martes, noviembre 29, 2005

Es difícil querer ignorarlo todo, mirar hacia otro lado y no percatarse de acciones, gestos, silencios... Ensordecer las palabras y olvidar las que no pudiste ensordecer; no pensar en el futuro ni en el pasado ni en el presente. Es difícil ver lo que tan solo se quiere ver y volverse ciego ante lo que nos hace daño.

Y cuando se ve... No se quiere estar solo; y cuando se siente, se quiere llorar en el regazo de alguien, se quiere un abrazo, una caricia, sentirse importante. Pero no siempre se logra...
El silencio odia el sonido porque mata a su amante la tristeza. Solo en silencio vuelven los pensamientos grises y solo con el silencio vienen las amargas lágrimas insonoras que anidan en el pecho.
Las palabras traen el consuelo, el silencio conserva la tristeza. Y yo... yo solo se estar en silencio y tragar sonidos, ruidos, lágrimas y palabras.

Pero siempre hay algo más importante.

1 comentario:

Darius Growler dijo...

El silencio se puede presentar incluso en medio de una multitud ruidosa. El silencio lo hacemos nosotros, asesinando nuestro exterior, ignorando nuestro deseo de no caer de nuevo dentro.
No siempre se logra aquello que de verdad necesitamos, pero la decision de intentarlo nunca escapa de nuestras manos, solo las oportunidades.