopeta entre las manos es mejor no meterse con ella (ni mirarla). Sabe imponerse, sabe acojonar y, sobre todo, sabe conseguir lo que quiere.

Y, además, tiene un vestido de noche de leopardo... como yo. ¿Cómo no la puedo adorar con toda mi alma? Hasta le he hecho un fanart tras meses y meses de no dibujar (con el esfuerzo titánico que eso conlleva).

Sé que es sólo la cara... pero no me salía nada más allá del cuello.

El único problema es que cuando le coges tanto cariño a un personaje... te sabe mal pasarte el juego. Al fin y al cabo cuando lo hagas dejará de existir. Tan mal me sabe a mí que llevo desde Navidades sin viciarme para centrarme en el estudio... y dejar vivir a mi chica un poquito más.

No mueras Jill, te queremos.

lunes, mayo 04, 2009

Quiero ver X-Men Orígenes: Lobezno... Digan lo que digan

Aunque aún no he visto X-Men Orígenes: Lobezno he podido leer en la red multitud de opiniones acerca de lo buena o mala que es la película y, a pesar de que la opinión general sea de "quemad la cinta por favor" voy a ir a verla sin dudarlo ni un instante.

No es por los efectos especiales, ni por la historia, ni por ser una película inspirada en un cómic que en mi infancia me emocionaba. Es porque Hugh Jackman está bueno. Así de simple.

Con este actor me vuelvo como aquellos tíos que dicen que una tía está buenísima a pesar de tener la cara de un Troll, vivir debajo de un puente y comer niños. A Hugh Jackman le permito tener cabeza sólo porque sin ella el resto del cuerpo no funcionaría (es su único defecto físico). No me interesa ni su inteligencia, ni su bondad, ni su simpatía. Igualmente no le voy a conocer y nunca me va a contar un chiste: así que evidentemente mis sentimientos hacia él distan bastante de cualquier concepción romántica, idealización o fantasía con una relación duradera. Es más bien una relación de "tú actúas y yo intento no deshidratarme por exceso de salivación en el cine".

Para las personas del género masculino que no lo entiendan: para nosotras ir a ver a Jackman es lo mismo que para vosotros ir a ver a Angelina Jolie. Nos emocionamos igual cuando el guión exige un desnudo integral o cuando hay un plano sugerente.

Desde que le conocí otros actores como Brat Pitt o Johny Deep quedaron totalmente eclipsados por el tamaño de sus pectorales, la musculatura de su espalda y, sobre todo, por sus venas. Esos excepcionales conductos sanguíneos que hicieron volar tanta imaginación y sangrar tantas narices en Australia y que pasaron tan desapercibidos para los varones heterosexuales.


¿Qué se esconde tras ellas? ¿El gran Cthutlhu?

domingo, noviembre 09, 2008

Crónicas de un mundo raro

Siempre he sido bastante tolerante respecto a los gustos de las otras personas y he estado de acuerdo con la idea romántica de que "el amor no conoce fronteras", pero debo admitir que en algunos casos la cosa pasa de castaño oscuro.

Un japonés ha empezado una campaña de recolecta de firmas para que se permita el matrimonio entre personas y personajes de anime y cómics. Una petición sorprendente si tenemos en cuenta de que si la apertura mental del país nipón aún no acepta las uniones de personas del mismo sexo (algo que ya debería estar normalizado en todo el mundo), difícilmente pueda asimilar el enlace entre un ser humano y un dibujo animado.

Muchos pensaréis: "que haga lo que quiera", "es un friki", "dejadle en paz, él también tiene sentimientos", "el amor es amor aunque sea hacia seres de papel", etc...

Para empezar deberíamos plantearnos qué clase de vida está dispuesto a llevar este chico casándose con un dibujo. Porque, al fin y al cabo... ¿Se podría mantener una relación convencional con un personaje de ficción? ¿Para qué te sirve? ¿Qué clase de apoyo emocional te va a dar algo que ni te entiende ni responde? ¿Es para tener ventajas fiscales? ¿Le sería fiel toda la vida? ¿Qué maldito objetivo busca?

Porque estar casado con algo abstracto e inexistente es lo mismo que no estar casado.

Por otra parte me parece sorprendente que alguien pueda sentir "amor" hacia algo que, a pesar de no ser inanimado (al fin y al cabo tiene serie en TV), carece de vida, opinión y pensamientos. La vida no es como en ¿Quién engañó a Roger Rabbit? o Cool World, si no que las interacciones entre personas y dibujos son unidireccionales: el dibujo puede transmitirte información pero nunca recibirá ninguna de tus respuestas.

Joder, sería mucho más comprensible que yo quisiera casarme con mi Nespresso, ya que al menos me alegra todas las mañanas y hay una interacción directa: yo la acaricio y le digo que la quiero, ella me da café.

Para terminar, y puestos a ponernos retorcidos (y a decir estupideces), si se le otorgase el derecho a casarse... ¿Sería posible? Porque al fin y al cabo su enamorada no podría dar el sí quiero si no fuera porque su autor ha puesto esas palabras en sus labios, por lo tanto estaría siendo obligada y el matrimonio podría considerarse como nulo.



Relacionado: Entrevista exclusiva a Mikuru Asahina, el personaje de anime que hizo que un joven luchase para la aceptación legal de los matrimonios entre personas y dibujos animados.

domingo, mayo 11, 2008

¿Chiki Chiki?

El Chiki Chiki no me hace ninguna gracia, esa es la dura realidad. No me hace reír, ni sonreír, sólo me provoca rabia y odio.

Uno de mis principales problemas es que debo tener el sentido del humor retorcido, diferente al resto de la humanidad. Desde que tengo uso de conciencia siempre he tendido a reírme de aquello de lo que nadie se ríe y a permanecer impasible ante aquellas bromas que provocan hordas de fanáticos descontrolados.

Pongamos, por ejemplo, aquel programa televisivo llamado El Informal. Un programa de Tele 5 que, entre broma y broma, se ponían vídeos doblados por humoristas que pretendían la carcajada. Entre esos vídeos apareció mi gran enemigo: El poli risitas.





Este personaje estúpido y sin sentido provocó una tendencia escolar que me crispó los nervios hasta la cancelación del programa: la imitación masiva de dicha risa.

Nunca entendí cómo un chiste tan repetitivo y cansino podía causar tanto furor entre las personas de diez a veinte años, el por qué se reían mis compañeros de clase cuando el payaso del curso lo imitaba en mitad de alguna asignatura. ¿No se daban cuenta de lo absurdo que era?

El mismo efecto de rabia e impotencia me provocó la posterior imitación de Carmen de Mairena y otros personajes similares.

Ahora, por desgracia, le toca el turno al Chiki Chiki. Su selección para Eurovisión ha provocado una plaga enfermiza de versiones, anuncios e imitaciones que me desconcierta de sobremanera y me ataca los nervios. Lo que fue una canción graciosilla ha pasado a ser un coñazo que tengo hasta dentro de la sopa. ¿No nos cansamos ya de hacer las mismas bromas?


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domingo, mayo 04, 2008

Iron man

Hasta ayer Ironman era uno de esos personajes del universo Marvel que no me inspiraban ni curiosidad, ni simpatía.

Tras la película sólo puedo decir una cosa: Iron man mola.

Está claro que mi cambio de opinión no se ha dado por las grandes dotes de interpretativas del actor protagonista (el hecho que en el 70% de la película fuera substituido por imágenes de ordenador les permitió contratar a alguien con el mismo registro facial que una piedra).

¿Por qué entonces ha cambiado mi visión sobre este superhéroe?
Para empezar, es difícil no resultar carismático con tal banda sonora a tus espaldas. Empezando por ACDC y terminando con Black Sabbath, el señor Stark es siempre acompañado por esas canciones que nos emocionan en los antros de perdición que frecuentamos por las noches.

Con ese hilo musical hasta Ramoncín tendría un club de fans incondicionales.

Aunque la música hace mucho, también hay que tener en cuenta un guión repleto de esas frases que, por muy malo que sea el actor que las interpreta, te dejan como un ser superior al resto. Te aproximan un poquito al modelo de Bruce Willis.

Finalmente, no hay que olvidar aquello que forma el centro de la película: el traje de Iron man. Eso sí que mola, es infinitamente mucho más bonito en 3D que en dibujo. Es brillante, pulido, liso (debe ser una superficie suave) y te permite hacer unas filigranas que muchos pilotos de caza soñarían con realizar.

Sé que la combinación de estas tres cosas no tiene por qué formar una gran película, pero la verdad es que vale la pena. Es la adaptación al cine de un cómic de Marvel que más me ha gustado.

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martes, abril 08, 2008

Mitos eróticos

A lo largo de mi larga adolescencia (que abarca la gran mayoría de mi vida) he ido elaborando diversas listas sobre mis mitos eróticos masculinos, producto de mi inestabilidad hormonal.

Estas colecciones de nombres se separan en cuatro categorías según la procedencia de los mismos: personas conocidas por mí, personajes famosos, personajes de ficción y personajes de cómic o animación.

Sin embargo, para conservar el punto de frikismo habitual, he decidido centrarme y hablar tan solo de aquellos personajes de cómic o animación que hicieron tambalear mi líbido y mi corazón.


6.- Lobezno (x-men): Aunque su atuendo roce el horterismo más escandaloso Logan siempre me ha parecido un hombre encantador. Sí, es un retaco de metro y medio, peludote, con más músculo que cerebro y una conducta propia de machito americano "comparémonos los falos" aunque sea canadiense. Sin embargo, su amor por Jean Grey demostraba que en realidad era un trozo de pan.

Odié a Jean por escoger a Cíclope (sosoman) hasta que pagó su equivocación portando unos buenos cuernos.


5.- "L" (Death Note): Extremadamente excéntrico a la vez que inteligente (¿serán cualidades íntimamente ligadas?). Pálido, delgaducho, con ojeras y fácilmente confundible con un drogadicto.

Su carisma reside en su brillante cerebro, siempre reflexionando y buscando respuestas.


4.- Gambito: El simpatiquísimo joven de los x-men que cargaba objetos con energía convirtiéndolos en bombas. Renuncié a él porque, a parte de ser un dibujo y tener un nombre que evoca al marisco, estaba totalmente enamorado de Pícara, mi personaje favorito en cómics y serie de dibujos.

Me dolió mucho que no saliera en ninguna de las películas de x-men porque me moría de ganas de verlo de carne y hueso.


3.- Lobo: El lobito extraterrestre malo de DC, le daría un par de azotes si no supiera que al chocar mis manos contra sus curtidas nalgas se me pulverizarían los huesos de los dedos.

Aunque al personaje no se le puede echar ningún piropo en cuanto a carácter (es un ser horrible), no puedo evitar morirme de risa cuando leo algún cómic suyo: es un odioso capullo y machista con carisma.

Se le hizo una película llamada The Lobo Paramilitary Christmas Special que me tiene totalmente intrigada.


2.- Sandman: Es uno de Los Eternos, el señor del sueño y la vigilia. Morfeo es un tanto prepotente, rencoroso y con tendencia a pensamientos depresivos. Parece un adolescente que necesita una buena colleja de vez en cuando.

Lástima que el rumor de que algún día tendríamos película fuera tan sólo producto de un día de los inocentes.


1.- Sláine: El macho alfa por excelencia, el prototipo de héroe celta retratado por la magnífica mano de Simon Bisley (que también dio vida a Lobo en una ocasión).

Gracias a Alfrodo he podido disfrutar de verlo "casi real" en un magnífico tráiler hecho por fans.


¿Cuáles son los vuestros?


domingo, noviembre 11, 2007

Simpáticos hombrecillos

Una más que se une a la oleada masiva del suceso noticia de esta semana.

Una de las cosas que más me gusta de la política es esas muestras patéticas de lo que debe ser un debate. Parecen sacados de programas del corazón.

En este caso el espectáculo se ha dado en la Cumbre Iberoamericana, cuándo el rey (muy majo él) mandó callar al presidente de Venezuela, Hugo Chávez.

El suceso ocurrió cuando Zapatero (siempre de muy buen talante) defendió a Aznar ante la alegre medallita de fascista que Chávez le colgó. El educado presidente reclamó respeto hacia la persona a la que en cierto momento se eligió democráticamente. Reclamó respeto no hacia a Aznar como persona, sino como ex-representante de un país.
Chávez, claramente menos educado (y casi tan tocacojones como yo), interrumpió en varias ocasiones al señor del buen talante hasta que despertó al Rey Juan Carlos de la siesta que, de muy mal humor, le mandó callar.

Mucha gente no comprende por qué Zapatero defendió a Aznar en aquel momento. Me gustaría dar una explicación con un ejemplo.

Yo, como miembro de mi familia, me veo con todo el derecho del mundo de criticar e insultar a mi hermano. Sin embargo, no tolero que una persona ajena (por muy amiga mía que sea) le falte al respeto. Es mi hermano, por lo cual, sólo yo tengo derecho a meterme con él.

En este caso se aplica la misma regla. Yo, como española, me veo con todo el derecho del mundo de criticar e insultar a mis políticos y ex-políticos (siempre con respeto hacia sus votantes). Sin embargo, no tengo por qué tolerar que una persona ajena a mi país les falte al respeto. Es nuestro ex-presidente, por lo cual, sólo nosotros tenemos derecho a meternos con él.

Así de simple lo veo. Hubiese sido incorrecto por parte de Zapatero no exigirle respeto.

Respecto al "¿Por qué no te callas?" del Rey: casi me muero de risa.

Nunca he sido demasiado monárquica, sin embargo el Rey tiene un carisma que me despierta la simpatía. Me cae bien. Es como un abuelito que con el tiempo se va haciendo cascarrabias y que se duerme en misa (en este caso actos políticos).
Un abuelito que representa la desigualdad social desde el nacimiento con gracia. No sé si me explico.

viernes, junio 29, 2007

Bruce Willis

Bruce Willis mola. Da igual lo mala que sea la peli, el poco fondo de su personaje o las pocas frases que le dejen decir: es guay, tiene carisma.

Cuando digo "tiene carisma" es que lo tiene, porque cualquier frase articulada por él (hasta un "hola, ¿cómo estás?) le da un matiz de tipo duro, interesante.

Joven, de mediana edad o viejo, siempre mantendrá esa pose de machote fuerte y decidido que tanto nos emociona. Su voz, sus miradas y sus gestos, todo en él desprende carisma. Da gusto verle, no como al media nena de Keanu Reeves que, a parte de una cara bonita de persona confundida. ¿Os imaginaríais a ese pipiolo haciendo de Korben Dallas en El quinto elemento? ¡¿O haciendo de Hartigan en Sin City?! ¡Qué aberración por Dios!

Y cuando veamos "Arma letal 7" dentro de cuarenta años y salga él ya de ancianito, con artrosis y silla de ruedas en plena persecución policial seguirá molando; porque es nuestro Bruce y él mola.

jueves, marzo 08, 2007

Bender Bending Rodríguez

Nombrado personaje del mes de marzo por su increíble carisma, bordería y mala sangre (o aceite); porque es el ser más egoísta, cruel y despiadado que ha caminado por el mundo de las series animadas... y porque (si pudiese notar sus efectos) le robaría las drogas a House.

Fabricado en el 2997 en Tijuana trabaja como transportista en el Plannet Express.

"Algún día tendré mi propio parque lunar... ¡Con casino!... ¡Y furcias! Es más... ¡Paso del parque lunar"

Matt Groening merece un premio por este personaje.