miércoles, mayo 14, 2008

Rica muerte

Cada familia tiene sus peculiaridades gastronómicas, una serie de alimentos que son el epicentro de su alimentación. Así podemos encontrar hogares en los que sus recetas se basan en una serie de alimentos más que en otros: los hay que se centran en los cárnicos, otros en las verduras, otros en los pescados, etc.

Nosotros, en función de la familia en la que crezcamos, desarrollaremos unos gustos u otros en función de los sabores a los que estemos acostumbrados o no (el gusto se aprende). De allí surgirán maravillosas frases como "mi madre cocina mejor que la tuya", "como en mi casa no hay lasaña ninguna", "¿se puede servir un plato de guisantes solos para comer?" o "como en casa no se come en ningún lugar".

Lo que está claro es que nuestros padres siempre cocinarán mejor que nuestros suegros, servir platos de guisantes a secas es un pecado y que es imposible encontrar en hogar ajeno ese universo de sabores que tanto nos aferra a nuestra infancia.

Por ejemplo, la comida de mis suegros no es como la de mi padre, pero no produce la fuerte acidez estomacal tan tradicional en mi hogar. Ese ardor tan característico que me hace adorar la vida de universitaria con alimentación deficiente y que me propongan ir a comer fuera de vez en cuando.

Mi padre, como buen mallorquín, tiene la habilidad de hacer totalmente indigesto cualquier alimento. Es la única persona que he conocido capaz de hacer que una perca al horno sea capaz de mantener a alguien en vela durante toda una noche; el único ser que ha conseguido que se me repitiera una ensalada hecha con lechuga, queso tierno y sucedáneo de cangrejo.

Todo un maestro en el arte de provocar muertes deliciosas.

Lo peor es que se ve que yo he heredado ese don genético. Cada vez que cocino debo reprimir los impulsos que me empujan a utilizar la pimienta, el ajo, el pimentón, la sobrasada y todas aquellas cosas que dan más sabor y ácido al alimento.

¿Moraleja? No os fiéis ni de una patata hervida.


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14 comentarios:

Jordi Llull dijo...

Las especias nunca debieron dejar de ser una simple moneda de intercambio. Me cago en la puta, si algo no sangra NO es comida.

Neutrino dijo...

Como es que la comida sana suele ser la que menos sabor tiene. Las especies con moderación.
Salud.

Liet-Kynes dijo...

mmm... yo ahora que lo pienso... en mi casa nos alimentamos basicamente de patatas, arroz y queso... lo del arroz, bueno, somos valencianos, (y obviamente, como buen valenciano como todos los dias paella y de postre naranjas XD). Lo de las patatas es otra historia, que si fritas, pure, en tortilla, cocidas, al horno, como base con cebolla para el pescado al horno... en nuestra epoca apoteosica nos comiamos 25 kg de patatas cada dos semanas (ahí queda eso). Del queso solo decir que es el alimento de los dioses...

P.D.: La pimienta y la nuez moscada son los mejores amigos del hombre.

FrIkI dijo...

Malditos humanos, siempre pensando en comer...

Worm. Sí :-)

dijo...

En mi casa, en la de mi madre, en la de mis abuelas y tías, todos hemos vivido alrededor del arroz.

Borja "Carcayú" Prieto Coscollá dijo...

Permíteme discrepar, pero mis abuelos cocinan sustancialmente mejor que mis padres.
también es cierto que mis padres están obsesionados con el régimen y hacer comidas bajas en grasas/calorías, y a mis abuelos eso les da un poco igual xD

chucheria dijo...

Avisados quedamos xDD En mi casa lo que más se nota es el uso del aceite del pueblo, cuando le echas otro sabe todo distinto U_U

Emilio dijo...

Hola! vengo desde el blog de neutrino! Yo soy muy amigo del picante en las comidas, lo he heredado de mi padre. Espero no heredar también la úlcera estomacal.

He estado leyendo tu blog, muy bueno!

Un saludo!

Alfrodo dijo...

En mi casa mi madre tiene la extraña manía de hacer extraños experimentos, como por ejemplo kish (o como se escriba) de carne de cocido madrileño.

Afortunadamente, mi hermano y un servidor tendemos a no innovar demasiado con los (pocos) platos que conocemos.Eso sí, de un tiempo a esta parte el curry se ha convertido en mi igrediente preferido para la pasta, la tortilla y la carne, amén de las croquetas (probadlo si estas son de carne).

El Zorrocloco dijo...

Papas, como buenos canarios. Del desayuno a la cena. He dicho.

(Y de postre, plátanos xDDDDD)

P.D.- A mí lo único de la cocina de casa que me da ácido es el té verde que venden en Mercadona, pero... ¡está tan bueno y tan fresquito...!

Silvia dijo...

Mi suegra le suele echar a TODO por encima, una picadita de ajo y perjil en abundante aceite.

Repito: A TODO.

Kaworu dijo...

Como buen pobler a mi me educaron desde pequeño en el arte de comer picante. Ademas como amante de la gastronomía hindú me he acostumbrado mucho a comer comidas super especiadas. Aunque comprendo que para los simples mortales comer especias en exceso puede ser un terrible error.

Y la comida a base de verdura puede ser sabrosa si se sabe cocinar la verdura.

Andreu Romero dijo...

Lo bueno de comer en casa es que te puedes quejar abiertamente si la comida es una mierda :P

Jill dijo...

Jordi Llull: Las especias no sangran, pero están sobre cosas que sangran. Así que son totalmente comestibles. ú___ú

Admítelo, te ha encantado lo que te he hecho hoy para comer. :P

Neutrino: Las especias no es que no sean sanas, es que son difíciles de digerir en ocasiones... ¿No?

Por favor, dime que almenos puedo echarlas sobre cosas insípidas. >_<

Liet-Kynes: Mi madre estuvo viviendo un verano en Valencia y le cogió manía al arroz. Yo sólo lo veo en paellas y arroces de pescado si son mis padres los que cocinan. xD

Las patatas están buenísimas las comas como las comas. Son un alimento genial, riquísimo y que da mucha energía.

¡Vivan las patatas!

Friki: Ahora que lo pienso... ¡Nunca te he visto comer!

:O

¿No eres humano? T_T

Sá: El arroz tiene la ventaja de que se puede hacer de mil formas diferentes... Mi técnica secreta es echarle muchos ingredientes que me gustan y rezar para que no sea algo vomitivo. :D

Carcayú: Los abuelos siempre cocinan mejor que los padres (sobretodo las patatas fritas). xD

Son los creadores de los gustos de tus padres con más años de experiencia. Son los maestros, los grandes Yoda. >_<

Chucheria: Aquí pasa lo mismo pero con las patatas.
Las patatas de pueblo son la cosa más deliciosa que existe, las de supermercado son... beh, insípidas.

Emilio: Las úlceras dan miedo, mucho miedo... Sobretodo porque acostumbrados a una alimentación debemos cambiar totalmente nuestros hábitos y es... horrible.

Muchas gracias ^^

Alfrodo: ¿Con cocido madrileño? O_O

No quiero ni imaginármelo, es demasiado hardcore para mí. >_<

El curri debería ser un ingrediente esencial para todos los platos, por mucho que duela.

Mmmh... Delicioso.

Zorrocloco: Siempre me he preguntado si los plátanos que venden en las Canarias son realmente los mismos que venden aquí. xD

Están tan ricos >___<

Seguro que tenéis alguna receta juntando ambos ingredientes. xD

Silvia: Es casi casi como mi padre entonces. xD

Ufff... me empieza a doler el estómago sólo de pensarlo.

Kaworu: Ahora entiendo por qué estás siempre sonrojado. ¡Es el picante!

En mi casa no se sabe cocinar verdura... O cruda, o nada. xD

Andreu Romero: No te creas... Un día me vi obligada a comer Osobuco hecho por mi padre. No me gustó nada, pero el saber que estuvo cuatro horas en la cocina me hizo decir que estaba buenísimo.

Comí Osobuco el resto de fines de semana durante dos meses, hasta que mi hermano le contó mi mentira...