miércoles, enero 24, 2007

Humillaciones sociales

¡Qué inexperto el ser humano que creó la sociedad y, con ella, las normas sociales! ¿No era consciente de que con ese desafortunado invento se expondría a la llamada humillación social?

No sé si estará ya comprobado científicamente, pero es común en las personas poseer ese gen de patosidad extrema que hace que, en ciertos momentos de nuestras vidas, pensemos seriamente la posibilidad de pegarnos un tiro y acabar ya con nuestra tortura.
¿Qué tendrá la tontería humana que siempre surge en el momento más vergonzoso e inesperado? ¿Qué clase de fijación tendrá la humillación conmigo?

Como soy patosa por naturaleza, y siempre abro la boca cuando no toca para soltar una barbaridad o hacer una gilipollez de esas que hacen historia, he decidido dedicar un pequeño espacio aquí para comentar mis jugadas magistrales de tontería veinteañera. Para que vosotros, como los que estaban presentes en el momento preciso, podáis esbozar una leve sonrisa o, simplemente, pegarme por la calle.

En este espacio se contarán sucesos duros; no aptos para personas vulnerables o sensibles a la vergüenza ajena. Sucesos como una de mi primera experiencia con un eMac.

Prometo que en próximos episodios la historia será reciente.

2 comentarios:

paurullan dijo...

És bo tenir les pistoles enfora. O no enrecordar-te que per suicidar-te és talla de per llarg i no de per ample. Sinò inútils socials socials com jo faria molt que no hi seriem ^_^

Kaworu dijo...

Lastima que no sigas con esta seccion, siempre es divertido leer las humillaciones de los demas, levanta el animo u.u