miércoles, febrero 01, 2006

Lecciones prácticas sobre el alcohol.

Lección I
Presentación

Sí, lo sabes, es en ese momento -en ese corto pero intenso momento- en el que te das cuenta de la realidad... Es en ese instante, en el que te dicen que Brad Pitt se ha teñido de moreno y tú, extasiada de placer (que echas tu cuerpo atrás para mostrar tu aceptación) te partes el cráneo contra la pared que hay en tu espalda disipando cualquier rastro anterior de felicidad... en ese preciso instante lo comprendes: estás borracha.

Aturdida por el golpe y el intenso dolor que te recorre el lóbulo parietal y que se extiende lentamente hacia el frontal dejas tu cuerpo a la deriva, y este, sin ser consciente de sus actos, se inclina hacia delante para sostener la cabeza entre tus dos manos y... te metes un dedo en el ojo. Sin embargo, en vez de cagarte en todos los santos habidos y por haber, das las gracias a dios por haber puesto las dos manos y no haberte comido la mesa de frente.

Y no, no sientes más que dolor en todo tu cuerpo; no puedes controlar la extensión ni potencia de tus movimientos; no puedes ni concentrarte en tu dicción... Pero eres conciente... aún oyes las carcajadas de tus compañeros, aún sientes la vergüenza

¿Y quién no ha sufrido alguna vez los efectos del alcohol en su virginal sangre? ¿Quién no ha hecho pruebas empíricas de cómo dormir para no acabar vomitando el alma en mitad de la noche? ¿Quién no ha deseado morir mientras sostenía la cabeza de un amigo dentro del váter?

Compartamos conocimientos... Aquí empiezan las lecciones prácticas sobre el alcohol.

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