domingo, septiembre 28, 2008

La mirada del silencio.

Es curioso que un día antes de comenzar las clases la inspiración haga su aparición y decida bendecirme con miles de temas de posteo. No sé si es que la universidad me inspira o si es que la tensión que me produce ese lugar me crea una necesidad insaciable de escribir y desahogarme.

Ayer fui a la conferencia de un compañero de trabajo en la ONCE sobre un proyecto personal llamado La mirada del silencio, en el que realizó un viaje de noventa días en bicicleta por Argentina para superarse a si mismo, las barreras de comunicación entre oyentes y sordos, y compartir sus experiencias visitando colegios de niños en su misma situación enseñándoles que el no oír puede dificultar en parte su comunicación con los oyentes (ya que hablamos idiomas diferentes -el de signos y el de sonidos-), pero que no es imposible y eso no les debe impedir intentar cumplir sus sueños y superarse día a día.

Sin embargo, José Luís no es tan sólo un ejemplo a seguir para las personas que se encuentran privadas de la capacidad auditiva. Es un modelo para todos.

Porque la valentía y la determinación que hay que tener para embarcarse en un proyecto así son dignas de admiración. La superación personal diaria en un viaje de arrolladora soledad en la que tuvo que enfrentarse ante la incertidumbre de no tener un lugar determinado en el que dormir por la noche, ni en qué apoyarse en momentos de flaqueza o enfermedad, ni alimento y agua asegurados...

¿Cuántas veces hemos soñado con realizar una aventura de tal magnitud? ¿Seríamos capaces de embarcarnos en ella por mucho que lo deseáramos?

Y sus fotos: preciosas.

8 comentarios:

Misaoshi dijo...

Todos hablamos de querer vivir aventuras pero a la hora de la verdad somos muy comodones...

La verdad es que hay que tener mucho valor para embarcarse en un viaje así y me da envidia >.<

Lucía dijo...

Yo ya te digo que no, tengo el sentido de la aventura de un repollo aproximadamente.

Me parecen admirables las personas que sí son capaces de hacerlo.

Mr Blogger dijo...

Tendrían que empujarme, aunque me gustase relamente mucho.

Carcayú dijo...

Es bonito ver que la gente cumple pequeñas (o grandes) metas, la verdad...
Pero seguro que la peli no tenía ni una sola explosión, ¡qué rollo! xD

Jill dijo...

Misaoshi: A mí también me da bastante envidia su forma de enfrentarse a los miedos para hacer algo que deseaba.

Lucía: ¿No tienes sentido de la aventura o no te atreves a ir a por ellas? >_<

Porque en mi caso... es la segunda opción.

Mr. Blogger: Habrá que encontrar a alguien dispuesto a darte el empujón. xD

Carcayú: Pues... no, ni explosiones ni Bruce Willis, pero sorprender sorprendía un rato. xD

Céfiro dijo...

Hay aventuras y aventuras.
Vean por ejemplo al Capitán Nemo con ese Nautilus de diseño y decoración barroca, lleno de comodidades, lujo, manjares... Perseguir sueños e ideales no está reñido con la comodidad XD

Salud.

Misaoshi dijo...

si duele levantarse cuando te has dormido sobre una roca en el bosquecillo del Castillo de Bellver... diox mi espaldaaaaaaaa :'(

Ah! y le sentó mal que no os presentara jajajajaja

El gaucho dijo...

No me habia ni enterado al respecto, por que siempre las cosas valiosas se enteran por el boca a boca y nunca por la televisión y otros medios? en fin.. un saludo y un gusto pasar!