jueves, julio 19, 2007

Disfrutando de las vacaciones

Es una extraña ley: cuando llega el verano (con vacaciones o no) dejamos las tareas habituales un poco de lado... Así que actividades como limpiar la cocina, hacernos la cama, postear en el blog y tender la ropa son desplazadas a los últimos puestos de nuestra lista de "prioridades" del día. De pronto adquieren más importancia otros menesteres cual rascarse la barriga, pasarnos horas tirados en el sofá rascándonos la barriga, dormir la siesta mientras nos rascamos la barriga y, cómo no, tumbarnos a la bartola para descansar de habernos rascado tanto la barriga.

Así que el día menos pensado nos damos cuenta de que la mierda de la cocina está a punto de devorarnos; de que en las sábanas se han formado inexplicables nudos; el blog está muriendo de inanición y la ropa se ha acartonado dentro de la lavadora formando un bloque indestructible de bragas, calcetines y pantalones. Gracias a dios sólo una de las cuatro consecuencias ha cobrado vida propia y desea terminar con nuestra existencia.

¿Será el calor? ¿O la vaguez de aquellos veraneantes vacacionales se nos contagia?

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