Mademoiselle Why Artwork

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miércoles, enero 27, 2016

Estrategias de supervivencia

Los que me conocen en persona saben que esto de vivir se me da un poco mal. Hay gente que nace con una estrella en el culo y personas que, como yo, nacieron con un cartucho de TNT a puntito de explotar introducido en lo más profundo de su recto. La cuestión es que la suerte no es lo mío y toda mi fortuna se reduce al día que gané un vídeo de un documental de elefantes en un sorteo del colegio cuando yo quería el de osos.

Mi vida en general suele ser estable durante largos períodos de tiempo, incluso a veces tengo alegrías, pero cuando mi suerte decide hacer presencia lo hace de forma inesperada y brutal, sin lubricante o vaselina, y se manifiesta en forma de bofetada con carrerilla y a mano plana. La hostia no me mata, pero me deja totalmente desconcertada y con la cara como el culo de un mandril.

Resumen de cómo me trata la vida en general

Ante esta trayectoria vital tan "satisfactoria" lo único que puedo hacer es elaborar estrategias de supervivencia psicológica que me permitan asumir cualquier agresión de la vida y seguir adelante. Mi abanico personal abarca desde volverme tan sensible como una piedra hasta entrar en el más puro estado dramaqueen, lo que incluye rasgarme las vestiduras y gritar "putah bidah" en un acantilado mientras se aproxima una tormenta con la esperanza de que me parta un rayo de una vez. Por desgracia, en coherencia con mi suerte, estamos en pleno fenómeno de "El niño" y en Mallorca sufrimos una grave sequía, por lo que me veo obligada a situarme en un estadio intermedio: tomármelo con humor mientras me tomo unas cañas en alguna terracita de bar.

Tomarse la vida con humor no es fácil, implica ser capaz de ver la absurdez que te hace esbozar una sonrisa dentro de un montón de mierda, pero te ayuda a adoptar una perspectiva en la que la longitud de tus venas no te parece tan excesiva y en la que tus amigos no decidan sacrificarte por tu bien. A veces puedes parecer un cínico insensible y ofensivo, pero lo importante es que consigas divertirte dentro de tu desgracia le pese a quién le pese. 

En esta ocasión, aún siendo consciente de que no soy nada graciosa, he decidido plasmar todas las ideas tontas que me hacen reír en breves tiras cómicas. Sólo espero llegar a poder plasmar las situaciones surrealistas que estoy viviendo en mi regreso al hogar paterno sin acabar viviendo bajo un puente.




viernes, enero 24, 2014

Fanáticos no, gracias

Odio toda clase de fanatismos, ya sean religiosos, políticos, morales o hacia los famosos. Ser fanático implica una actitud obsesiva, marcada por la devoción y la incapacidad crítica, que me parece espeluznante. No soy capaz de comprender cómo una persona puede focalizarse tanto en una idea o persona, ofendiéndose por cualquier posicionamiento que no siga los mandamientos de su absurda idealización.

Es posible que mi incomprensión se deba a mi falta de experiencia, a que nunca he sido fanática de nada. Así como otros niños enloquecían ante ciertos famosos, a mí nunca me importaron lo suficiente para interesarme por sus vidas más allá de su trabajo. Nunca me importó conocer sus nuevos proyectos, sus romances, ni el contenido de sus entrevistas. No negaré que sí que he visto películas por ser protagonizadas o dirigidas por una persona concreta, he leído la bibliografía entera de algunos escritores o disfrutado de la discografía completa de grupos determinados. Pero jamás he sentido la necesidad de ir más allá, de ofenderme ante comentarios negativos o de salir en su defensa. Es probable que mi poca tolerancia se deba a eso, a la falta de sufrir una pasión similar por un desconocido, a no poder empatizar con aquellas personas que se declaran fans.
Ayer detuvieron a Justin Bieber por exceso de velocidad... borracho, fumado y con alguna pastillita de la felicidad en el estómago. Hasta ahí todo normal, es lo que suele pasar cuándo la policía te encuentra conduciendo en esas condiciones: colleja, el primer book sin maquillaje, descubrimos que eres el hermano gemelo perdido de Miley Cyrus, te encierran hasta que se te pasa la tontería, pagas la fianza y los medios de comunicación informan de que no eres perfecto. Es lo usual si eres famoso, no hace falta ponerse dramático.

La noticia explota en twitter y empieza la lucha a muerte entre haters (a quienes tampoco comprendo) y algunas beliebers ultraprotectoras (afortunadamente no todas), justificando la imprudencia con su imperfección humana o su edad, hasta llegar al punto en el que varias personas publican esto:


¿En serio? Ya no es sólo que los argumentos "no es perfecto" o "es un adolescente" no me parezcan un elemento absolutorio para cometer cualquier barbaridad, es que inconscientemente le están situando en el epicentro del Universo al ser incapaces de ver que esa conducta no sólo podría haberle perjudicado a él, de barajar la posibilidad de que conduciendo en ese estado atropellara a alguien o se estampara con otro coche.

Es un chico de 18 años, con los genitales bien peludos y el suficiente dinero para contratar a un chófer o volver a casa en taxi. Es imperfecto como todo ser humano, es joven y todos tenemos derecho a equivocarnos, sí, no lo niego, pero eso no le exculpa del daño que podría haber causado. ¿Serían igual de indulgentes si fuera un desconocido? ¿Les preocuparía antes su bienestar físico que el de las personas que hubiera podido herir? No lo creo.

Conducir en esas condiciones es intolerable y no debe ser justificado de ninguna manera: es una conducta que debe ser rechazada social y públicamente, demostrando que no es un ejemplo a seguir, y tener las consecuencias legales pertinentes.

viernes, enero 17, 2014

Patos cebados

Una de las reacciones más desconcertantes del ser humano ante el sufrimiento ajeno es el desarrollo de la obsesión de cebar al "sujeto sufridor" como si fuera un pato, enloquecido ante la idea de que muera de inanición y con el objetivo oculto de hacerse un bote de foie gras humano. Es sorprendente, aunque la persona sigue teniendo manos y la capacidad cognitiva suficiente para encender un fogón y echar un bistec a la sartén (o de llamar al Telepizza), el resto de personas lo ven como un tronco sin extremidades que va rodando por el Universo, intentando sobrevivir usando únicamente la barbilla en lo comunmente conocido como "complejo de t-rex".
Surge así, de la nada, una horda de familiares, amigos y conocidos con un ejército de tuppers y repostería variada con el fin de aliviar tu pena mediante la sobrealimentación. Así, reflejo de la impotencia ante la imposibilidad de consolarte, obstruyen tus arterias y te condenan a la obesidad mórbida de una forma totalmente altruista, porque piensan en tu bien.

Y lo agradeces, claro... agradeces la intención y la preocupación, pero no sabes cómo decirles que no puedes comer más, que podrías acabar con el hambre en el mundo con las toneladas de macarrones que te están trayendo y que eres capaz de sobrevivir sin ayuda... pero eso sí, que sigan trayendo brownies.


Pd.: Este post lo escribí hace casi un año desquiciada por la cantidad de tuppers de comida que me traía la gente. No lo publiqué porque me parecía que hacerlo en ese momento era muy bestia, pero hoy lo he releído y reescrito porque el tema, en sí, me hace gracia.

jueves, abril 18, 2013

PIII: Dibujar y no pensar

Una de las cosas que más me gusta de dibujar es que entro en una especie de trance, un estado psíquico de aislamiento y concentración total, que me permite dejar de pensar en todo lo que me agobia. Garabatear un papel me produce una paz interior que ni las drogas más duras. No se me ocurre otra actividad que me absorba con la misma fuerza.

A pesar de que antes era capaz de pasarme horas y horas al día dibujando sin parar, en los últimos años mi frecuencia se ha reducido hasta la nulidad. Por una parte, ya no sentía la necesidad de encerrarme en mi burbuja personal e intrasferible ignorando al resto de la humanidad. Por otra, la vida "adulta" (ja, ja) me mantenía demasiado ocupada y activa para tener el tiempo necesario para dedicarme a actividades de ocio en soledad.

Aunque cuando era pequeña quería ser ilustradora (y pintora, escritora, piloto de caza... y, en general, tener el mismo currículum que Barbie), hoy en día no me gustaría dedicarme a ello. La vida de ilustrador es muy esclava, con gente mala que te contrata para fustigarte con látigos, modificaciones y críticas constantes sobre tu trabajo. Si dibujar para otras personas gratis me resulta extremadamente agobiante, no quiero ni pensar el estrés que me provocaría hacerlo a cambio de dinero. Me gusta dibujar a modo de terapia, para mí misma, sin esperar acabar algún día firmando mis obras en alguna librería.

La verdad es que desde que murió mi madre he empezado a dibujar de nuevo. Parecerá una estupidez, pero es algo que realmente me ayuda. Hacer cosas que te permitan mantener la mente totalmente ocupada ayuda bastante para reponer fuerzas cuando has de enfrentarte al vacío que ha dejado, a asumir una nueva rutina en la que ella ya no está. Son pequeñas pausas del Universo.

Ayer, aprovechando una tarde de hastío total y aún emocionada por Delhi Belly (película india que no es lo mejor del mundo pero que os recomiendo a todos), me alié con mi lista de música de relax del Spotify y con los lápices.


En un principio intenté darle color a mano, con los Alpino de toda la vida, pero el resultado fue tan absolutamente horrendo y deprimente que irá directo al maravilloso reino del contenedor de papel de reciclaje. Amén

Al final decidí desempolvar la tableta gráfica de mi hermano y pasarme horas y horas peleándome con las nuevas tecnologías para conseguir algo medianamente decente... Sí, soy pésima coloreando, pero le pongo ilusión, alegría y mucho aburrimiento. 



Y así, de paso, actualizo el blog.

martes, octubre 11, 2011

Comprad mortales, comprad.

Nenas, olvidad el aire sententero y las últimas tendencias de las pasarelas, prestad atención, os aseguro que no os arrepentiréis.

Hace cosa así de un mes participé en un concurso de camisetas mojadas organizado por Haplo Schaffer, autor de un videolog bastante divertido, para crear una línea de ropa que promocionara su vlog para la temporada de otoño. Mi vena de diseñadora se encendió, me inspiré, participé y recibí una brutal paliza del jurado popular. No gané ni la compasión del público.

A pesar de todo, el estilo de dibujo de mi propuesta le hizo gracia al dueño del vlog, así que se puso en contacto conmigo para proponerme que llevara a la práctica un concepto que mezclaba la idea de otra concursante y una idea suya. Un verdadero halago que me hizo mucha ilusión y subió mi autoestima hasta límites insospechados.

Tardé dos siglos, agoté la paciencia de Haplo, la mía y acabé rompiendo el dibujo original (gracias al gran FSM después de escanearlo) en un ataque de rabia incontrolada. Acabé los exámenes, acabé el diseño, lo envié, hice las correcciones pertinentes y ayer se publicó el catálogo del merchandising del vlog y se abrió la veda para hacer los pedidos (¡sólo hasta el 16 de octubre!). Así que a partir de ayer podéis ver y adquirir las dos camisetas hechas por mí (las dos del centro).

Aquí os dejo el catálogo, por si os interesa adquirir algo de lo que ofrece.



Comprad pequeños, comprad... y pensad que cuando sea una ilustradora famosa montada en el dólar estas camisetas tendrán un valor incalculable. :D

Pd.: Os pondría los dibujos... pero mi ordenador de sobremesa a explotado y no los tengo en el portátil, esperemos que no haya muerto el disco duro y pueda recuperarlos cuando logre arreglarlo. D:

sábado, julio 23, 2011


Han sido semanas muy duras, lo único que puedo decir es que no perdiste la batalla... fue el destino que hizo trampas y te nos arrebató.

Nos robaron tu acento andaluz, tus sonoras carcajadas, tus guisos, tu reinado sobre el mando a distancia (y la tiranía que ejercías con el Canal Cocina) y todos aquellos pequeños detalles que no apreciamos en su debido momento pero que te hacían única y que ahora nos hacen esbozar sonrisas amargas. Por un error, un fallo que jamás debería haber ocurrido, jamás volveré a oír tu voz a través del teléfono, ni a ilusionarme con verte, ni a enfadarme contigo, ni a hacerte reír.

Intento no odiar, pero visto lo ocurrido se me hace muy difícil. Es injusto, demasiado injusto. Te merecías mucho más.

Bye, bye grandma.

lunes, febrero 14, 2011

Trece bloggers sin moral

Cuando abrí este blog jamás esperé recibir tanto a cambio. Empezamos a escribir buscando dejar nuestra pequeña huella en el mundo y, sin saber cómo, nos encontramos conociendo a personas que de otro modo jamás hubiéramos llegado a conocer.

Este fin de semana fuimos a Valencia a una quedada blogger. H@n, con su infinita generosidad, nos ofreció alojamiento, comida, bebida y amor durante dos días repletos de risas y cachondeo. Creo que jamás podremos agradecer con suficiente fervor la oportunidad que nos brindó para conocernos en persona.


A la quedada asistimos personas que ya conocía (H@n, Misaoshi, Kurai, Worm, Edea, Liet, Carcayú y "Chip"), gente que conocía por el mundillo blogger o por flickr (Zorrocloco y Sary) y bloggers cuyo blog no conocía pero que ya están agregadísimos al reader (Malkev y Speedy). Trece bloggers (y no bloggers) ansiosos por conocernos mejor y reír juntos.


¿Qué decir de la quedada? Fueron dos días repletos de chistes de humor negro, picoteo, juegos de mesa y de Wii. Malabarismos para hacer la comida y complacer todos los gustos, falta de sueño, mucha cerveza y una tarta de chocolate que (aunque digan que era psicológico) me durmió la cara un buen rato.

La verdad es que no es fácil combinar a tanta gente y conseguir que todos nos lo pasemos bien y congeniemos. Las conversaciones eran dignas de diálogos de películas, ordenadas, graciosas, muy ingeniosas... y con muchísima mala leche.

¿Qué es Irene Villa con la regla?
Un subrayador rojo.

Una de las anécdotas con las que me quedo fue la batería del juego de Wii Rock Band. Escoges una canción y golpeas con las baquetas a los tambores de colorines tal y como te indica el juego. Es un poco difícil de explicar, pero supondré que todos los que me leéis sois unos gamers que sabéis de lo que hablo. La cuestión es que cuando tocaba Zorrocloco el juego parecía fácil, ya que si le observabas podías ver algo así:

Sin embargo, cuando hice un acopio de valor y me puse ante la batería descubrí que era mucho más difícil de lo que parecía. Debes sincronizar brazos y pierna de forma diferente (en diferentes ritmos, vamos) y bueno, a mí ya me cuesta coordinar el movimiento de mis piernas al caminar para no partirme la cara contra el asfalto. Así que el resultado fue...
... una Jill con un retraso mental severo. Lo único que me faltaba era babear y hacer sonidos gurgutales a la vez que aporreaba sin ningún tipo de ritmo la batería. Tengo una severa discapacidad a la hora de seguir ritmos. Mi único consuelo es que a pesar de haber perdido todo mi carisma jugando a ese juego de mierda se rieron un rato viéndome jugar.

Por otra parte... en Mallorca, a las patatas fritas de bolsa, las llamamos patatilla y cualquier otra nomenclatura nos parece sorprendente. ¿En serio en la península se les llama papas? ¿Eso no es muy Gollum de El Señor de los anillos?


En resumen: un fin de semana LEGENDARIO.

martes, febrero 01, 2011

Fallout New Vegas... y las consecuencias de tener un personaje molón

Adoro el Fallout New Vegas. Son horas y horas de juego sin parar en las que no puedes hacer más que disfrutar de una historia que se puede ramificar hasta el infinito. Sí, hay un argumento principal y si lo sigues a rajatabla te pasas el juego rápidamente. Pero la gracia no está en eso. Lo divertido es explorar New Vegas y sumergirte en historias y misiones paralelas eternamente.

Uno de los puntos fuertes del juego es la posibilidad de elegir, el "libre" albedrío. Tú escoges si hacer una misión o no, si hacerla mal o bien y lo que dices en los diálogos y dejas de decir. Así, sin darte cuenta, tu personaje adquiere vida.

Es por eso que me gusta tanto, porque Jill (mi personaje) ha desarrollado personalidad propia. Amigos míos, Jill mola infinito.

Ella es pálida, escuchimizada, de pelo azul y labios morados. Una superviviente nata en el yermo que ayuda a todo aquel que se lo pide... por un módico precio. Tiene mala hostia, es agresiva y si lleva su escopeta entre las manos es mejor no meterse con ella (ni mirarla). Sabe imponerse, sabe acojonar y, sobre todo, sabe conseguir lo que quiere.

Y, además, tiene un vestido de noche de leopardo... como yo. ¿Cómo no la puedo adorar con toda mi alma? Hasta le he hecho un fanart tras meses y meses de no dibujar (con el esfuerzo titánico que eso conlleva).

Sé que es sólo la cara... pero no me salía nada más allá del cuello.

El único problema es que cuando le coges tanto cariño a un personaje... te sabe mal pasarte el juego. Al fin y al cabo cuando lo hagas dejará de existir. Tan mal me sabe a mí que llevo desde Navidades sin viciarme para centrarme en el estudio... y dejar vivir a mi chica un poquito más.

No mueras Jill, te queremos.

miércoles, marzo 03, 2010

Felices compresas voladoras

Siguiendo la broma que me hizo una amiga sobre una foto me puse manos a la obra e hice esto:


Soy yo en pleno anuncio de Evax volando sobre una maravillosa compresa voladora. Un chiste tonto sobre la postura que tomé en la foto que ha acabado como foto de perfil de Facebook.

La reacción de la gente ante ha sido mayoritariamente positiva pero, como de todo hay en la villa del señor, también ha habido opiniones negativas. Hay gente que la ha calificado de desagradable.

No sé, puede que no te guste el concepto o el dibujo, pero... ¿Considerarlo desagradable? Entendería tal definición si la compresa estuviera manchada de sangre, hubiera vísceras por todas partes o algo de coprofagia. No en un dibujo así. Es demasiado cursi, demasiado colorido, happyflower, para ser definido con ese adjetivo. Vemos imágenes similares cada día en los anuncios de compresas y no nos vemos obligados a girar la cara con mueca de repugnancia o desagrado. Los odiamos, sí, pero tampoco los consideramos desagradables.

Toda esta reflexión no viene a que me haya molestado que me dijeran que les parece desagradable. Comprendo perfectamente que la gente tenga un humor totalmente distinto al mío. Escribo esto porque me impresiona que alguien se extrañe de que haga un chiste de este tipo porque lo considera desagradable... ¡Más bien se tendrían que extrañar por mi puritanismo! ¡Normalmente soy infinitamente más bestia y se ríen!

¿Será que la menstruación es un tema tabú? Quien sabe...

Mientras hacía el dibujo no pude evitar reflexionar el por qué los anuncios sobre compresas eran siempre tan horriblemente cursis y empalagosos. ¿Por qué aquellas mujeres se muestran felices cuando lo único que queremos es comer chocolate y agonizar tranquilas?

Mis conclusiones son las siguientes:

  • Los anuncios los hacen hombres. Machos ignorantes que desconocen totalmente lo que implica estar en esos días del mes. Cuando nos encontramos en esta situación sólo queremos paz, mimos, dulce y muchas veces agonizar y retorcernos tranquilas. Estamos perdiendo sangre, no nos apetece pegar botes ni rodar por verdes praderas cantando.

  • O los hacen mujeres indignadas con la creencia social de que cuando tenemos la regla somos unas bordes. Por eso sacan a chicas haciendo el gilipollas en spotssupersaturados con música alegre... No sé vosotras, pero yo prefiero seguir pareciendo una borde antes de perder el juicio e imitarlas.

  • Representan no a la mujer en estado menstrual, sino a la mujer drogada por el dolor menstrual. Recuerdo muchas veces en las que me he pasado el día riendo y haciendo el tonto sólo por ir hasta las cejas de Epidisfen.
¿Vosotros qué opináis? :)

viernes, febrero 12, 2010

Hasta aquí

Estoy hasta aquí:


Estoy hasta mis santos y divinos ovarios de que me dejen mensajes de spam como comentarios del blog. Me cansa tener que ir cada dos por tres a posts de hace dos eones para borrar gilipolleces en inglés. Lo único bueno es que me ha inspirado a dibujar esta tontería.

Así que, amigos míos, muy a mi pesar me veo obligada a poner un maravilloso filtro.

viernes, enero 30, 2009

Sado y colores

Una de las causas principales por las que posiblemente nunca lograré ser una chica fashion es mi total incapacidad para distinguir las infinitas tonalidades que puede tener un color. Crecí creyendo que el blanco era simplemente blanco y el resto de colores podían distinguirse en dos: el normal y el fosforito. Por desgracia, conocer a Vicky supuso también descubrir un nuevo universo de matices totalmente desconocido; El blanco pasó de ser de blanco normal a blanco nuclear, crudo, huevo, almendro, concha, sal... y así con todos los colores excepto con el negro (que se negó a tener más de dos tonalidades -normal y metalizado-).

Y mi vida pasó de ser de 8 bits a 32... Veinticuatro bits de diferencia que me arrastraron hacia un infierno kitsch y psicodélico en el que una mujer vestida de sado (con un parecido alarmante a mi amiga) me pasa láminas de diferentes colores para que diga cuál es con total exactitud. Debo admitir que he llegado a tener pesadillas con tal imagen.

Fue así como Burdeos pasó de ser una ciudad francesa a un lila rojizo chungo y yo a hacerme un lío a la hora de explicar de qué color es algo.

martes, enero 13, 2009

Estoy enferma

Volví de las rebajas con las manos llenas de bolsas cuyo contenido esperaba ser guardado amorosamente en mi cuarto. Sin embargo, al abrir las puertas de mi armario, un golem de ropa me dejó K.O. de una patada. Se ve que el ordenado desorden caótico* puede llegar a dar a luz a criaturas de la más extraña naturaleza; no sería de extrañar que más de uno se haya encontrado alguna vez con un golem de apuntes, de calcetines divorciados o de objetos variados depositados con desdén en el suelo de la habitación.

Obligada por el extraño ser de camisetas, vaqueros y calcetines, dediqué el resto de la tarde en adentrarme en las entrañas del ropero y adecentar su hábitat. Esta inesperada y costosa actividad tuvo su utilidad: descubrí que estoy enferma.

Llegué a esta dolorosa conclusión cuando se me ocurrió contar cuantos pares de zapatos tengo. Al descubrir una cantidad tan aberrante me quedé helada. ¿Colecciono zapatos? ¿En qué narices me he convertido?

Recuerdo que hace unos años odiaba ir a comprar calzado. No soportaba el tener que entrar en una tienda, discutir con mis padres sobre aspectos estéticos y probarme trescientos zapatos para determinar si eran cómodos o si me harían daño. Es más, sufría como una condenada cuando mi madre o mis amigas se paraban en los escaparates para deleitarse con los modelos disponibles. No podía comprenderlo, no tenía paciencia y me sulfuraba con extrema facilidad.

Hoy me observo y me veo mirando de reojo esos odiados escaparates, deseando algunos modelos y guardando los ejemplares que no son de uso diario en sus cajas después de su uso... para no estropearlos.
Me doy hasta rabia. ¿A qué se debe este cambio, esta obsesión?


Pd.: En el dibujo me puse los labios carnosillos y no esa raja en la cara que en realidad es mi boca... Sed comprensivos, no sabía cómo dibujar un beso.

*Ordenado desorden caótico: dícese de aquel orden en el que uno encuentra fácilmente las cosas pero que es considerado desastre para el resto de la humanidad.

martes, diciembre 23, 2008

Navidad y tradiciones (sigo con vida)

Al contrario de lo que os temíais (y algunos esperabais) no me ha atropellado un autobús. La poca frecuencia del transporte público en Palma hace prácticamente imposible que ocurran sucesos así.

Mi ausencia se debe a mi búsqueda de la Navidad, estas fechas que adoraba el año pasado y que este me están resultando un tanto deprimentes. En Mallorca hemos tenido unas pre-Navidades blancas para luego toparnos con unas Navidades primaverales. ¡Y a mí que me hacía ilusión ir a la nieve para acribillar a mis amigos con bolas heladas!

Creo que mi perdida de ilusión se debe, más o menos, al descubrimiento de una tradición navideña catalana: el tió. Una costumbre que me dejó perpleja, confundida y demasiado reflexiva para emocionarme con las pequeñas cosas que nos trae la Navidad.

El juego consta en coger un tronco, ponerle cara, una sábana y patas, y darle de comer cáscaras de naranja, galletas o cualquier cosa hasta la víspera de Navidad. Después de la cena los niños se arman con palos y apalizan al tronco (que se supone vivo y cebado) para que cague juguetes y cosas dulces mientras cantan:

Caga tió, ametlles i torró, (Caga tió, almendras y turrón)
no caguis arengades que son salades, (no cagues arenques que son salados)
caga turrons que són mès bons. (caga turrones que están más buenos)
Caga tió ametlles i turró, (caga tió almendras y turrón)
si no vols cagar (si no quieres cagar)
et donaré un cop de bastó. (te daré un golpe de bastón)

Si lo pensamos fríamente... ¿Cómo puedes apalizar sin remordimientos a un ser mágico que llevas alimentando desde hace medio mes? ¿Es correcto comerte las heces de los seres mágicos por muy dulces que sean?

Me es imposible no hacerme la siguiente imagen mental:

"Me disteis de comer, creí que era vuestro amigo"

¿Por qué en mi familia nunca seguimos tradiciones tan divertidas?

martes, diciembre 02, 2008

¡Estimula tu vida sexual!

No, este no es un post de autoayuda ni una queja hacia mi vida sexual (es perfecta ;D). Esta es tan sólo la manifestación de mi descontento e indignación hacia un feminismo que me resulta cada vez más machista.

Estoy harta de ver en infinidad de revistas destinadas a mujeres "modernas" guías prácticas de como reactivar la pasión sexual con la pareja. Guías que, por supuestísimo, no encontraremos en revistas para el sexo contrario. ¿Por qué debemos ser nosotras las que tienen que encender de nuevo la llama? ¿Por qué a nosotras se nos aconseja hacer streapses, usar juguetitos sexuales frente a nuestro chico y hacer el pino en pelotas para excitarles? ¿Por qué no se les convence a ellos de que hagan el streapses, se pongan ropa interior de tigre o se hagan una depilación integral?

¿Es acaso nuestro deber y no también el suyo?

La liberación sexual de la mujer sólo ha significado que el sexo dejase de ser un tema tabú... para así podernos guiar sobre los gustos y preferencias de nuestros machos. Es importante que nosotras mantengamos la lujuria en la cama y no que la mantengan ellos.

¿Y por qué en sus revistas no les hablan de estas cosas? ¡No será porque no les guste el sexo o porque no les interese!

Pd.: He estado investigando por Internet y gracias al divino en la red se aconseja tanto a hombres como a mujeres... El problema está, como siempre, en las revistas publicadas en papel.

martes, noviembre 25, 2008

Están dentro

Anteayer vi una película que me inspiró para dibujar y todo: era mala con alevosía, rabia y premeditación.

Están dentro
es uno de esos abortos cinematográficos (no sabéis cómo me gusta soltar frases en plan elitista cultureta) dignos de que todo aquel que los visione exponga al mundo lo horrible del argumento y la estupidez del desarrollo de la historia.

Como en muchas otras películas de terror utilizan la receta estándar.

Ingredientes:

  • Insecto al que un porcentaje muy alto de la población le tiene pánico (en este caso las cucarachas) con características anormales tremendamente mortíferas.
  • Protagonista mega-guapo/inteligente recién llegado.
  • Chica rubia que se siente atraída por el protagonista.
  • Sheriff un poco tontín, justo y con buen corazón.
  • Grupo de pueblerinos con un coeficiente intelectual bajo.

Preparación (reducida a la mínima expresión):

  1. Protagonista llega a la ciudad, se liga a la chica y tiene un pequeño roce con los pueblerinos.
  2. Uno de los pueblerinos muere a causa del insecto asesino, todos excepto la chica le echan la culpa al protagonista. El Sheriff no le detiene por falta de pruebas.
  3. Protagonista descubre qué mató al pueblerino y se lo dice al Sheriff y a la chica. La rubia cree ciegamente, el Sheriff necesita ver algo que le haga creer y poco después muere por culpa de los pueblerinos.
  4. Los pueblerinos atacan al protagonista, no le creen hasta que el insecto en cuestión para la pelea y acaba con ellos.
  5. Protagonista y rubia encuentran el nido de bichos y lo destruyen.
  6. Uno de los insectos sobrevive y viaja a una población enorme.
  7. Créditos.

Y... voilá, aquí tenemos el 90% de las películas de terror de este tipo.

Aluciné en colores por lo estúpido de un final en el que todo se arregla "porque sí", por pura suerte, y por los gritos de mi madre cada vez que las cucarachas salían de las tripas de alguien al más puro estilo Alien.

¡Si lo que da miedo de las cucarachas es pisarlas y oír el crujidito! ¡Crarshsj!

jueves, noviembre 13, 2008

Y se fue la luz

Hoy ha sido el caos en Mallorca y Menorca. Un apagón de más de tres horas (de siete en algunos lugares) ha condenado a ambas islas a la oscuridad y a la anarquía vial. No quiero ni imaginar la experiencia de aquellas personas que se han quedado encerradas en un ascensor, ni la de aquellos conductores novel que en ese momento estaban paseando por avenidas: debe haber sido realmente traumático.

Más de tres horas sin luz en un día que (por ser dijous ) no tengo clase y salía la ansiada expansión del WOW. Suerte hemos tenido los isleños de que las hordas de frikis no salieran a las calles con ánimo de pagar su frustración en actos vandálicos. Ya me imaginaba a mi amado, que consiguió la expansión ayer a las doce de la noche, saliendo con el mono a la calle gritando desesperado y con los ojos inundados en lágrimas de impotencia. Pobrecito, un mal día para quedarse sin luz.

Por mi parte el aburrimiento ha sido extremo, he descubierto que no sé vivir sin tecnología. Aburrida como una ostra, sin posibilidad de alimentarme (tengo vitrocerámica), comunicarme (misteriosamente mis teléfonos no funcionan si no hay electricidad) y aterrorizada ante la idea de ducharme con agua helada (mi termo es eléctrico) iluminada con velitas aromáticas. He estado reflexionando en qué gastar el tiempo en el caso de volverme a encontrar con una situación así:
  1. Tocarle las narices a la persona que tengas más cerca (mi hermano lo ha estado haciendo toda la mañana y parece que se lo ha pasado muy bien).
  2. Imaginar posibles causas catastróficas y un final horrible para la humanidad.
  3. Elaborar un plan de huida de tu ciudad por si el apagón ha sido causado por un ataque zombie.
  4. Hacer un arma con un lápiz, una goma y un clip.
  5. Ordenar los cd's grabados y preguntarse con intriga qué hay dentro de los que no ponen nada.
  6. Buscar los regalos de navidad (sabes que no encontrarás nada, pero al menos te entretiene).
  7. Aprovechar para descongelar la nevera.
  8. Hacerle peinados fashion a tu pobre caniche.

¿Más sugerencias?

Pd.: ¿No os encanta la ilustración que he hecho para la ocasión?

martes, septiembre 16, 2008

Declaración de intenciones

Un día antes de terminar los exámenes del año 2007-2008 hago declaración de intenciones de lo que pretendo hacer/conseguir este curso.

Estudiar no sólo el primer cuatrimestre: El ser humano cuando se confía se vuelve idiota y después se arrepiente de ello.

Tener menos vida social: Algo realmente recomendable si se desea estudiar también el segundo cuatrimestre.

Sacarme el carné de conducir: Porque ya es bastante triste tener un coche propio y no tener el trocito de plástico que te permite conducirlo... Además, tener coche ahorra tiempo.

Postear con frecuencia: que no quiere decir ni cada día, ni dos veces al día. Intentaré que mi pasión no sea tan fogosa y poder dedicar mi vida también a otras cosas.

Dibujar de vez en cuando: nada de los tres dibujos al año a los que últimamente me he acostumbrado. Si tengo tiempo me apuntaré a clases de dibujo (de estilo realista). La prueba de mi clara convicción hacia este punto es el dibujo que ilustra este post.

Hacer footing en vez de apuntarme al gimnasio: que sí, que ir al gym es muy cool... pero es caro y acabo haciendo hora y media de ejercicio diario, sufriendo bajones de tensión por haberme esforzado demasiado y pasandome el resto del día hecha un manojo de heces.

Ir a hacer fotos los fines de semana.

Dejar de picar entre horas: mi estómago no lo soporta más.

Prepararme psicológicamente para esperar o ver los siguientes estrenos:

The Watchmen




Dios nos coja confesados, o es un gran éxito o una gran bazofia. Lo sabremos en el 2009.

Red Sonja



Hermosa y letal... ¿Qué más podemos desear?

Los cazafantasmas III: ¿Pasará lo mismo que con Indiana Jones?

X-men Origins: Wolverine


El Hobbit

¿Alguno estreno más por el que me tenga que mentalizar?

domingo, julio 06, 2008

Penúltimo día de independencia

En ocasiones enseñar dibujos es lo mismo que enseñar fotos: una tortura.

Hoy ha venido Krysthel a casa y, como mala amiga que soy, le he enseñado mis dibujos desde el 2005 (basura vomitiva) hasta el 2008 (algo un poco más aceptable). Ella, como buena amiga, ha soportado el sufrimiento de ver mi evolución artística mostrando todo el interés que se puede mostrar cuando has visto las mismas imágenes un millón de veces.

Mirando las láminas me he dado cuenta de lo poco que dibujo últimamente, de lo mala que era hace tres años, de mi gran mejora en el 2006 y de la disminución de constancia en los dos años siguientes. El problema es que dibujar es como practicar un instrumento: se va mejorando poco a poco, imperceptiblemente. Si se deja un poco de lado, se empeora ligeramente y luego debes recuperar todo el bagaje perdido.

Afortunadamente mi joven amiga no ha tenido que soportar los lloros de mis perros por la ausencia de mis padres, en vez de eso ha tenido que aguantar al chucho lloriqueando todo el rato frente a mi perra e intentando montarla cada dos por tres (con los ladridos y gruñidos que la hembra amablemente le dedicaba). He sido muy feliz al ver que no sólo comprendía a la perfección mi sufrimiento, sino que también apoyaba mi deseo de que volvieran mis padres para ser ellos quienes soporten a esos bichos infernales y que le cortasen los pendulantes al perro.

Sin embargo, lo que más me altera, es que cuando riño al perro el muy furcio me gruñe. ¡Me gruñe! ¡Si soy yo la que debería estrangularlo o lanzarlo por la ventana! ¡Si ha logrado que me dejen de gustar los perros!

Si sigo mucho tiempo así voy a perder la cabeza, voy a huir de mi casa y me voy a hacer indigente. ¡Todo por no oírles más!

Es como una de esas torturas chinas insufribles, como tener gotas de agua cayendo incesablemente en el centro de mi frente, como si me obligasen a ver toda la saga de StarTrek seguida...

No puedes huir,
no puedes esconderte,
sus lloros estarán allí,
permanentemente.

Faltan dos días, pierdo la cabeza y me hago poeta.

Pd.: Dibujo del 2004 (creo).

jueves, marzo 27, 2008

Mirando prospectos

Me encanta leer el prospecto de los medicamentos, sobre todo los posibles efectos adversos.

Es muy gracioso leer cómo, en un porcentaje muy pequeño, la solución puede ser mucho peor que la enfermedad. Cómo por tomarte algo para reducir inflamaciones o dolores puede producirte depresión, alucinaciones y derrames cerebrales.

Sobre todo porque me hace recordar un pequeño despiste hogareño que demuestra que los medicamentos no deben estar ni al alcance de los niños, ni al de los adultos.

Todo sucedió en uno de esos días en los que eres más mujer que nunca. Yo, que suelo agonizar muy facilmente, repté hacia mi madre suplicándole una dosis de las pastillas rosas para el dolor menstrual.

Un gran error indicar el color.

Por aquella época mi hermano acababa de salir de una operación y tomaba unos tranquilizantes para toros bravos, también rosas.

Mi madre no miró más que el color de lo que me daba y yo, inocente y cegada por la necesidad de dejar de retorcerme por el suelo, tampoco lo hice.

La consecuencia no fue más que una chica drogada de risa boba tirada en el sofá durante todo un día, incapaz de razonar con claridad y prestar atención a cualquier cosa de su alrededor. Pero, a veces, me pregunto que hubiera pasado de ser algún medicamento para perros, una pastillita de viagra o un Calgonit para el lavavajillas.

Ese día aprendimos grandes lecciones: leer el prospecto de los medicamentos antes de tomarlos y no fiarnos nunca de los medicamentos que nos den otras personas (no sea que nos den cianuro).

La moraleja queda clara.

miércoles, marzo 26, 2008

Sueños y dibujos

Llevaba ya varios meses sin dibujar algo medio en serio, haciendo tan solo pequeños bocetos en los laterales de los apuntes cuando los profesores dedicaban demasiado tiempo a una explicación ya asumida.

Así que hoy, temiendo haber perdido la mano "artística", me he sentado en el gran sillón rojo del salón. El lugar en el cual, quizá por la posición que adquiero mal sentada, me salen algunos dibujillos decentes que no acaban inmediatamente en la papelera o en el rincón de "desastres que no debo repetir".

Una de las cosas que más me gusta de guardar los "mejores dibujos" es que al cabo de un tiempo has mejorado sin darte cuenta y, cuando miras aquellos dibujos que en su día te parecieron perfectos, te das cuenta de la gran cantidad de fallos que cometías y lo mucho que has cambiado en cuanto estilo y a temática.

Hace unos años se me metió en la cabeza que tenía que cambiar mi forma de dibujar (muy ajaponesado -manga-) por uno más europeo porque si no nunca podría llegar a formar parte del mundillo del cómic.

En ese largo proceso empeoré mucho, perdía la habilidad de dibujar de una forma sin llegar a alcanzar el mismo nivel en otra. No fue hasta al cabo de bastante tiempo que empecé a hacer algo decente y, aún así, siento que me falta mucho. Podría decir que las cosas serían más fáciles si me hubieran dejado estudiar Bellas Artes o Ilustración, pero yo tampoco luché demasiado por ello. No quise arriesgarme.

Esos años de práctica y frustración permanente (que persistirá siempre en un afán de superación) me hicieron reflexionar si realmente lo más importante de un cómic es el dibujo. Ya que aunque es verdad que es lo primero que llama la atención, si la historia no es buena de poca cosa sirve ser un Enki Bilal o un Dave McKean.

Y, porque de sueños vive el ser humano, sigo imaginando un futuro entre lápices y gomas de borrar.