Mademoiselle Why Artwork

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miércoles, enero 29, 2014

ABC y su Aula de la sexualidad

Es imposible obviar las tendencias ideológicas del periódico ABC en cuestión de sexualidad, patentes con total claridad en la sección "Aula de Sexualidad", escrita por los integrantes del Proyecto educación de afectividad y sexual humana de la Universidad de Navarra, un centro privado con proyecto educativo de identidad cristiana. Queda claro, entonces, que el posicionamiento de estos escritos siempre tenderá hacia lo que el catolicismo más castizo ordene.

Su andadura contra el autoamor comienza en un artículo dedicado a dar respuesta a la pregunta de si la masturbación es perjudicial para la salud, en el que se afirma que no existen estudios que avalen que pueda ser beneficiosa y que, por el contrario, puede indicar una insatisfacción personal que podría llevar a la pérdida del control. Escalofriante que una Universidad sea capaz de dar información de una forma tan sesgada y manipuladora... y de admitir públicamente que surge de uno de sus departamentos.

Cualquier conducta compulsiva y obsesiva en la que la persona no pueda controlarse es un indicador de que algo anda mal (ludopatía, alcoholismo o bulimia, por ejemplo) y requiere ayuda. Cuándo hablan de la pérdida de control se refieren, claramente, a lo que conocemos como adicción al sexo. Darle a la zambomba no te lleva a la erosión manual y genital, al igual que jugar al mah-jong o tomarte una cerveza los fines de semana no te van a llevar a la inadaptación social. El problema sólo existe cuándo realmente existe una falta de control de impulsos que te perjudica a ti o al desarrollo de tu vida, suponiendo el abandono de actividades sociales, ociosas, académicas o laborales.

Pero lo mejor del artículo es, sin duda, su final:
Sin embargo nadie tiene por qué llegar a ese punto. Y esto se consigue aprendiendo a superar las “falsas promesas” de la masturbación que tienden a la inmadurez y al egoísmo. El aprendizaje del amor consiste en fortalecer el autodominio y que tomes “las riendas” de tu sexualidad y, en definitiva, de tu personalidad (www.educarhoy.org). Prepárate para una sexualidad llamada a ser vehículo de encuentro, relación, amor y vida. Así, la sexualidad adulta resultante podrá ser una sexualidad de entrega mutua y personal. Aprende a abrirte a los demás, desarrolla tu personalidad y crece en autocontrol porque solamente quien es dueño de sí puede entregarse libremente y ser verdaderamente feliz.
Tocarse íntimamente no es un signo de inmadurez y egoísmo, panda de desgraciados manipuladores, es algo perfectamente normal que no definirá tu sexualidad adulta de una forma negativa. Es indignante que se atribuyan esos juicios de valor para estigmatizar y disuadir a la juventud de tomar las riendas de su propia sexualidad, lo que implica tener la libertad de explorarla (o no) sin ser presionado, juzgado, criticado o atemorizado por ello. Es alarmante que los autores del artículo sean académicos dedicados a la educación afectivo-sexual. Normal que no firmen con sus nombres semejante mierda, yo también me me avergonzaría y escondería.


viernes, enero 24, 2014

Fanáticos no, gracias

Odio toda clase de fanatismos, ya sean religiosos, políticos, morales o hacia los famosos. Ser fanático implica una actitud obsesiva, marcada por la devoción y la incapacidad crítica, que me parece espeluznante. No soy capaz de comprender cómo una persona puede focalizarse tanto en una idea o persona, ofendiéndose por cualquier posicionamiento que no siga los mandamientos de su absurda idealización.

Es posible que mi incomprensión se deba a mi falta de experiencia, a que nunca he sido fanática de nada. Así como otros niños enloquecían ante ciertos famosos, a mí nunca me importaron lo suficiente para interesarme por sus vidas más allá de su trabajo. Nunca me importó conocer sus nuevos proyectos, sus romances, ni el contenido de sus entrevistas. No negaré que sí que he visto películas por ser protagonizadas o dirigidas por una persona concreta, he leído la bibliografía entera de algunos escritores o disfrutado de la discografía completa de grupos determinados. Pero jamás he sentido la necesidad de ir más allá, de ofenderme ante comentarios negativos o de salir en su defensa. Es probable que mi poca tolerancia se deba a eso, a la falta de sufrir una pasión similar por un desconocido, a no poder empatizar con aquellas personas que se declaran fans.
Ayer detuvieron a Justin Bieber por exceso de velocidad... borracho, fumado y con alguna pastillita de la felicidad en el estómago. Hasta ahí todo normal, es lo que suele pasar cuándo la policía te encuentra conduciendo en esas condiciones: colleja, el primer book sin maquillaje, descubrimos que eres el hermano gemelo perdido de Miley Cyrus, te encierran hasta que se te pasa la tontería, pagas la fianza y los medios de comunicación informan de que no eres perfecto. Es lo usual si eres famoso, no hace falta ponerse dramático.

La noticia explota en twitter y empieza la lucha a muerte entre haters (a quienes tampoco comprendo) y algunas beliebers ultraprotectoras (afortunadamente no todas), justificando la imprudencia con su imperfección humana o su edad, hasta llegar al punto en el que varias personas publican esto:


¿En serio? Ya no es sólo que los argumentos "no es perfecto" o "es un adolescente" no me parezcan un elemento absolutorio para cometer cualquier barbaridad, es que inconscientemente le están situando en el epicentro del Universo al ser incapaces de ver que esa conducta no sólo podría haberle perjudicado a él, de barajar la posibilidad de que conduciendo en ese estado atropellara a alguien o se estampara con otro coche.

Es un chico de 18 años, con los genitales bien peludos y el suficiente dinero para contratar a un chófer o volver a casa en taxi. Es imperfecto como todo ser humano, es joven y todos tenemos derecho a equivocarnos, sí, no lo niego, pero eso no le exculpa del daño que podría haber causado. ¿Serían igual de indulgentes si fuera un desconocido? ¿Les preocuparía antes su bienestar físico que el de las personas que hubiera podido herir? No lo creo.

Conducir en esas condiciones es intolerable y no debe ser justificado de ninguna manera: es una conducta que debe ser rechazada social y públicamente, demostrando que no es un ejemplo a seguir, y tener las consecuencias legales pertinentes.

miércoles, abril 10, 2013

Bullying 2.0

Cuando era pequeña si recibías en el cole la tortura terminaba a las cinco de la tarde, con el autobús de vuelta a casa. Si eras víctima de bullying los insultos, vejaciones, golpes y desprecios quedaban atrás, en clase y en los patios, y tenías por lo menos toda una tarde de descanso mental, alejado de aquellos niños que, conscientes o inconscientes del daño real que podían hacer, se entretenían haciendo sufrir a otros. Tenías que volver al Infierno al día siguiente, pero disfrutabas de un espacio diario en el que sentirte seguro y en el que reponer fuerzas.

Hoy en día la situación ha cambiado totalmente. A pesar de todo lo bueno que nos ha brindado Internet y las redes sociales, la expansión de la interconnexión personal también ha traído tras de sí las perversiones de la sociedad. Supongo que todos os habréis dado cuenta de que la red no es todo buen rollo y felicidad, sino que también está plagado de haters, trolls y personas que la utilizan para hacer daño a otros por mero divertimiento, psicopatía o un rencor inconsciente derivado de una fuerte insatisfacción por el tamaño de sus genitales.

La cuestión es que ahora el bullying no sólo se da en el ámbito escolar, sino que es una práctica habitual en Internet gracias a las nuevas tecnologías y a la falta de control parental e información sobre buenas prácticas, precauciones a tomar y cosas que no se deben hacer jamás. Hoy en día, las víctimas de bullying no tienen descanso tras las puertas de sus casas ya que en Internet continúa el escarnio social del que son víctimas y, admitámoslo, hoy en día es muy difícil no estar conectado.

Si de por si este hecho es preocupante, es terrorífico pensar en el cauce que últimamente está tomando este asunto. Hace unas semanas se filtró en la red un vídeo de contenido sexual entre menores, convirtiéndose en trending topic nacional en twitter y provocando una fuerte oleada de personas que no sólo se mofaban del asunto, sino que insultaban ferozmente a la protagonista del mismo. No contentos con ello, y conscientes de que la distribución del vídeo constituye un delito de pornografía infantil, fue subido a infinitud de servidores y ofrecido una y otra vez a aquellas personas que no habían podido acceder al mismo para ser partícipes del circo que se había montado.  ¿Su justificación? "Ella se lo ha buscado", "se lo merece por haberse dejado grabar", "esto le pasa por guarra"... de tal forma que se le atribuyó la culpa de la agresión a la persona a la que se estaba agrediendo, una distorsión cognitiva muy frecuente en aquellas personas que actúan de forma deplorable y nociva hacia otros para liberarse de la responsabilidad moral, del peso que tendrían que tener sobre sus conciencias, por llevar a cabo conductas tan repulsivas. Sí, la chica no ha hecho daño a absolutamente nadie, pero "se merece" ser destripada no sólo en su entorno social directo, también por miles de personas que no saben absolutamente nada de ella. ¿Su gran delito? Llevar a cabo una conducta sexual en público y ser grabada. Como si aquí nadie hubiera retozado en el campo en la vida, todos tan castizos y puros. Para rematar el asunto, lo más perturbador fue que cuando se extendió el rumor de que la chica se había suicidado la gente seguía afirmando que se merecía todo lo que le había pasado. Totalmente repulsivo.

Nos encontramos entonces ante un caso en el que el maltrato psicológico ya no se limita a los conocidos, a los escolares, con los que el menor ha de enfrentarse cada día, no, se extiende más allá de su colegio, barrio y ciudad: llega al nivel nacional. El sujeto no es juzgado por su entorno más inmediato, sino por todo el país. Francamente demoledor. 

En mi caso debo ser rara, porque ante una multitud escandalizada por la conducta sexual de unos adolescentes, lo que me impactó fue todo el cuadro que se montó alrededor, cómo todo un ejército de personas "maduras" actuaban de una forma que a mi juicio es deplorable. ¿Qué pude observar? Por una parte, una creencia general de superioridad moral por parte de la gente que se vio con el derecho de ser jueces y verdugos a la vez que, paradójicamente, contribuían al maltrato psicológico de una persona, a la distribución de pornografía infantil, a dar eco al suceso para que otras personas fueran partícipes... Se criticaba a la juventud, a la sociedad, por la conducta sexual de unos menores y en ningún momento se planteó que la reacción en la red es lo que muestra realmente que nuestra sociedad está verdaderamente podrida.

Por otra parte, la triste realidad de que sigue habiendo una diferencia en la libertad sexual entre mujeres y hombres. La chica es criticada, llamada de todo, y el chico pasa totalmente desapercibido. La conducta sexual es la misma, el juicio social por género no.

Finalmente, distorsiones cognitivas, la atribución de la responsabilidad del ataque social a la menor: "se merece lo que le ha pasado". El que grabó el vídeo sin su consentimiento y el que lo subió a Internet pasan desapercibidos hasta que la policía anuncia que se va a proceder a su detención e interrogatorio. Luego se considera que lo que hicieron no es tan grave para que se emprendan medidas legales contra ellos... no, sólo le han jodido la vida a una chica.

Ninguna persona se merece esto. Ninguna.

Así que, dejando a un lado la carencia de educación sexual y del uso de las redes en los más jóvenes, me pregunto: ¿Cómo pretendemos erradicar el bullying, educar desde el respeto y la empatía para evitar abusos y acosos de este tipo, si cuando se dan los apoyamos de esta forma?

Y para rematar el post, el vídeo de Amanda Todd, la chica que se suicidó a los 15 años a causa del ciber-bullying.




miércoles, diciembre 21, 2011

El sexo no es un accidente

En unos de mis intentos frustrados de pasarme Internet he dado con una divertida campaña publicitaria llevada a cabo por MTV Alemania bajo el eslogan Sex is no accident, always use a condom. En ella, mediante dibujos animados y tiras cómicas, intentan concienciar a la juventud sobre el uso del condón.


Todas las tiras y vídeos las podéis ver en Obey Magacine y os aseguro que alguna os arrancará al menos una sonrisa.

Esta campaña me ha recordado a otro anuncio sobre la misma temática que me hizo gracia... y aunque admito que puede resultar un poco bestia, lo que más me gusta de él es su originalidad.  




Y con estos dos últimos me entra la risa tonta cada vez que veo las posturas con las que los protagonistas practican el coito.




¿Y qué más decir? Usad preservativos mis niños y niñas que un embarazo no deseado no es lo peor que te puede pasar. 

miércoles, septiembre 21, 2011

¿Por qué te haces eso?

Me gustan los tatuajes. Dudo mucho que algún día llegase a hacerme uno, pero admito que me encantan. Desde que mi padre quiere comprarse una Harley para irse de paseo con sus amigos moteros-tatuados (sí, tengo un padre así de guay) le insisto continuamente en que se haga uno de mi madre vestida de marinerita en pose pin-up. Sería genial, sólo de pensarlo me emociono. 

Llevo bastante tiempo siguiendo a Fuck Yeah, Tattoos!, una página en el que la gente sube sus tatuajes y comentan por qué se los hicieron. No he podido evitar enamorarme de muchos de ellos, hasta dudar si hacerme uno... mi favorito, sin duda, el de una chica que se tatuó esta imagen de El Principito:


No puedo evitarlo, me encanta.

Sin embargo, también he visto muchas cosas horribles, desagradables o, simplemente, absurdas. Llevo bastante tiempo recolectando los que más me han impactado para enseñarlos y explicar un par de cosas que creo que son esenciales a la hora de hacerte uno.

Allá vamos.

1.- Hazme un favor y mira primero quién te va a hacer el tatuaje. 

Ten la puta decencia de informarte primero sobre los tatuadores. Mira su trabajo, infórmate sobre su calidad, mira su web... no vayas a ciegas. Una vez escogido el idóneo, si ves que está drogado, borracho o tiene una parálisis cerebral que le impide utilizar con precisión la mano, lo mejor es que vayas a otro lugar.

Corres el riesgo de que te pase esto:





Me voy a tatuar la cara de alguien y salgo con una caricatura del hombre-elefante y vuelvo al día siguiente con una recortada. Con eso lo digo todo.

2.- ¿Puedes pensarte más de dos minutos qué te vas a tatuar? ¿Puedes plantearte si te avergonzará de por vida o no? Gracias.

Vale, cada uno tiene sus gustos y no tienen por qué coincidir con los míos, lo respeto. El problema lo tengo cuando no entiendo en qué coño pensaban cuando se hicieron eso. 

 

Criatura... ¿qué clase de trauma infantil te ha llevado a cometer tal atrocidad? ¿Intentabas ser rebelde y original? ¿Es algún tipo de crítica social que no comprendo? ¿LSD?

No, no puedo entenderlo.


El unicornio-gay-nazi, el tatuaje más troll del universo. Admito que tiene su mérito, ha logrado crear algo que logra ofender a toda la población independientemente de su raza, origen social o grupo urbano. Ofende a gente normal y a skinheads, a heterosexuales y homosexuales y a todas las personas en general. Este chico, al hacer un calvo, logra que todos los seres humanos de su alrededor olviden sus prejuicios hacia los otros y se unan en un fin común: partirle la cara al gilipollas. 

Le daría un pin.

3.- Piensa si con tu tatuaje vas a incomodar a las personas de tu alrededor.

Está bien reírse y aprender a superar las cosas malas que nos han pasado, pero al hacerlo de según que cosas podemos poner a la gente de nuestro alrededor en una situación complicada. Como no sé cómo explicarlo exactamente, os pondré las fotos primero (con sus respectivas historias):


Este chico fue atacado por un tiburón, el cual se comió su brazo... Aprovechó la forma del muñón y se tatuó uno. No recuerdo de dónde saqué la historia, así que no puedo garantizar su autenticidad. 


Otro que aprovechó la forma de su muñón para tatuarse, la diferencia está en que este no tuvo ningún problema con un delfín. Subió su foto a Fuck Yeah, Tatoos! explicando que perdió el brazo en la Guerra de Irak y como le daba miedo a los niños se hizo esto. Ahora a quien le da cosilla es a mí. 


Vale, sí, este sí que tiene gracia. No lo neguéis.

La razón de mi incomodidad se encuentra en que cuando era pequeña mis padres me enseñaron a collejas que no debía mirar directamente los muñones y deformidades de otras personas. Capón a capón comprendí que con sólo mis ojos podía ofender o hacer sentir incómodas a otras personas. 

Bien, ¿y ahora qué? Si me encuentro con una persona así, ¿qué debo hacer? ¿Quieren que mire? ¿No? ¿Si no miro se sentirán ofendidos porque se han tatuado para que la gente mire sus amputaciones sin sentir lástima y al no mirar sentirán que siento lástima? ¡¿Qué coño quieren de mí?!

miércoles, septiembre 14, 2011

Personas y bibliotecas

Ahora mismo mi cuarto es un caos de apuntes. Tochacos de hojas sobre el escritorio, la mesita de noche, la cama y hojas arrugadas por doquier decoran mi habitación. He de admitir que cuando estudio en casa soy terriblemente desordenada, una de las razones por las que me gusta ir a estudiar a la biblioteca.

En las bibliotecas mis hábitos de estudio cambian radicalmente y paso a organizar mis apuntes de la forma más eficaz y eficiente posible. La razón es que, tras tantas tardes gastadas allí, he llegado a la conclusión de que el espacio que ocupas es proporcional a tu grado de gilipollez. Es decir, cuanto más te esparces, más rematadamente gilipollas eres. He llegado a ver casos en los que me ha extrañado de que la persona no estuviera muerta cerebralmente.
No mola nada estar estudiando y al cambiar de hoja descubrir que estás repasando física cuántica porque un babeante subnormal ha decidido que el espacio que ocupan tus apuntes es perfecto para colocar los suyos. 

A lo largo de estos años he podido desarrollar una teoría sobre la subnormalidad humana en bibliotecas. Estos espacios son perfectos para detectar gente susceptible a ser sacrificada en pro del desarrollo humano y de nuestras sociedades. Si es que los muy desgraciados se esfuerzan para que les odie con toda mi alma y fuerza... es como un concurso de a ver quién me toca más repetidamente y con más pasión los ovarios. Es para darles a todos una piruleta.

La gente parece no entender que una biblioteca es, en primer lugar, una biblioteca; en segundo, una biblioteca y, en tercero, una puta biblioteca. Me aterroriza que la población sea incapaz de comprender un concepto que es tan asquerosamente simple que hasta raya el absurdo. Ir a ella para hacer cualquier cosa para la cual ese lugar no haya sido pensado carece totalmente de sentido. Ir allí para hablar con tus amigos de tu último rollete, a flirtear, a estar enganchado al móvil la totalidad del tiempo (al menos estos no molestan y sólo ocupan espacio) o masturbarte compulsivamente es exageradamente irritante para las personas -y no babuinos como vosotros- que están intentando hacer cualquier cosa productiva con sus desgraciadas vidas.

Mi experiencia bibliotecaria de este verano no sólo ha hecho que me salieran arrugas en la frente de fruncir el ceño, no. Para empezar, he desarrollado un odio visceral e irracional hacia las Blackberry, un móvil que me encantaba pero que ahora estoy por pedir en el amago de portabilidad sólo para tirarlo al váter y cagarme repetidamente en él; tengo pesadillas con pijos malvados; me he quedado bizca de tanto lanzar miradas de ultra-odio y, lo que más me preocupa, he desarrollado una imaginación tan horriblemente violenta que me da hasta escalofríos. Sin ir más lejos, ayer me imaginé golpeando a un chico repetidamente con los apuntes hasta chafarle el cráneo y metérselos dentro... para que luego digan que el conocimiento no ocupa lugar.

Siento este post violento y visceral, necesitaba desahogarme. Demasiado estrés acumulado.

domingo, mayo 22, 2011

Aportando sensatez al movimiento post 15-M

Algo muy bonito está en peligro de ser desvirtuado. El movimiento 15-M surgió por algo que se extendía más allá que las tendencias políticas de los ciudadanos españoles, nos unió independientemente de nuestra ideología por un bien común: una democracia más real y justa.

Cinco días después, el 20 de Mayo, la Asamblea de Acampada Sol publicó una serie de propuestas que desgraciadamente se empapan de tinte político y que provoca que muchos españoles que no comparten color ya no se sientan representados en todo este movimiento.

El gran error ha sido salirse del camino. Empezamos bien, buscando un cambio en el s
sistema democrático a mejor, y luego nos cagamos fuera de tiesto. Algunos han intentado abarcar temas que no debían tratarse en este momento y, lo peor de todo, desde un posicionamiento político. Se ha perdido el norte.

Cuando apoyamos este movimiento no lo hicimos porque quisiéramos una escuela laica, la desvinculación Estado-Iglesia, una república o el cierre de las centrales nucleares. Lo hicimos por un bien común que tanto la derecha como la izquierda pudiesen apoyar y respaldar. Con estas propuestas lo único que se ha hecho es olvidar a gran parte de la población que no comparten esas ideas. La revolución apolítica ha pasado a ser un panfleto rancio de izquierdas.

Soy de izquierdas y estoy indignada. Indignada porque una lucha por una democracia más representativa ha dejado de representar a parte de la población. Si seguimos así lo único que haremos es quedar como una panda de hipócritas.

Afortunadamente, grupos como Democracia Real Ya! han sido más coherentes y se han desvinculado de estas propuestas siendo fieles al carácter apolítico y asindical del 15-M. Esperemos que la Asamblea de Acampada Sol abra los ojos, sea coherente y se retracte. Las propuestas que debemos buscar y realizar deben limitarse específicamente a la mejora del sistema democrático, todo lo demás sobra.

miércoles, abril 20, 2011

Palabras

Los pequeños detalles lo son todo. Las palabras no significan nada si junto a ellas no vienen asociadas ciertas señas que certifican su autenticidad.

Un gesto puede estar lleno de significados sin necesidad de articular vocablo. Son simples, puros y sinceros. Es un lenguaje mudo, inconsciente, que puede dar a entrever los pensamientos sin necesidad de utilizar la voz.

La palabra es traicionera. Pueden ser vacuas, mentiras, fantasías, explosiones de cólera o dolor... pueden expresar cosas que no creemos, engañar y engañarnos. Hablar por hablar es fácil, actuar en consecuencia es lo que da veracidad a lo que decimos.

Céntrate... se sincero con todos y contigo mismo. Piensa seriamente en lo que vas a decir, cuando no sabes si lo que piensas es producto de tu estado de ánimo o del raciocinio lo mejor es tragarse las palabras. Da igual que sean amargas, da igual que te ahoguen o que te destrocen la garganta porque son punzantes: mejor cerrar los ojos, coger aire y tragárselas.

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Los próximos seis días estaré de viaje por tierras extranjeras. Tendré Wi-Fi pero no tiempo... así que no posteéis mucho por favor que al volver me pegará algo. xD

Espero que disfrutéis de estas pequeñas vacaciones como es debido. Conducid con precaución. :)

sábado, abril 16, 2011

Preparándome

Tan sólo faltan cinco días para subir al avión que nos llevará a Praga, capital de la República Checa. En menos de una semana podré visitar uno de mis destinos más anhelados desde que era pequeña.

Aunque sé que aún es un poco pronto, ya he empezado los preparativos: he buscado la maleta, he separado la ropa que me quiero llevar, he cargado las baterías, etc. Es posible que así rompa las leyes de la física y consiga ser el primer ser humano que es capaz de salir de viaje sin dejarse nada. ¡Hasta Neil A. Armstrong y Michael Collins tuvieron que compartir cepillo de dientes!

Una de las cosas que más ilusión me ha hecho preparar ha sido un candadito con mi nombre y el de mi costillo para ponerlo en un puente que se encuentra cerca del Muro de John Lennon. Allí los enamorados ponen candados en representación de su amor eterno y otras chorradas, estupidez que surgió en Roma y que se ha extendido a otros muchos países. ¿Soy suficientemente cursi para apuntarme a la moda? No lo dudéis, tengo su consentimiento. Puke rainbows todos, por favor.


Y sí, tendré Internet en el apartamento... aunque tendrían que darse circunstancias muy concretas para que posteara allí (que Edea y Mar estuvieran en coma profundo y me estuviera aburriendo como una ostra).

miércoles, marzo 16, 2011

Resumen de pensamientos

Diez y cuarto de la mañana, tercer café del día. Resumen de pensamientos.

Libia sigue siendo un total desastre. Las tropas del dictador Gadafi se enfrentan a los revolucionarios, sus antiguos esclavos. Los países fiscales congelan sus cuentas siguiendo el punto 3.51 del contrato:

“La cláusula 2.42 en la que se determina que en el caso de que el contratante sea el líder de un régimen dictatorial que nada en la opulencia a costa de la pobreza de su país la entidad bancaria ignorará la procedencia y legitimidad del dinero ingresado (y se callará como una puta), quedará revocada en el caso de que el pueblo se subleve. Ante tal situación la entidad bancaria optará por congelar las cuentas del contratante para una limpieza facial completa”.

Gadafi se arrepiente de no haber leído todas las cláusulas del contrato. Todos los gobiernos se preguntan si deberían intervenir o no: China aconseja dejar que arreglen las cosas solitos y tranquilitos y EEUU permanece en silencio... montarla en Irak era rentable, en Libia no. La gasolina se dispara, la bolsa se tambalea. Todos corremos en círculos agitando los brazos con desesperación. Allí sigue la masacre.

Japón se encuentra en alerta nuclear tras la catástrofe natural que el viernes sobrecogió al mundo. Misaoshi teme ser la mujer atómica si no cancela sus billetes a Japón, no se cree que la radioactividad de poderes. La cifra de víctimas sigue creciendo. Se abre el eterno debate sobre la energía nuclear y los riesgos que entraña. El país nipón devalúa su moneda con la esperanza de que la recuperación económica sea más rápida. Expertos en economía aconsejan el cambio de moneda: del yen a la chapa de Sunset Sarsaparrilla. Japón pide ayuda. La bolsa presenta la misma estabilidad que el reactor de Fukushima. Se presenta el proyecto del Fallout New Tokio.

Entre tanta confusión EEUU al fin se decide: bombardea Japón y envía físicos nucleares a Libia.

En España el precio de la gasolina alcanza precios históricos. El Estado adopta medidas para reducir su consumo y limita la velocidad en autovías y autopistas a 110 quilómetros por hora. Gran parte de centrales eléctricas del país son de combustión de carbón o gasoil, las energías alternativas no bastan para abastecer a la población y el almacenamiento de energía no es posible. Los españoles se manifiestan en contra de las centrales nucleares, para exigir el cumplimiento del protocolo de Kyoto, por la limitación de la velocidad, la polución en las ciudades, el aumento del precio de la electricidad y la gasolina, el gasto del presupuesto del estado en I+D (dónde también se investiga sobre energías alternativas) y, ya que estamos, por la ley anti-tabaco y SGAE y sus abusos. Mientras, dejamos todos nuestros aparatos eléctricos encendidos a la vez, tiramos toda la basura al mismo contenedor y cogemos el coche hasta para ir al baño... eso sí, nos limpiamos el culo con papel higiénico reciclado.

Lo queremos todo y así se lo exigimos al Estado: energía sin cortes, barata, sin invertir en ella, sin emisiones de CO2 y sin centrales nucleares. Una energía perfecta y continua que salga... de la nada.

Zapatero se pone a llorar porque no tiene superpoderes... Rajoy le propone una solución: visita guiada por la central de Fukushima.

Termino el café. El mundo sigue girando sumergido en el absurdo caos de siempre.

viernes, febrero 25, 2011

Mujeres, trolls y caballeros innecesarios

Si hay una cosa que me jode es la pervivencia de la creencia de que la mujer es un ser débil que siempre debe de ser defendida por un macho. Una visión paternalista que se ha mantenido a lo largo de la historia y que desde sus inicios nos ha enmarcado en un rol en el que no sólo somos el sexo débil, sino que nuestro honor y virtud debe ser defendido siempre por nuestras parejas. Si alguien hiere nuestro amor propio nuestro hombre debe salir a batirse en duelo por nosotras.

Con esto no me refiero a las agresiones físicas, ya que considero que todo ser humano (mujer, hombre o intersexual) debería ser socorrido por las personas que le rodean en el caso de que su integridad estuviera en peligro. Me refiero a los casos en los que una chica discute con alguien e inmediatamente su pareja (o algún macho salvador) interviene para rescatarla. Como si ella fuera incapaz de defenderse por si sola.

Estos pequeños gestos me parecen insultantes. No necesito polla para indicar a otra persona cuál es el camino más corto hacia la mierda. Me avergonzaría que mi novio se metiera en mis discusiones bajo el pretexto de defender mi dignidad... ya que él mismo estaría faltando a ella. Sé que no lo hacen con mala intención, pero las mujeres podemos luchar nuestras propias batallas sin la ayuda de nadie, gracias.

Un claro ejemplo de lo que me refiero se puede ver claramente en el blog de Malkev. El chico troleó de forma bastante light a una conocida e inmediatamente su costillo -uno de mis amigos de la infancia- se lanzó al ataque a pesar de que nadie le hubiera dado vela en ese entierro. La cosa mutó de dos o tres privados entre Malkev en versión drama-queen y la dama a una retahíla de privados entre el blogger y el novio en el cual abundaban los improperios. ¿En serio era necesario? Creo que hubiera sido más productivo hacer un cursillo rápido e intensivo de identificación y enfrentamiento a trolls.

Internet es la cuna de todos los trolls del mundo, los hay a patadas. Un blog nunca llega a su auge hasta que no tiene uno propio y, por lo tanto, para que el universo esté plenamente equilibrado es necesario que exista al menos uno por cada diez bitácoras. Sin ellos la red no sería tan divertida y amena. ¡Que el gran FSM salve a todos los trolls del mundo!

Sería imposible escribir una lista de la tipologías de troll y cómo detectarlos, sin embargo todos cumplen una característica común (base de su existencia): su objetivo es tocarte los cojones hasta el delirio. Sus estrategias varían entre el dramatismo más absurdo hasta la gilipollez supina, no porque sean así, sino para lograr que les contestes, te indignes y les sigas el juego hasta que te exploten las venas de los ojos de la ira.

Ante la presencia de este tipo de usuarios la gente suele adoptar una estrategia común solamente les da alas: discutir e intentar dejarlos en ridículo. No se tiene en cuenta que a esa persona se la sople cómo le insultes ya que, desde un principio, eso era precisamente lo que pretendía. De aquí surge la expresión don't feed the troll, porque para que desaparezcan tan sólo tienes que ignorarlos hasta que mueran de desnutrición.

miércoles, febrero 23, 2011

Alert! Alert! Alert!

No es que sea asocial, es que tengo sentido arácnido y algunas personas lo sobreestimulan. A veces, incluso, he tenido que comprobar si lo que sonaba dentro de mi cabeza era mi instinto de autoconservación o la alarma del móvil. Es lo que tiene vivir al lado de un manicomio: desarrollas un sexto sentido.

Mi habilidad floreció el día en el que una mujer hostil estuvo persiguiéndome y preguntándome a gritos quién le había robado la camiseta. No sé si la camiseta era muy cara o la tara le venía de fábrica, pero pasé de averiguarlo. Corrí, bolsas de la compra en mano, mientras intentaba valorar si usar los actimels como proyectiles la detendrían o tan sólo aumentarían sus defensas (tampoco era cuestión de crear a una especie de T-1000 invulnerable a resfriados y procesos gripales).

A partir de entonces distingo a un demente potencialmente peligroso a dos leguas. Aprendí a ver rasgos, conductas y formas de interactuar que me lo indican, que me señalan cuando alguien acabará probándose mis intestinos como fular... para que luego digan que Lady Gaga no crea tendencia.

Para empezar, están aquellos que te clavan la mirada de forma ininterrumpida e injustificada (ya que si tuvieras un mono cagándote en la cara lo entendería). Notas que te observan, les miras y ellos pueden disimular o seguir con insistencia. En el segundo caso puedes sostenerles la mirada hasta que les bizquea un ojo y te apuñalan repetidas veces. Los cortes duelen, pero lo del ojo es muy divertido.

Suelo evitar el contacto con estas personas por dos razones:
  1. Estoy convencida de que la única causa que puede impulsarte a observar tan fijamente a alguien es que estés planeando matarla y violarla con una botella rota. Independientemente del orden: tengo gustos mucho más refinados.
  2. Por el bien de su integridad física. Me desquicia que me hagan eso y la tarada peligrosa puedo pasar a ser yo.
Otro tipo de sujetos que activan mi estado de alarma son los que se masturban compulsivamente frente al espejo. No es que tenga nada en contra de los excesos de autoestima (envidia más bien), pero como no soy capaz de diferenciar entre tener un amor propio exagerado y un delirio megalomaniaco prefiero no relacionarme con gente que no es capaz de admitir que tiene al menos un defecto. Tampoco pido tanto, ¿verdad? Siguiendo esta premisa creo que todos podréis comprender por qué Mary Poppins siempre me ha dado miedo:



Finalmente están los que se refieren a si mismos en tercera persona. Estos no es que me den mala espina, es que me acojonan viva. Lo curioso es que bastantes personas tienden a hablar así cuando están enfadados... ¿Es que quieren intimidar dando a entender que tienen un desorden grave de personalidad? ¿Acaso están preparándose para alegar locura transitoria en el juicio? ¿Es que hay más personas dentro? ¿Serán enanos de circo?

Pd.: He omitido a las personas que hablan solas porque muchas veces he salido corriendo cuando sólo estaban utilizando un manos libres con auriculares.

Pd2.: Esto es un preludio.

miércoles, julio 14, 2010

Batallas y Guerras frías

A veces una necesita vomitar verdades como piedras para no morir de una indigestión. Es lo que tiene dedicarse a tragar puñados de mierda en forma de granito durante mucho tiempo.

Hay muchas formas de afrontar los conflictos que podamos tener con otras personas. Unos serán más efectivos que otros, algunos empeorarán la situación y habrá que ni los aborden. La cuestión es que, de una forma u otra, por acción o inacción, el problema acaba desapareciendo.

Uno de estos métodos es el que bauticé como "Guerra fría". La situación es la misma que entre los EEUU y la URSS: existe un enfrentamiento pero nadie se decide a dar la primera hostia. Se amenazan, se tiran indirectas, se alardea de la capacidad tecnológica y del armamento... pero nadie se decide a lanzar la primera bomba H. Entre personas la situación es la misma pero sin armamento nuclear y (normalmente) sin muertes. Se inicia así un juego retorcido cuya finalidad es marcar territorio, dejarle claro al contrincante que no te llega a la suela del zapato y, ya de paso, hacerle rabiar lo máximo posible por mero divertimiento. Son ataques de carácter psicológico que nunca llegan al insulto directo.

Las personas implicadas emprenden acciones que a los ojos del resto de la humanidad pueden parecer totalmente inofensivas pero que, en realidad, se llevan a cabo porque se sabe con certeza que van a desquiciar al enemigo. Se ataca pretendiendo parecer inocente, conociendo los puntos débiles y atacándolos sutilmente. Ambas partes optan por la misma estrategia y la situación se prolonga eternamente.

Cuando se produce esta situación lo normal es que la gente de alrededor no comprenda qué coño está pasando. Lo único que se puede percibir a simple vista es que Fulanito y Menganito no se pueden ni ver y su relación está repleta de malinterpretaciones, pequeñas cagadas hechas "sin querer" y cierto exceso de hipersensibilidad por ambas partes. En el caso de que realmente estén en una de estas guerras frías la verdad es que nada ha sido malinterpretado y las "pequeñas cagadas" han sido "sin querer queriendo". Si somos conscientes de ello es difícil reprocharle a ninguna de las partes que alcancen cierto grado de hipersensibilidad. El único problema es que hay que saber verlo, porque el buen soldado de "guerra fría" destroza al otro mientras en su círculo social queda como el bueno de toda la historia.

Odio este juego. Lo odio porque lo he jugado y sé que cuando la partida se alarga es cansino; lo quieres dejar y la otra persona sigue y sigue hasta el infinito. Lo odio porque cuando a algún amigo se le cruzan los cables e inicia una batalla me niego a seguirle el rollo porque no soy capaz de putear a las personas que aprecio. Lástima que dichas personas no sean de mi mismo parecer.

jueves, junio 03, 2010

Opino que...



Me gustaría que alguno de los que defienden el ataque de Israel a la flotilla de la libertad me explicase qué tipo de amenaza podía suponer un cargamento de ayuda humanitaria.

Me encantaría que alguno de los que afirman que los soldados tan sólo se defendían del tiroteo iniciado por los activistas me explicara el por qué las autoridades de Israel han confiscado todas las grabaciones del conflicto. Grabaciones que, en el caso de ser verdad la versión militar, demostraría al mundo entero que dispararon a civiles en defensa propia.

Me extasiaría que cualquier persona pudiera hacerme comprender por qué se considera lícito combatir el terrorismo con injusticia.

Mientras tanto, esto es lo que opino.

miércoles, mayo 19, 2010

Le Chapeau

Esta tarde un profesor nos ha puesto un corto buenísimo sobre el abuso sexual a menores, Le Chapeau de Michèle Cournoyer.



El vídeo es bastante duro ya que muestra a modo de flashback el abuso y las secuelas psicológicas en el presente. Todo con un estilo de dibujo que refleja perfectamente la ansiedad que sufre una persona que ha sido sometida a este tipo de maltrato.

Para ello Cournoyer investigó acerca de las consecuencias del abuso sexual a menores y, tras averiguar que un porcentaje bastante elevado de strippers lo habían padecido, se puso en contacto con una de las desafortunadas que sufrieron en silencio las agresiones sexuales de un familiar. Deja los pelos de punta.

El corto en cuestión tiene mucha chicha, tanta que os recomiendo echar un vistazo al Proyecto educativo sobre el abuso sexual a menores: el papel de la comunidad educativa. Ojead sobre todo la unidad didáctica (que explica muy claramente el corto trozo a trozo) y la transcripción del debate de la mesa redonda (cuarto enlace, el "¿Qué se dijo"?).

Siento emocionarme con el tema, pero aún estoy decidiendo si dirigir mi futuro laboral a algo relacionado con los Servicios de Protección a la Infancia o a centros de menores. La cuestión es... ¿podré soportar el impacto psicológico de este tipo de trabajos?

miércoles, abril 21, 2010

Internet: el alimento de los hipocondriacos

Internet no es sólo el paraíso de los hipocondriacos: los crea, nutre y sume en la desesperación.

Hace dos semanas me ingresaron por un problema estomacal agudo que me hacía suplicar la eutanasia. Fue algo corto pero intenso... hasta interesante (era virgen en cuanto a ingresos hospitalarios). Además, para lo mal que me encontraba creo que me recuperé a la velocidad de Lobezno.

El problema radica en que en mis análisis de sangre salió algo que a mi dulce doctora le hizo fruncir el ceño y, tras amenazarme con tenerme un día más en el centro del aburrimiento y tortura de venas, me hizo prometerle que el lunes siguiente iría a que me hicieran otros análisis y pediría hora en medicina interna.

Cuando me dieron el expediente logré descifrar que mi doctora debía ser egipcia y que mi futura cita se debía a que me habían detectado leucopenia y neutropenia. Es decir, mis leucocitos y granulocitos están de fiesta y no dentro de mi (probablemente me puse tan mala por eso). Nada preocupante hasta que abres la wikipedia.

Es buscar en Internet qué significa esa jerga médica y tener problemas diarreicos. En serio, ya no es sólo que el artículo de neutropenia no empiece nada bien diciendo que un 30% de los casos son fatales, sino que te pones a mirar las posibles causas y... se te quitan las ganas de ir al médico. Total, para que te digan cosas feas ya te apuntas a algún programa de nuevos talentos de televisión. ¿No?

¿Consecuencia? Aún están esperando los análisis a que los vaya a buscar. Allí están, pacientes y muertos de risa. Lo pospongo y lo pospongo porque me acojona que pueda ser aquello que por herencia genética me acecha tras cada esquina (ya que dice que es una de las posibles causas). Mañana, si me armo de valor, iré a por los resultados y pediré hora... y sea lo que sea pediré que me hagan las pruebas ya para poder olvidarme del asunto para siempre y empezar a vivir tranquila.

Sé que todo esto es hipocondría, que me preocupo por nada (ya que me encuentro genial) y que al final será una tontería, un suceso aislado o una consecuencia de deshacerme en vómitos y otras sustancias... Lo sé, lo intuyo, pero hice la gilipollez de mirarlo en la red y ahora sólo me queda frivolizarlo y reírme del asunto. Lo jodido es que siento que no puedo desahogarme con nadie porque todo es estupidez mía. ¡Pobrecitos nosotros los hipocondriacos!

lunes, abril 12, 2010

De sadomasoquismos y nuevas modas

La moda es uno de esos fenómenos sociales que por su complejidad normalmente nos sorprenden. Aunque es relativamente fácil entrever de dónde han surgido las tendencias más actuales en pasarela y estética, hay otras de las que se desconoce tanto su origen como el por qué los seres humanos nos adherimos a ellas sin pensarlo un segundo.

Uno de esos ejemplos (del que me he dado cuenta muy recientemente) es el sadomasoquismo sentimental. Hoy en día parece que todo el mundo quiera salir con alguien incapaz de suplir ningún tipo de necesidad emocional (ni suya, ni ajena). Es en un mundo así donde cobran sentido frases tan desgastadas como "trátale mal y lo tendrás detrás" o "a las chicas les gustan los chicos malos"... ya que parece que cuanto más nos fustiguen más andamos pegados al culo del que nos atiza. Hombres y mujeres somos idiotas por igual: a ellos les van las pécoras y a nosotras los gilipollas redomados.

Intento comprender el por qué de algunos noviazgos. Encontrar el sentido a algo tan irracionalmente estúpido como soportar los desprecios de alguien que te has encontrado por la calle y, aún así, luchar por conservar a esa persona. ¿No sería mejor tirar de la cadena y dejar que toda la mierda se fuera por el desagüe? ¿O acaso tememos tener que masturbarnos para saciar nuestro apetito sexual?

jueves, febrero 18, 2010

Asco de gente

Hace unos tres o cuatro años un hedor indescriptible se extendió a lo largo y ancho de mi calle. Durante dos o tres semanas los vecinos maldecimos sin parar las tuberías estropeadas y la vaguez de Emaya. Lo que ninguno de nosotros sabía es que aquel suculento aroma era, en realidad, los gases de descomposición de una pobre anciana de unos 90 años disfrutando del calor de agosto. Desde aquella maravillosa experiencia olfativa llegué a una interesante y ferviente convicción: los vecinos... mucho mejor si están vivos.

La casa quedó así vacía, a la espera de que los dueños se decidieran a vender la parcela, habitarla o alquilarla durante unos dos años. Al tercero empezaron a venir los okupas.

Cuando hablamos de okupas seguramente os imaginéis a jóvenes emprendedores que se quejan del precio de la vivienda. No, amigos míos, ese es tan sólo el tipo de okupa que se deja ver (y sólo una de las cuatro veces han sido de este tipo). La mayoría de las personas que acaban viviendo en casas abandonadas sin luz, agua y electricidad no son chavalines con la cabeza llena de ideales y espíritu de lucha social. No, hijos míos, hay un porcentaje mucho más alto de personas a las que la vida les ha pegado una patada en el culo y se ha cagado sobre cualquier tipo de esperanza e ilusión. Aquella gente a la que la vida le ha dado de ostias y se ha quedado sin nada: unos casi sin darse cuenta, sin saber cómo han acabado sepultados por media tonelada de detritos y otros arrastrados por las drogas y el alcohol.

Aunque parezca mentira nuestros vecinos ilegales siempre han sido muy respetuosos. No sé si ha sido cuestión de suerte, que esta pobre gente ya está bastante cansada de mediar con problemas y prefieren ser lo más discretos posible o que en ninguna ocasión nos ha tocado alguien con algún tipo de adicción (ya que el mono puede provocar conductas violentas). La cuestión es que, al contrario que muchos vecinos que he tenido en mi vida, jamás han causado ningún tipo de problema.

Hoy, por desgracia, ha habido un incendio en el edificio y ha muerto el indigente que lo habitaba desde hace unos cuantos meses. Un hombre que intentaba ser lo más discreto posible para que ningún vecino le delatase y que intercambiaba saludos con los que ya le habíamos descubierto. No sé qué es lo que ha pasado exactamente, pero me han dado un poco de rabia los comentarios de los curiosos... No sé, ¿acaso les molestaba este pobre hombre? ¡Si la mayoría no se había enterado de que había alguien viviendo allí!

Vale, sí, que se debió quedar dormido con un cigarrillo en la mano o intentó hacer un brasero para intentar aguantar el frío... Pero, joder, esto pasa cientos de veces al año y todos nos compadecemos por las muertes de esta forma. ¿Por qué con él no? ¿Porque era un indigente? Que ascazo me da la gente.

La gota que ha colmado el vaso han sido los chistes de los periodistas. Me parece alucinante que, mientras observas cómo se llevan el cuerpo de una persona en una bolsa, digas "tenemos un muerto y aún está caliente" y acto seguido te descojones con tus compañeros de trabajo. Sí, la broma tiene su chispa, pero se ha de ser un bastardo hijo de hiena, cuernudo, desgraciado y jodido cabrón para reírte de la muerte de una persona delante de su propio cadáver. Para seres así: aborto hasta los 40 años.

Que sí, que el difunto no te va a oír, pero esfuérzate y se un poquito políticamente correcto no sea que algún día algún familiar coja y te parta los dientes de dos bofetadas.

Foto de Libertad Balear

martes, febrero 09, 2010

Este año... San Valentín con combo

San Valentín es la fiesta que más papeletas tiene para ganar el premio a la más hortera.

Que sí, que a algunas nos hace ilusión que nuestros enamorados tengan un pequeño detalle y nos "sorprendan" con una cena, flores y una noche de sexo desenfrenado. Sí, somos ñoñas y cursis, pero tampoco nos merecemos cosas como esta:



Nadie puede negar que durante las semanas que preceden al 14 de febrero las tiendas se ven abarrotadas de productos escalofriantes. Posibles presentes que de tan sólo mirarlos pueden producir ataques de hipoglucemia. Cosas rosas repletas de corazoncitos que pretenden minar tu relación sentimental porque, al recibirlas, no sabes si tirarlas directamente a la basura, pedir el tícket regalo. dejar a tu chico o tragarte tu buen gusto y colocarlas en un lugar bien visible del salón (para la humillación familiar en pareja). Las opciones son herir sus sentimientos o arriesgarte a quedarte ciega porque tus ojos han decidido no tolerar tal afrenta hacia la estética.

Pero no, no bastaba la esencia misma de este día. El cúlmen de San Valentín ha llegado este desafortunado 2010. No sé cómo será en el resto de España, pero en Mallorca cae el mismo día del desfile de Carnaval. Estoy aterrorizada: ¿Se avecina una plaga de hombres semi-desnudos correteando por las calles de Palma? ¿De angelitos peludos de rizos dorados, pañal y flechas con forma de corazón? Por favor... ¿Tengo que arrancarme los ojos? ¿No nos salvará nadie de tal horror? Rezo para que Cupido exista, cambie arco por recortada y fulmine a todo impostor.

jueves, enero 21, 2010

Quiero ir a Nueva York

Imagino uno de esos momentos idílicos que algún día ocurrirán en mi vida:

Me veo caminando por las imponentes calles de Nueva York. Es uno de esos días fríos y nublados, de esos en los que la ciudad se ve plagada por gente con abrigos largos que sostienen vasos repletos de humeante café. Y sí, tal y como siempre había imaginado, Nueva York bulle de vida. Miles de personas caminan por la calle a toda velocidad, distraídas en si mismas, sin fijar la vista en el de al lado, sin chocar unos con otros, sosteniendo su bebida caliente... tan cercanos y tan lejanos que atrae y a la vez repele.

Con la cara roja por el frío y los ojos acuosos de no parpadear, de no querer perderme nada, avanzo llena de decisión. Estoy cerca de llevar a cabo uno de esos sueños estúpidos, sin ningún tipo de trascendencia vital, que pueden hacerte la persona más feliz del mundo durante diez escasos minutos. Habrás pagado un viaje carísimo y dado media vuelta al mundo, pero diez minutos de felicidad plena, incondicional, no tienen precio.

Cruzo 5th Ave y me planto delante de Central Park. Busco ansiosa con la mirada y, al verlo, me quedo paralizada. Noto como el corazón bombea furioso, como el calor se extiende a mi cara y mi garganta se seca. Tiemblo al pensar que todas las expectativas que me he elaborado a lo largo de mi vida queden destruidas al dar este paso, pero debo hacerlo. Me acerco, cojo aire y pido un perrito caliente.

Sí, me compro un jodido y delicioso perrito caliente de un puesto ambulante en Central Park. Uno de esos deliciosos manjares que tantas veces he visto degustar a los protagonistas de las películas: mostaza, ketchup, aquellas cosas sin identificar, salchicha y pan. Aunque no sea una esquisitez de los maestros cocineros, ni una comida de lo más glamurosa, me imagino sosteniendo esa delicia e hincándole el diente con hambre canina, casi apasionadamente. Si entonces descubro que el sabor es tal y como me lo imagino es posible que rompa a llorar de felicidad. De absurda felicidad.

Para ser más concreta sería en este puesto:


Ahora os toca a vosotros: quiero vuestros deseos más absurdos. :)