domingo, junio 01, 2008

Las Barbies de mi infancia

Ayer, al despotricar contra Barbie, no pude evitar recordar que en mi tierna infancia fui una consumidora compulsiva de ese tipo de muñecas.

Recuerdo que tenía miles de Barbies, todas sin zapatos (o me iba el rollo zen o mi odio hacia el calzado estaba ya arraigado en mi mente), que vivían en una casa de muñecas que mi padre me había hecho con esmero y cariño.

La casa era pequeña, pero mucho más grande de lo que el precio actual de la vivienda nos permitiría adquirir hoy en día. En ella, sus habitantes debían andar encorvados para no partirse el cráneo contra el techo y compartir la única habitación entre ocho (vamos, como un piso de inmigrantes ilegales). Sin embargo, era una casa digna, casta y honrada.

El problema surgió cuando llegó un nuevo inquilino: Aladín.

Después del rodaje de la película de Disney, el joven y soltero Aladín se mudó a mi casa de muñecas. Desde entonces el lugar nunca volvió a ser el mismo.

La inexistencia de otros hombres en el planeta y de una educación judeocristiana que les repitiese constantemente "sexo malo, sexo malo, sólo niñitos", hizo que en mi casa de muñecas apareciera una libertad sexual totalmente sorprendente. Todos los inquilinos paseaban ahora desnudos y sin pudor por sus habitaciones, a sus anchas, haciéndo que mi padre bautizase aquel extraño lugar como "la casa de putas".

Sí, un sueño para muchos, pero que en realidad era consecuencia de mi desorden e incapacidad para no perder las cosas.



Pd: Disculpad el post chorra, falta de tiempo...
.

15 comentarios:

Cirus dijo...

XDDDDDDDDDDDDDD
Muy bueno ^^
Si lo tuyo era una "casa de putas", mi castillo de Grayskull era "el edén de la homosexualidad y la zoofilia". Todo capitaneado por el musculoso He-man XD Lástima que no llegué a tener a Jasmin, todo hubiese sido distinto.

Muy muy gracioso tu post de hoy ^^

Dr. Fleming dijo...

Tras tanto tiempo sin comentar, ahora compenso en dos posts seguidos :P.

Qué curioso eso. Incapacidad para no perder las cosas. Eso es bueno. Siempre que haya espacio. ¿No?

Andreu Romero dijo...

Lo mío fue más grave y oscuro: Gi Joes con cinturones de plastelina e innumerables petardos. El horror... el horror...

Borja "Carcayú" Prieto Coscollá dijo...

Quizá esa pequeña obsesión por descalzarlas no fuese un primer despertar de tu odio zapatil, sino un fetiche oculto con los pies, estilo Tarantino...

Liet-Kynes dijo...

Me ha hehco gracia lo de "la casa de putas" realmente yo de pequeño jugaba mucho con niñas... todas mis vecinas eran niñas... asiq ue no se como, pero terminé con la cocina de barbie en mi casa... me acuerdo de la cara de mi padre viendome jugar con los pin-y-pon (o como se escriba) y la cocina de la barbie... menos mal que a ratos me pasaba a los masters del universo y los G.I.Joe... el hombre debia de estar asustado de verdad...

sir Andreu Heineken I de Arcadia: dijo...

bueno, yo nunca tuve barbies ni actions mans ni gia joes (a mi me hiban más los power rangers o los muñecos de son Goku), pero la mayoria de mis primas si las tenian y escepto las más nuevas todas estaban en pelota picada. Asi que me imagino que no es tan extraño perder sus ropajes y tener en el cuarto una orgia erotico-festiva.

Saludos

Anne dijo...

Aun más divertido era acicalarlas y ponerlas "guapas". Aun recuerdo cuando las lavé a todas con el champú de mi madre, pensando que así se les quedarían decentes aquellos pelacos tan horrorosos que llevaban.

Luego directamente pasé a raparlas, en plan teniente o'neill xD

[MnK] dijo...

xDDDDDDDDDDDD
Qué grande!
Ahora me has recordado, que yo tenía una peluquería.... no sé por qué... pero Barbie acabó rapada, Pocahontas más de lo mismo, menos la pobre Esmeralda, que ya tenia suficiente con ser atacada por un Street Shark.. o atropellada por un coche teledirigido.

Nada, después me pasé a los Ponys, y "Numeritos" acabó siendo el marginado, su cara desde que se me ocurrió "limpiarle" la cara con Acetona... no volvió a ser la misma... era como el Jorobado de los Ponys xDDDDDDDDDDD

Un saludo! :P

Está bien recordar este tipo de cosas.

Kaworu dijo...

Me das miedo... yo lo único que hacia en mi infancia era construir Mazinguers con legos, pero lo de ponerlos a copular es una dimensión distinta

Yaiza-Yai-Brisa-Tesémina... dijo...

Te has vuelto a lucir, cucuruchito de nata xD

Me ha encantado tu post, si sí

Yo también tenía alguna Barbie. Admitámoslo: cuando eres niña y tu familia no te conoce y no sabe qué regalarte... Te regala Barbies ¬¬.

Luego crecí, y cuando no pintaba, jugaba con mi colección de Flubber's (los metía en agua, los dejaba gotear por el canto de la puerta, les metía tinta de boli, le ponía harina y arena...) o de muñecos "patata" (de ésos que los podías moldear como te diera la gana... Hasta que reventaban y revelaban que no eran muñecos: sino globos rellenos de harina con cintas)

Pues lo admito aquí y ahora: a las Barbie les hacía vestidos y ropa interior de plastilina. Quizás ése fue el inicio de mi gusto por la lencería... pegajosa xDDDD

(¡¡¡nonono, no penseis mal!!

...jo, demasiado tarde 3'( cachis
ahora parecerá que no lavo mi ropa xDDD)

Misaoshi dijo...

jajjajajajajjaajaj

JO que envidia yo solo he tenido una Nancy U_U equivalente a la Stacy Malibú de Lisa xD era mi amorrr (me la rompió mi hermano en un ataque de venganza U_U... todos mis regalos de la comunión fueron desprendidos de mí de una manera brutal a causa de peleas con mis hermanos :'( que infancia más dura)

s18d9 dijo...

Muy bueno el post... m encanta cuando cuentas cosas como estas!

Tu padre... q ocurrencias! xD

Bsillos bombón ***

Alfrodo dijo...

Entonces, ¿qué hubiese pasado con aquel que tuviera todas las figuas de Caballeros del Zodiaco?
OMG!!!!.

Jill dijo...

Cirus: Es que el nombre ya lo dice: "Castillo Gayskull". xD

Qué genial era He-Man, nosotros teníamos el tigre verde de atigrado amarillo... Era el tigre más feo de la historia.

Y bueno... Jasmin es una de las princesas disney más atractivas, seguro que hubiera sido bien acojida en tu castillo del placer. xD

Dr. Fleming: ¡Uops! Fallo garrafal producido por una inactividad cerebral grave. En breves lo cambio. xD

¿Qué es de tu vida dr.fleming?

Andreu Romero: ¡Ala! ¡Eran integristas! Creía que los Gi Joes eran americanos. :S

Carcayú: Ugh... Odio los pies, quizá algún día me decida a hablar de ese duro trauma infantil. xD

Liet-Kynes: Si tu padre no dijo nada a pesar de ello es que te aceptaría fueras como fueras, eso es una muestra de amor paternal muy fuerte. :_)

Me encantaban los Pin&Pon. >_<
Tan cabezoncillos, con esa cara de felicidad infinita... ¡Eran tan tiernos!

Sir Andreu: Si con las pintas que tienen las muñecas estas no es de extrañar que se les despelotase con tal facilidad... Después, claro, resístete tú a una rubia en cueros...

Anne: xDDDD

Cierto, a mí me dió por cortarle a una el pelo por debajo de la barbilla y comprendí que la gravedad no se aplicaba al cabello de muñeca. T_T

Tenían un pelo asqueroso.

[mnk]: Pobre Esmeralda, primero acosada sexualmente por un jorobado semi-deforme y un anciano en la película y después sometida sexualmente por un hombre-tiburón. La verdad es que esta dama nunca tuvo demasiada suerte con los hombres. T_T

"Numeritos" era el margi por ser un geek, admítelo... A pocos les gustan las mates lo suficiente para tatuarse logaritmos en el trasero.

Kaworu: Mis padres eran bastante simples: lego para el niño y barbie para la niña. Sin duda esperaban que nunca llegase a arquitecta.

Las fichas de lego se acoplan, los muñecos no. ¿Qué es más erótico?

Yaiza: Ya decía yo que eso de la ropa interior pegada a las paredes de tu cuarto no era algo normal... xD

Te tendrías que haber hecho diseñadora de ropa de plastelina, seguro que revolucionabas la moda actual y te coronabas como la nueva Yaiza de la Prada.

Misaoshi: Jur, que bestias tus hermanos. Lo normal es el castigo físico o psicológico, pero... ¿romper juguetes? Tal crueldad no debería estar permitida.

s18d9: Ya sabes como es mi padre... Sobretodo cuando hay un policía local (o vehículo) por las inmediaciones. xD

Kaworu dijo...

Un comentario añado:
El tigre de He-Man se llamaba Battle Cat y como vuelvas a hacer una mención negativa hacia su digno porte olvidare todo lo que la civilización me ha enseñado.