jueves, marzo 13, 2008

Ser políticamente correcto

El otro día leí un artículo en @lt64 que criticaba la existencia de la expresión "políticamente correcto" y afirmaba que hoy en día su significado era "no mojarse", el no dar una opinión de forma directa, evitar las discordantes. Aunque su opinión me pareció muy interesante me temo que no estoy deacuerdo con esa definición.

Mi concepción de ser políticamente correcto no se refiere a aquellas personas que "no se mojan", sino a aquellas que, aún mojándose hasta la médula, son capaces de conservar el respeto hacia opiniones que difieren de la suya. La gente que es capaz de discutir sin gritar, dando argumentos y que no paga los agravios con la misma misma moneda. Sino que conserva la dignidad y expresa su molestia con la mayor cortesía posible (algo necesario en todos los ámbitos). Porque una cosa es callarse y tragarse el orgullo para evitar la discusión y otra es saber llevarla con educación y respeto.

Eso, para mí, es ser políticamente correcto y, según unas amigas, eso es lo que soy.

La broma surgió una vez en la que hablábamos sobre una fiesta y el conflicto que tenía una de ellas con uno de los asistentes. Tras la divagación de varios planes de actuación y de destrucción psicológica (una práctica muy entretenida los fines de semana), opté por dar la solución de más corrección social posible. Desde entonces soy la encargada de dar la solución de problemas sociales por la vía diplomática.

Hoy, para que quede por escrito, quiero decir que el buen talante es positivo en las discusiones filosóficas, políticas y económicas, pero no para expresar descontento o indignación en los conflictos sociales. Las otras personas no te toman en serio y tiran del hilo de la paciencia hasta que se rompe: los ojos se te vuelven del revés y respondes con una tonalidad de voz desagradable. Entonces se enfadan y te preguntas por qué no marcaste el límite de una forma más clara.

Sin embargo, prefiero los que marcan la línea que no hay que cruzar de cualquier forma (desagradable o no), que a aquellos que optan por no decir nada, se quedan callados y después abren la boca para provocarte problemas con terceros.

Ser políticamente correcto es una putada (y es menos divertido), pero cómo está de moda: aquí tenéis un bonito cuento.

7 comentarios:

chucheria dijo...

Yo también soy muy correcta a la hora de discutir pero hay un tio en mi clase que te suelta unas frases en plan: Yo tengo razón. Y te quedas como diciendo: Tú eres imbécil xD

unoquenosabe.es dijo...

Pues si tú misma (Jill) me decías el otro día en twitter que soy políticamente correcto por no hacer spam en tu blog.. xDD

Dicen que los grandes defectos son grandes virtudes, y es que estas cosas pueden ser tomadas de las dos formas, es verdad que es bueno para discutir, y que por contra es malo para que te tomen en serio en cosas claves..

total, que coincido completamente con tu opinión de que ser políticamente correcto no significa no mojarse/posicionarse... y que es una putada xDD

De hecho creo que uno de mis grandes defectos/virtudes es que soy demasiado normal (creo que me acabas de dar una idea para post) ^__^

s18d9 dijo...

Pues... yo diría que soy políticamente correcto en un primer momento, pero a la larga tiendo a la incorrección.

Y sí, muy cierto es que tú eres demasiado políticamente correcta, incluso en ocasiones en que nadie (y quiero decir NADIE) contemplaría esa como una opción válida o coherente.

Bsos bombón ***

Andreu Romero dijo...

Te dejo mi frikiblog, que a lo mejor te gustará:
http://inenarrables.blogspot.com/
(También soy de Palma, y del 85, coincidencia xD).

Déägol dijo...

Ser politicamente correcto es exactamente no levantar ampollas con tus opiniones, aunque las expreses. Y es realmente una putada, porque parece que siéndolo no defiendes tus ideas al máximo.

Jill dijo...

Chucheria: te comprendo, da ganas de estrangular a la gente que es tan corta de miras.

Unoquenosabe.es: Era en el twitter que no hacías spam xD, muy mal, muy mal. Lo divertido que es spamear.

Las grandes virtudes a veces son una condena, ese es el problema.

Y el hecho de ser demasiado normal es, de por si, anormal. xD

s18d9: Me das miedo... xD

Tu eres siempre políticamente incorrecto... solo que cada vez lo eres más :_D (miedo, miedo).

Andreu Romero: He estado ojeando tu blog y me han sorpendido muchísimo tus dibujos. ¿Eres ilustrador o algo por el estilo? *___*
Te sindico para vigilarte ò_ó

Déägol: Se entienden aquellas personas que sufren úlceras de estómago ante cualquier opinión contraria con la suya como personas que defienden sus ideas al máximo.
Estoy contigo en que los políticamente correctos defendemos nuestras ideas, pero aguantamos mejor el estrés que los que no son de nuestro malvado clan. ú_ù

Demóstenes dijo...

A mi modo de ver, ser políticamente correcto es evitar decir cosas que según la opinión intelectualilla de turno es incorrecto.

Es políticamente incorrecto decir, por mucha seriedad y correctitud que se le ponga al expresarlo, que alguien es minusválido por ir en silla de ruedas, ahora lo que hay que decir es que tiene movilidad limitada. Y ejemplos como éste los hay a miles (como la analogía que comparaba algo muy manido con algo aparentemente racista que puse en mi blog).

En mi opinión lo que tú dices que es ser políticamente correcto es... ser educado ;D. ¿Considerarías políticamente correcto al científico que, muy seriamente y sin gritos, intentaba demostrar que genéticamente los caucásicos éramos superiores al resto de razas?

Bueno, no me enrollo más, que me encanta opinar y criticar estupicorrección de la gente, es uno de mis vicios junto con el respirar y los chicles :P.