jueves, octubre 30, 2008

Arrepentimientos

No fui a Granada. Preferí trabajar para tener unos ahorrillos para el invierno, para poder experimentar la independencia y, por qué no admitirlo, porque el plan familiar de quince días no me llamaba lo más mínimo.

Sí, ir a ver a mis abuelos y pasarme quince días visitando una ciudad que me sé de memoria no me atrajo lo más mínimo. Se me dio la oportunidad de escoger y escogí. Pensé que todo seguiría igual durante mucho tiempo y que podría ir en cualquier otro momento a verles.

Me arrepiento. Seguramente nunca vuelva a ser lo mismo.

Hoy le han diagnosticado cáncer de pulmón a mi abuelo. Sí, sé que no debería hablar de cosas tan personales por aquí, que muchos de vosotros os pasáis sólo para entreteneros y no os apetece leer las desgracias de una conocida... Pero me apetecía desahogarme. Lamento que esto pueda parecerle inapropiado a alguien o si algún familiar lo lee y no puede evitar sentirse herido.

Mi señor abuelo sólo nos ha querido dar esta información, nadie sabe nada. Ni gravedad, ni si seguirá algún tratamiento, ni si está extendido a ambos pulmones o sólo es uno... Nada. En vez de eso ha decidido viajar a Madrid para ver a los amigos oncólogos de su hermano en busca de una segunda opinión.

¿Una segunda opinión? ¿Qué mierda es eso? ¿Qué quiere decir? ¿Quiere asegurarse de que sea cáncer? ¿Le han dicho que ya no se puede hacer nada y busca un ápice de esperanza? ¿Tan grave es que no tiene el valor ni de informar adecuadamente a mi abuela?

No entiendo nada.

miércoles, octubre 22, 2008

Recuerdos de un cielo estrellado

Mi amado profesor de filosofía comentó ayer lo perjudicial que es la contaminación lumínica para la curiosidad humana, pues los primeros filósofos nacieron tras mirar a las estrellas y enamorarse del cosmos. De ahí surgió la aún intrigante pregunta de cómo se originó todo.

Este pequeño paréntesis de su explicación me hizo recordar la primera vez que vi realmente las estrellas, porque los astros que se ven en una ciudad no tienen nada que ver con lo que se ve en un lugar privado totalmente de luz.

Cuando tenía doce años acompañé una noche a mi padre a Costitx, un centro observatorio astronómico, porque estaba haciendo un cursillo de astronomía. Cuando salí del coche y alcé la vista me quedé sin palabras, totalmente alucinada ante aquel cúmulo de estrellas que se esparcía por el cielo. Una bóveda celeste repleta de millones de astros y, cruzándola, un camino de infinitas estrellas.

Ese camino estrellado no era ni más ni menos que la Vía Láctea, nuestra propia galaxia.

Gracias a aquel día me apunté a la optativa de astronomía más adelante, me apasionó el cielo, la mitología (dadas las constelaciones cuya historia nacieron en la antigua Grecia) y, por proximidad, la filosofía.

Con ese fugaz recuerdo comprendí que mi profesor tenía razón, que no hay mayor forma de incentivar la curiosidad del hombre que el hacerle mirar al cielo.

Definitivamente: si queréis sentiros del tamaño de un átomo, id a un observatorio y alzad la vista. Somos diminutos.

viernes, octubre 17, 2008

Sexy Killer

Al ir a ver esta película hay que ser plenamente consciente de un punto muy importante: cine español de serie B. Supongo que tras eso mucha gente la habrá tachado de su lista de estrenos pendientes por ver.

El film trata de los asesinatos en serie de una niña pija (pero un poco pacorrilla) en la universidad. Una tía de treinta años que quiere aparentar veinte, pretende resultar sexy y con estilo... sin conseguir ninguna de las tres cosas. Triste, pero cierto.

La película es mala, la actriz pésima y hay personajes a los que les darías de capones hasta quedarte sin manos. A pesar de todo me lo pasé muy bien. Quizá fuera porque no esperaba mucho más, porque me encanta el cine de este estilo, porque que hagan bromas mientras le rajan la garganta a alguien siempre me ha hecho gracia (si es en la ficción, en la realidad nunca lo he probado) o porque salen zombies . Pero la cuestión es que me reí y salí de bastante buen humor del cine.

Además, el hecho de ver una película española en la que no se nombra la guerra civil, la dictadura franquista, prostitutas o travestidos (elementos exigidos en el guión por la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España para rodar cualquier cosa) es algo que se agradece... aunque en algunos casos preferirías estar viendo una película de Almodovar.

miércoles, octubre 15, 2008

Adicciones, monotemas y chorradas

No, no he muerto: me compré el World Of Warcraft (WOW para los amigos), un juego de rol-online al que el 70% de la población juega y el resto odia sin ningún miramiento.

Supuestamente el tener un videojuego nuevecito en el ordenador de sobremesa no debería tener consecuencias excesivamente negativas, pero el hecho de ser una enferma viciada ha hecho que mi adicción fuera in crescento. En tres semanas la frecuencia de juego ha ido aumentando imperceptiblemente hasta llegar al culmen este fin de semana. El domingo tenía los ojos tremendamente irritados y el lunes directamente no podía enfocar la mirada, hasta ahí llegó mi vicio... Aunque en realidad fue porque no tenía nada mejor que hacer.

¿Qué he aprendido de este juego? Para empezar que los de la Horda (el bando contrario) son unos impresentables... por no llamarles algo peor. Me parece indignante que vayan por ciudades de nivel muy bajo con sus personajes nivel "?? calaverita" para hacer sufrir a los pobres novatillos como yo. Me caen mal, así se les borren los personajes.

Por otra parte, matar Hordas es sorprendentemente divertido, sobre todo cuando intentan huir. Cosa que me hace pensar que cuando llegue al nivel máximo desataré toda la frustración acumulada sobre sus novatillos. A ver quién ríe entonces.

Tres semanas jugando con mi pequeño paladín y cuarenta y dos niveles sobre mis espaldas... Un récord de horas que tan sólo ha llegado a ser superado por aquellas inolvidables tardes enganchada al Age of Empires.

Si alguien me busca... preguntad por Bioskop en C'Thun.

Una de las razones por las que el 30% de la población odia el WOW es porque los jugadores son monotemáticos y jamás lo admiten. En mi caso de poco serviría intentar negarlo, puesto aunque procure reprimirme en el Mundo Real (TM) me he autodelatado escribiendo este cutre, aburrido y poco interesante post. Para solucionarlo propongo reflexionar.

¿Qué consideráis una adicción?

Para mí son aquellas actividades que una persona realiza de forma reiterada y compulsiva de tal forma que tiene influencias negativas sobre su vida diaria y le aisla del resto de la humanidad.

martes, octubre 07, 2008

Necesitamos saber

Un profesor puede hacer que ames u odies una materia. Todo depende de su forma de explicar, de si disfruta dando clase o si tan sólo escupe una serie de conceptos que ya, por repetición, le repugnan.

Así puedes encontrarte en clases cuyo temario podría ser maravilloso bizqueando los ojos para no perder la conciencia. La vista se nubla, los ojos te queman, ves doble y tienes la inexplicable necesidad de taparte la cara para cerrar las pestañas unos segundos... minutos... meses.

En otras clases el sueño se desvanece y permanecemos absortos en la explicación, con una sonrisa en la boca y la mente hambrienta de nuevos conocimientos. Asombrados de que realmente existan profesores así en la universidad, de que no fuera tan sólo una leyenda.

Afortunadamente este año puedo disponer de este tipo de profesor en Historia de la filosofía I. Un hombre cuyo amor por la filosofía y sus orígenes se transmite en cada palabra, en cada gesto, en cada historia... y que consigue que al terminar la clase te plantees si no te equivocaste de carrera.

Siempre me ha gustado la filosofía. No sé, me apasiona. Quizá es que haya tenido mucha suerte con los profesores, o que la primera manifestación de las explicaciones del cosmos alternativas al mito me haga especial gracia.

El hombre necesita saber, es curioso por naturaleza. El mayor castigo es el desconocimiento, la ignorancia... Tal es nuestro sufrimiento que preferimos explicaciones falsas (la religión) antes de tener un vacío de conocimiento. Ahora bien, lo que deseas saber es lo que te define como persona.

Hay gente que se interesa por la creación del universo, por el por qué y cómo de las cosas; otros por temas cotidianos como la política y, finalmente, están aquellos cuya inquietud intelectual se detiene en el cotilleo.

Siempre queremos saber, lo que nos termina de definir es aquello que deseamos conocer. ¿Dónde podría situarme yo?

Me interesa el origen de las cosas, disfruto conociendo el origen del universo y sabiendo cómo funciona todo. Disfruto como una enana con los documentales (sobre todo los de astronomía y los dedicados a la anatomía y funciones cerebrales) y me encanta que me expliquen cosas que desconozco.

Aunque diga que hice voto de "abstención política" he de decir que la política me divierte. Cualquier opinión, por trivial que sea, tiene un posicionamiento político aunque no seamos conscientes de ello. Muchas veces nos dejamos llevar por la pasión de nuestro partido diciendo que sí a todas sus propuestas cuando analizándolas racionalmente nos daríamos cuenta de que realmente van en contra de nuestros intereses.

Soy cotilla a un nivel leve. Me interesa lo que le pasa a la gente de mi alrededor, pero no lo que les pasa a completos desconocidos. Las bodas de actores, cantantes y futbolistas me resbalan.

jueves, octubre 02, 2008

Anuncio desconcertante

El anuncio que me hizo llorar y luego me dejó mal.


Debo admitir que algunas campañas publicitarias pueden robar el aliento y conmover tremendamente... pero cuando el producto anunciado no tiene casi nada que ver con el anuncio (ni te esperabas que era) siempre me queda una espinilla clavada en el cerebro de incomprensión.

Porque yo lo valgo.