sábado, julio 23, 2011


Han sido semanas muy duras, lo único que puedo decir es que no perdiste la batalla... fue el destino que hizo trampas y te nos arrebató.

Nos robaron tu acento andaluz, tus sonoras carcajadas, tus guisos, tu reinado sobre el mando a distancia (y la tiranía que ejercías con el Canal Cocina) y todos aquellos pequeños detalles que no apreciamos en su debido momento pero que te hacían única y que ahora nos hacen esbozar sonrisas amargas. Por un error, un fallo que jamás debería haber ocurrido, jamás volveré a oír tu voz a través del teléfono, ni a ilusionarme con verte, ni a enfadarme contigo, ni a hacerte reír.

Intento no odiar, pero visto lo ocurrido se me hace muy difícil. Es injusto, demasiado injusto. Te merecías mucho más.

Bye, bye grandma.

7 comentarios:

Nimrod dijo...

Lo siento Jill.
Cuando alguien querido se va luchando duele más que cuando se va de repente, siempre esperas que gane la batalla en esa mentira de que el bien siempre vence, esté donde esté seguro que vela por ti.
Un saludo.
M.

Kurai dijo...

Muchos besos, guapísima =(

Sary García dijo...

Vaya :(
Mucho ánimo, maja!

Mr Blogger dijo...

:(

en fin, ánimo..

Misaoshi dijo...

Cuando es algo natural se acepta más rápido. Pero cuando hay un fallo de por medio...

Desgraciadamente el resultado es el mismo.

Un beso Jill, ánimo.

Anónimo dijo...

De vez en cuando te leo, llegué aquí por casualidad.

Sólo decirte que lo siento mucho y ánimo

El Zorrocloco dijo...

Ouch, no había visto esto. Lo siento mucho =**