martes, agosto 14, 2007

1.- Planes

Muchas veces los padres se asombran cuando sus hijos les comentan que algún día desean dejar el nido para hacer su propia vida; hay algunos que hasta se indignan y te reprochan tu buena vida preguntándote si tienes algún problema con ellos, como si fuera algo personal.

Todos los jóvenes, o al menos la mayoría con sangre en el cuerpo, desean cruzar el umbral para descubrir el fantástico mundo de la independencia. Puede parecer que pensamos que todo es muy fácil, que el dinero llueve del cielo y que la electricidad emana de un manantial interminable y gratuito, pero no es así. Sabemos que es difícil y que lo pasaremos mal durante los primeros meses (o incluso años), que nos alimentaremos de congelados hasta que sepamos hacer la "O" con un canuto y que conoceremos a fondo el emocionante país de las lavadoras tiñe camisas blancas, pero la simple idea del poder controlar nuestras existencias es demasiado apetitosa.

Una de las situaciones más exasperantes de la vida en familia es la poca capacidad de decisión o participación que se nos deja. Se hacen planes familiares sin consultar ni informar y, cuando estás atareada pintándote los ojos para salir con tus amigos, la cabecita de tu madre se asoma por la puerta de tu dormitorio para decirte que en diez minutos saldréis a casa de la tía Menganita a hacer tal.

Te puedes cabrear cuánto quieras pero al final deberás cancelar todos tus planes para hacer frente a este nuevo reto social y tendrás que aguantar el enfado de tus padres de "no tienes derecho a quejarte".

Puedes optar por el plan B: suplicarle a tus padres que te avisen con antelación... Esfuerzo inútil. La próxima vez pasará lo mismo.

1 comentario:

Hugo dijo...

Buena razón, ¿podrás hacer otras 99 sin repetir ningún tema? XDDD

Saludotesssss