jueves, noviembre 08, 2007

Existen

Señoras y señores, queda confirmado: los ladrones de coches existen.

Siempre he sido una persona muy escéptica. Las cosas que no veo con mis propios ojos me son difíciles de creer. Esta poca credibilidad abarca todo tipo de temas que, desgraciada o afortunadamente, nunca he tenido la posibilidad de experimentar. Al igual que nunca he conocido a alguien (fiable) cuyo testimonio verificase su existencia. Lo que haya visto "amigo" de un "amigo" de un "amigo" no me es creíble.

A causa de esto tardé aproximadamente diecinueve años en verificar la existencia de la bisexualidad y, uno más, para conocer a mi primera lesbiana.

Ayer le ha tocó el turno a los ladrones de coches. Desde ahora creo fervientemente en ellos.

Mi creencia nació cuando me disponía a subir en coche a la universidad. Bajo el lema de "no ver para creer" estuvimos buscando el coche durante media hora por el aparcamiento improvisado (el descampado cutre) de al lado de mi casa. No estaba.
No había sido ni la grúa, ni mi padre, ni el Monstruo espagueti volador, ni un agujero negro. O lo habían robado o se había volatilizado por arte de magia.

Es curiosa la extraña sensación que te abarca cuando te das cuenta que tu coche ha desaparecido. Al principio una inquietante paz interior te llena: te quedas en blanco. Seguido de este sentimiento viene una preocupación creciente hasta rayar el pánico. Este segundo cambio de humor se debe a la pregunta de "¿Cómo coño se lo digo ahora a mi padre?".

*Ilustración de Nola Johnston

1 comentario:

El hombre de los caramelos dijo...

Lo siento pero no puedo evitar el sonreirme.

Supongo que crees en la existencia de los apandadores, no en ellos, je je. Muy bien contado!!

Mi primera experiencia con una lesbiana fue pensar, mientras hablaba con una chica, porqué no soltaría la mano de aquella amiga suya.

Seguro que no se lo llevó la grua? Volverá, siempre vuelven.