miércoles, enero 12, 2011

¬¬

Hoy me ha llegado un comentario a un post del 2007 y al leerlo no he podido evitar acordarme a Zell. Ha sido involuntario e irremediable, ese comentario poseía el alma de mi amigo de la infancia. Ese comentario ponía:

"Amargada ¬¬"

Es automático. Cada vez que alguien me llama amargada y añade ese emoticono una imagen de la cara de Zell se ilumina en mi cerebro. ¡Me lo ha dicho tantas veces! Era su apelativo favorito para referirse a mí. Es más, cuando lo utilizaba en persona siempre ponía la cara característica de "¬¬" y, sinceramente, la ponía tan requetebien que cuando cierro los párpados e intento recordarle en vez de ojos tiene "¬¬". ¡Es tan suyo! ¡Tan propio de él! ¡Ponía esa cara desde antes de que supiéramos que era un emoticono! ¡Desde antes de que conociéramos el símbolo!

Intrigada por el origen del comentario (y algo divertida por el mismo, he de admitirlo) he corrido a ver el post que ha provocado el rencor de mi anónimo. Lo he leído. Me he reído... y, cuatro años después, sigo pensando exactamente igual: odio a la gente que se pone nicks largos en el messenger.

3 comentarios:

Demóstenes dijo...

amargada xD

Sir Arthur dijo...

Para ser original...
Amrgada ¬¬
XD na es broma. ¿que te pasa con ese zell, te ha dado problemas? ¿quieres que lo trolee?

Jill dijo...

No soy una amargada, tengo un sentido del humor borde. :P

¡Qué va Sir Arthur! La que le di problemas durante la infancia fui yo. xD Es como mi hermanito pequeño.