jueves, septiembre 30, 2010

Mallorca, la Serda y el Conejito que da repelús


Hace ya un par de días que se marcharon Misaoshi y H@n y aún estoy agotada. Una visita breve, pero intensa, que no sólo me ha dejado buenos recuerdos, sino que también un par de kilos de más, un estómago ensanchado y un tobillo palpitante que rezuma dolor por todos sus poros.

Ahora me miro y me pregunto... ¿Qué hacer cuándo tu culo crece sin control? ¿Cuándo te ves obligada a caminar con las piernas arqueadas porque tu musculatura aún no se ha acostumbrado a ese novedoso bulto grasoso que forma parte de tus nalgas? ¡Oh, cruel destino! ¿Enviarás arponeros a acabar con mi sufrimiento?

Desvarío. Volvamos al principio.

Hasta el día 22 me pasé el día encerrada en casa estudiando, contando rosarios y fustigándome con fuerza por ser tan tremendamente cafre. Acabado el rezo, los exámenes y EL DESCANSO del día del examen (tarde que gastas en vegetar y no hacer absolutamente nada para gozar del placer de hacer el vago sin sentirte culpable), al día siguiente empezó la marcha.

Hacía un par de días H@n y yo habíamos hecho un pequeño trato. Ella llegaría vestida de conejo y nosotros la recibiríamos con pancartas. La misma mañana de su llegada me puse manos a la obra y armada con cartulinas fosforescentes, tochos y subrayadores me dediqué a escribir y dibujar chorradas henchida de emoción por cumplir nuestro pacto. Un par de horas después H@n llegó al aeropuerto, se vistió de coneja rosa y salió a la zona de recepción de llegadas descubriendo, desgraciaica mía, que llegábamos tarde y se iba a ver obligada a pasear por allí vestida de conejita de playboy satánica. Aterradora que estaba uoye, fue raro no encontrarla apalizada por ultracatólicos ni esposada por posible terrorista... Porque si llego a ser yo de la Guardia Civil del aeropuerto y me encuentro a un bichaco rosa de más de metro setenta con una máscara tan fea la coso a tiros del ataque de pánico que me pega... después, eso sí, le pediría disculpas por la confusión.

Afortunadamente H@n tan sólo se vio herida en su amor hacia nosotros y al llegar fuimos a buscarla con pancartas desplegadas.


Y no, no llegamos tarde por mi culpa: fue de Worm. ¿De quién has dicho? Sí, sí, de Worm, el que me riñe siempre por no ser puntual... me encanta regodearme. :D

A partir de entonces nos centramos en las visitas turísticas, los paseos, la excursión, la cerveza y, sobre todo, la comida. Cinco días preciosos en los que reímos, caminamos y caminamos, subimos motañas e ingerimos litros y litros de cerveza fresquita. ¡Un gozo!

Pd.: No iba a postear sobre estos días porque soy muy vaga, pero luego recordé lo mucho que me arrepentí de no haber posteado la visita de Liet y decidí hacer de tripas corazón y escribir algo.

Pd2: El título es en honor al pie que me torcí un par de días antes de que vinieran y que, a pesar de que H@n me dijera como curarme, la falta de reposo ha hecho de él una pequeña y constante tortura.

Y con esto y un bizcocho...

5 comentarios:

Kurai dijo...

Con lo buena que estás...

La verdad es que han sido unos días alucinantes =)

Jill dijo...

Nah, si lo digo sólo para quejarme. xDDD

Ha sido como la traca final del verano. Los últimos días súper ajetreados previos a comenzar la rutina. >o<

H@n dijo...

Mi pibóóóóón! ^o^

Ya tengo ganas de volver a veros a todos! Teneis que venid a por el pacharán y la anguila!!! Sí, quiero cebarte muahahaha!

Lo de coneja fue muy awesome, esta feo que lo diga yo pero.... jijij! Enserio, la gente haciendoese fotos conmigo, pero yo también hubiera preferido que me arrestaran hubiera sido la hostia!!! y ya si me daban una paliza suficiente para una indemnización y pagarme la carrera... muahahahaha!

En fin.... sois hamoooor! ^^

Misaoshi dijo...

H@n, es una bestialidad pero tienes tooouda la razón: una cosa así te da mucho dinero XD

Jill, adoro la foto de las tres bichas raras. Mi cara de cerda es total, pero tu cara de.......... cosa, es más graciosa que la cara del gato de mi hermana......

Mr Blogger dijo...

No te cuides el pie. Total, lo peor que puede pasar es que acaben cortándotelo...