miércoles, enero 15, 2014

Intenciones... intenciones... ¡Intenciones!

Llevo bastantes meses barajando la idea de retomar el blog. Este espacio me ha proporcionado tantas cosas positivas que me parece imposible desprenderme de él. Aunque inactiva, La mujer trampa siempre ha estado aquí, esperando ansiosa a que le dedicara unas pocas letras. Ella me llama y yo necesito volver, no sólo por la posibilidad de poder expresarme y desahogarme, sino por la cantidad de personas e historias que he podido conocer a través de la blogosfera y las que ahora me estoy perdiendo. Lo añoro. Echo de menos a mis colegas bloggers aunque ya no escriban. Añoro conocer gente nueva.

Aunque a lo largo de este año han pasado muchas cosas, he tenido muchas ideas y me ha sobrado el tiempo, mi principal problema a la hora de escribir aquí era el no saber cómo iniciar mi vuelta, sobre qué escribir este primer post. Afortunadamente hemos cambiado de año y la red se ha sobresaturado de soporíferos listados de propósitos de año nuevo. Si me lo permitís, dejadme ser soporífera e iniciar esta nueva etapa presentándoos mis intenciones para el 2014.

  • Retomar el blog... con humor, que para llorar mejor vamos a una reunión del Congreso.

Hace poco realicé la osadía de leer la primera publicación de mi primer blog (un lugar emo-infecto por el que merezco un tiro en la nuca) y, a pesar de que ya he terminado la adolescencia tardía y hoy soy una persona totalmente diferente, me llamó la atención la justificación que le daba a ese espacio: aprender a reírme de todo lo que me rodea, por mucho que me duela, como terapia autoadministrada de positivismo mental. Una intención maravillosa, si no puedo evitar ser una desgraciada... ¿por qué no cachondearme de ello?

Vuelvo para reír y, si soy capaz, hacer reír al resto.


  • Mantener el ritmo en el Grado de Educación Social.

Sí, ya soy pedagogísima, pero me gusta el sadomasoquismo en el ámbito universitario. ¿Qué os puedo decir? Soy una viciosa, me gusta el cuero y sufrir.
A pesar de que cuando me matriculé estaba preocupada porque la modalidad a distancia y mi capacidad de persistencia parecían incompatibles, la realidad es que lo estoy petando... y la intención es mantener la media hasta final de curso.

  • Encontrar un trabajo de lo mío.
Otra noticia sorprendente es que me independizo. Mi costillo llevaba tiempo pidiéndomelo a pesar de saber que no tengo dónde caerme muerta, así que accedí con la condición de que fuera después de Navidades (iba a ser una época dura en mi familia y quería estar al 100%). 
Aunque irse de casa sin trabajo es una locura, espero que mis ahorros aguanten hasta encontrar algo con lo que tener ingresos. Si pudiera escoger, claro, sería algo relacionado con la pedagogía o la educación social... pero en época de crisis y con políticas neoliberales es imposible encontrar algo en lo que implique una inversión del Estado en protección social.

  • Hacer ejercicio de forma regular.
El año pasado me rompí el dedo del pie en un club y perdí el hábito de hacer deporte regularmente. La cuestión es que los chutes de endorfinas y serotonina, así como la reducción drástica del nivel de ansiedad, resultantes del ejercicio me ayudaron mucho en tiempo de crisis. Necesito hacer deporte para ser una persona feliz y no ir por la calle destripando gilipollas (aunque la reducción de su enorme proporción pueda ser un bien social).
No me voy a apuntar a un gimnasio porque en mi nuevo hogar nos hemos montado uno. Nos sobraban habitaciones y tuvimos que decidir entre eso y un cuarto para la plancha y... ¿a quién le gusta planchar? Juntamos el banco de pesas de mi costillo, mi bicicleta estática, suelo acolchado, una tele de mi suegro y... voilà! Bueno, bonito y barato.

  • Ser feliz
Lo que es, afortunadamente, el pronóstico para este año.





1 comentario:

H@n dijo...

ay mujer trampa, que bien que vuelvas, te echaba de menos!!
Yo también retomaré el blog en febrero.

Me gustan tus propósitos.

=*