jueves, noviembre 02, 2006

Estudios y vida real

Un nuevo curso divertido.

Una de las desventajas de la entrada de yogurines en la universidad es que los primeros meses hay un preocupante superávit de personas. Hay que esperar aproximadamente unos seis meses para que un alto porcentaje de novatos y veteranos se cansen de venir o se den cuenta de que, como buena generación mileurista, acabaremos trabajando en el único oficio que no tenga absolutamente nada que ver con nuestros estudios superiores... Con alquiler de casa, aparcamiento, coche y cónyuge (no sé si también se podrán alquilar los hijos, todo es posible). Sin hipotecas ni propiedades y gastando el 90% de nuestro sueldo en un piso de 20 metros cuadrados con un armario empotrado y una ventana a la galería del vecino.
Si es que somos una generación con suerte... Siempre podremos amueblarla con muebles de Pin&pon y tener un chiguagua escondido en un cajón de la cómoda, que siempre es práctico y se puede utilizar como despertador aunque sea complicado apagarlo.

No hay comentarios: