viernes, enero 17, 2014

Patos cebados

Una de las reacciones más desconcertantes del ser humano ante el sufrimiento ajeno es el desarrollo de la obsesión de cebar al "sujeto sufridor" como si fuera un pato, enloquecido ante la idea de que muera de inanición y con el objetivo oculto de hacerse un bote de foie gras humano. Es sorprendente, aunque la persona sigue teniendo manos y la capacidad cognitiva suficiente para encender un fogón y echar un bistec a la sartén (o de llamar al Telepizza), el resto de personas lo ven como un tronco sin extremidades que va rodando por el Universo, intentando sobrevivir usando únicamente la barbilla en lo comunmente conocido como "complejo de t-rex".
Surge así, de la nada, una horda de familiares, amigos y conocidos con un ejército de tuppers y repostería variada con el fin de aliviar tu pena mediante la sobrealimentación. Así, reflejo de la impotencia ante la imposibilidad de consolarte, obstruyen tus arterias y te condenan a la obesidad mórbida de una forma totalmente altruista, porque piensan en tu bien.

Y lo agradeces, claro... agradeces la intención y la preocupación, pero no sabes cómo decirles que no puedes comer más, que podrías acabar con el hambre en el mundo con las toneladas de macarrones que te están trayendo y que eres capaz de sobrevivir sin ayuda... pero eso sí, que sigan trayendo brownies.


Pd.: Este post lo escribí hace casi un año desquiciada por la cantidad de tuppers de comida que me traía la gente. No lo publiqué porque me parecía que hacerlo en ese momento era muy bestia, pero hoy lo he releído y reescrito porque el tema, en sí, me hace gracia.

4 comentarios:

Demóstenes dijo...

yo en su momento también me uqejaba silenciosamente de que mi familia me dejara tuppers... ahora mismo daría lo que fuera por un tupper con una tortilla ahí bien arrepujada que el tupper parezca explotar como me daba normalmente mi abuela ^^U

Jill dijo...

Es que lo chungo es que los tuppers no eran de mi familia... eran de amigos de mis padres... y estaban taaaan malos. No sé si intentaban que comiéramos o que muriéramos envenenados. D:

H@n dijo...

Yo soy de las que ceba. Lo de cebarme ya lo hago tan bien sola que la gente no lo intenta...

El dibujo es tuyo? mola, sobretodo poruqe si cmabias el bocata por... no se... otra cosa... sigue tieniendo gracia.

Por un sandwich por ejemplo.

Jill dijo...

Ey, yo ahora me dejo cebar... si vienes con una tarta de esas maravillosas de Guinness no me verás quejarme. xD

Me ha hecho mucha gracia el comentario del dibujo. xD