Mademoiselle Why Artwork

jueves, noviembre 29, 2007

Happy sex

Aprovechando el nuevo apelativo de "mujer trampa sexual letal", creado por mi dialogador por mail favorito ante las declaraciones de una persona infantil de imaginación anormalmente desarrollada, centraremos el post de hoy en uno de los temas favoritos de la humanidad: El sexo.

Hace poco menos de un mes leí una de esas noticias más que asumidas y publicadas como lo más novedoso y sorprendente jamás visto: El sexo ayuda a preservar la salud física y psíquica. Teniendo en cuenta de que al año se deben hacer unos trescientos estudios sobre los efectos beneficiosos de una vida sexual activa y siempre se obtienen los mismos resultados, podemos llegar a una fácil y contundente conclusión: El sexo es bueno y gusta.

Pero... ¿Nos gusta todo el sexo?
Una de las cosas que más me llaman la atención de los estudios sobre la sexualidad en la tercera edad es que hay muchas mujeres que afirman no haber disfrutado del sexo hasta la muerte de sus maridos. Que estaban experimentando su sexualidad con sus nuevas parejas como algo novedoso. Está claro que la importancia de la castidad hasta el matrimonio, un marido desconsiderado y la concepción del sexo sin fines meramente reproductorios como pecado sucio y vil han logrado suprimir la sexualidad de miles de mujeres durante toda su vida.

En mi opinión hay cuatro elementos imprescindibles para disfrutar del sexo:

Para empezar hay tener confianza en uno mismo, ser capaz de expresar nuestros gustos, preferencias y opiniones sin reparo. De nada sirve callarnos y no dar directrices sobre qué es lo que se hace bien y qué es lo que no.

El segundo elemento a tener en cuenta es escuchar lo que desea tu pareja. Intuír qué es lo que le gusta y qué es lo que no, preguntar, considerar y procurar que esta disfrute tanto o más que tú.

En el tercer aspecto tomo a mi querida Mae West como profeta y me atrevo a afirmar sus sabias palabras: "El sexo es como una partida de póquer: si no tienes una buena pareja, más te vale tener una buena mano". Así de simple y llana es la realidad.
El sexo es cosa de dos, ambos deben disfrutar. Si una de las dos personas es un ficus... mal vamos. Una cosa es ser no tener ni idea y querer aprender (caso en el que se vería una intencionalidad que se agradecería) y otra es ser inexperto y pretender que te lo den todo hecho (un ficus).

Y, finalmente, el sexo debe ser divertido y espontáneo. Dejarse llevar sin tensiones, ni preocupaciones, y disfrutar de sus muchos beneficios.

Así, de preservativo en preservativo, seremos todos cada día un poquito más sanos, un poquito más cuerdos y algo más felices.


"¿Es sucio el sexo? Sólo cuando se hace bien"
Woody Allen

lunes, noviembre 26, 2007

Rec

En este blog ha quedado más que demostrado que uno de mis grandes fetiches es el cine de terror de zombies. Es cierto que las películas de este género son, en su gran mayoría, cintas que cumplen a rajatabla con una serie de manoseados clichés. También es cierto que su calidad argumentativa brilla por su ausencia y las películas suelen ser tan llanas y vacías que llegan a producir vértigo.

Teniendo en cuenta esta extraña perversión cinematográfica no es de extrañar que tardase relativamente poco en correr al cine para ver Rec, dirigida por Jaume Balagueró y Paco Plaza.

Rec trata de como una reportera y un cámara de un programa de televisión llamado "Mientras usted duerme" registran los sucesos acaecidos dentro de un edificio cuando acompañan a unos bomberos a atender una emergencia. Tras ser atacados por una poco afable y demasiado ensangrentada anciana se ven encerrados en un edificio de cinco plantas, en cuarentena y con un herido grave.

De la película caben destacar dos puntos: el uso de la cámara subjetiva, al más puro estilo de The Blair witch project, que da "veracidad" y que obliga al espectador a meterse en el papel del cámara viendo lo que él ve y sin poder ver lo que el cámara no enfoca. Un recurso muy útil para provocar una continua sensación de ansiedad al no saber qué es lo que pasa exactamente cuando la cámara se mueve demasiado rápido o cuando no hay luz suficiente.

El uso de la cámara subjetiva es muy útil a para provocar miedo, sin embargo marea demasiado. Es inevitable salir del cine con la vista cansada y náuseas.

El segundo punto a destacar es la hábil estratajema que guionístas y directores tejieron para utilizar diferentes tiempos de transformación en los infectados. Bajo la excusa de que el tiempo de incubación del virus varia según el grupo sanguíneo de cada persona no se sabe cuándo el recién mordido pasará a ser del violento y descerebrado bando enemigo.

Aunque por lo demás sigue con todas las pautas habituales del género zombie, Rec cumple perfectamente con su cometido de entretener y horrorizar. Es simple y llanamente una película de zombies más presentada de una forma diferente y con una actriz principal tan desconocida como sorprendente.

Salí del cine sin ninguna moraleja que recordar, pero con tal sobredosis de adrenalina que me temblaba el pulso.

Recomendable para personas que no se marean fácilmente, que se meten en el papel del personaje y que no buscan un aprendizaje moral de fin de semana.

miércoles, noviembre 21, 2007

Dulces tentaciones

No creo en Dios pero a veces rezo "el padre nuestro". No lo rezo por su musicalidad y su belleza, lo rezo por aquella parte que dice "aléjanos de la tentación y líbranos del mal".

Porque con los dos patitos recién cumplidos ya conozco la verdadera cara del mal.

El diablo se presenta ante mí en forma de Muffin de cacao con pepitas de chocolate. Una bomba calórica que equivale a las comidas de toda una semana. Herramienta diabólica fulmina diabéticos y crece culos sin control.

La culpa de todos los males las tienen ellas, las irresistibles magdalenas. Sus obscenas curvas que incitan violentamente al pecado y sus deliciosos trocitos de chocolate que nos hacen experimentar un placer exorbitado: una explosión de sabor que se extiende por cada papila gustativa hasta llenar tu boca de una sensación orgásmica.

Su concentración paranormal de chocolate las convierten en el mejor substitutivo del sexo (junto a los brownies). La natalidad desciende y nos conducen, irremediablemente, a un mundo envejecido sin suficientes manos jóvenes para asistirnos a todos adecuadamente.

Sé que el mundo va mal porque Dios nos castiga por caer en esta tentación, aunque él es piadoso comparado con mi conciencia.

Porque mi conciencia es una hija de puta con mayúsculas y no olvida. No olvidará ese Muffin en mucho tiempo.

Y cada vez que me suba a una báscula aprovechará para recordármelo.


A todas las mujeres del mundo que intentan mantener una dieta equilibrada y no lo consiguen. Sobre todo a Mar, la chica que se alimenta de microensaladas y piña y cuando se despista tiene un bollo de chocolate en la boca.

viernes, noviembre 16, 2007

Preservativos y capuchones

Vía TecnoCHICA ha llegado hasta mí este gracioso producto:


¡Los condones de Hello Kitty!

Mientras los miraba preguntándome qué clase de degenerado se compra un condón-gatito-piruleta y la razón de existencia de los mismos una extraña voz mental ha empezado a susurrar: "condones para pederastas", "condones para pederastas". Me pregunto si la voz querría indicarme algo en concreto.

A veces la gran variedad de productos ofrecidos de según que personajes me resulta un poco inquietante. ¿Condones de lo que es personaje de una serie infantil de 0 a 3 años? ¿Habrá alguna mujer que no se muera de risa al ver tal dibujito en el cimbrel de su amante? A mí me encontrarían muerta y se preguntarían si fallecí de tétanos por mi desencajada mueca sonriente.

Tras la aparición de la moda consumista hacia todo lo relacionado con Hello Kitty han salido una gran infinidad de productos con su imagen. Juguetes, radios, guitarras Fender, targetas telefónicas, etc... ¡Salió hasta un consolador bajo la marca de esta inocente, dulce y graciosa gatita! ¿Qué clase de morbo puede tener un cilindro rosa con la figura de un gatito?

A veces tanto fanatismo me da miedo...

... aunque la guitarra me tenga absolutamente enamorada (¡Qué bajo puedo llegar a caer!).

Y si os gustan los juguetitos graciosos y los condones humillantes, disfrutad de este link.

jueves, noviembre 15, 2007

Tarot

Aunque soy una persona bastante escéptica en según que temas siempre he sentido una rara curiosidad hacia las cartas del Tarot. Me hace gracia pensar que, de alguna forma, se puede predecir el futuro sólo leyendo una serie de cartas. Una de mis debilidades era poseer una baraja para poder aprender a interpretar las cartas y comprobar en carne propia si realmente se podía adivinar el pasado, el presente y el porvenir de una persona.

Pues bien, como soy un poco pesada y en una semanita alcanzo la edad que contiene dos patitos, Joan y JuanLu me han regalado una baraja de Tarot de Marsella (con libro explicativo incluído). Ni corta ni perezosa he barajado y he comenzado a echar las cartas y a traducir su significado vía libro.

La primera tirada me ha dicho en pocas palabras que mis problemas sociales se deben a malentendidos y que si no me planteaba las cosas antes de que me sentaran mal la cosa iba a acabar muy mal. Quizá la interpretación haya sido manipulada inconscientemente por mí y ya supiera de antemano que eso era lo que ocurría y lo que tenía que hacer.

La segunda tirada ha sido un poquito desastrosa pero al fin y al cabo tenía algún sentido para el consultante.

La tercera tirada me ha hecho reflexionar sobre la "profecía de autocumplimiento".

Las profecías de autocumplimiento son afirmaciones de lo que pasará en un futuro que no se cumplirían si no se hubieran predicho. Se da cuando al predecir un hecho se actua de forma que finalmente se provoca lo predecido.
Estas profecías se dan sobre todo en la psicología, economía, sociología y en educación.

Para explicar mejor este fenómeno ejemplificaré con un caso en el ámbito de la educación:
En un estudio de Rosenthal y Jacobson se comprobó que si cogía un grupo de alumnos al azar y se les comunicaba a sus nuevos tutores que eran superdotados al cabo de un año el CI de los niños había aumentado considerablemente.
Curiosamente también puede darse a la inversa y si se informa a los tutores que los niños tienen graves problemas de aprendizaje el niño fracasará académicamente. En pedagogía nos advirtieron de ello.

Esto se debe al efecto pigmalión: a que el comportamiento de los profesores cambia según las expectativas sobre el alumno potenciándole o desmotivándole.
La creencia sobre un hecho concreto y tener expectativas sobre su cumplimiento provocan la aparición de mensajes y conductas que incitan su aparición.

¿Somos entonces nosotros quienes rebuscamos un significado a cada interpretación hasta encontrarle sentido? ¿Somos los que hacemos que las predicciones se cumplan? Los que fuerzan la realidad para que la historia acabe tal y como las cartas vaticinaron.

Tendré que seguir investigando. Así que los que quieran ser mi conejillo de indias que levanten la mano.

miércoles, noviembre 14, 2007

Juegos sociales

Muchos consideran que soy lo que se llamaría un "animal social", que necesito relacionarme y no tener tensiones con otras personas para ser feliz. En estos dos aspectos esta definición parece hecha a medida para mí. Sin embargo, hay épocas en las que me canso de la humanidad.

Para entender mi hastío primero hay que comprender mi personalidad: Tengo un sentido del humor bastante deformado. Tiendo a reírme de cosas que son políticamente incorrectas; me hacen reír las personas cínicas y sarcásticas y me es imposible no reírme de mis propias desgracias (lo que me provocó un incómodo problema con mi padre el día que nos explotó una rueda en pleno trayecto en coche -nos podríamos haber matado- y el día que nos lo robaron).
Otro aspecto de mi sentido del humor es que tengo una capacidad innata para tomarle el pelo a la gente (meterme con ella de forma cruel pero graciosa). Siempre he intentado utilizar esta habilidad con responsabilidad y me establezco unos límites sobre qué puntos puedo atacar o no atacar, es el deseo de "fastidiar pero no herir" lo que siempre ha suavizado todas mis bromas.

Sin embargo, al cabo del tiempo decidí hacer un pequeño experimento: dejar de meterme con la gente.

Tras dos meses de "vacaciones" he llegado a una pequeña conclusión: la gente es masoquista y desea que yo sea su sado ejecutor, su "ama".

Cuando dejé de meterme con mis amigos en plan broma (que conste que ellos seguían el juego y también intentaban meterse conmigo -sin mucho éxito-) noté un pequeño incremento de sus bromas hacia mí, a pesar de de ello decidí aguantar y ver que pasaba.

La frecuencia de las bromas (metiéndose conmigo) crecieron y se acabó olvidado aquel límite impuesto para no herir al objeto del chiste. Los chistes pasaron a ser, en cierto modo, hirientes.

La conclusión extraída de este experimento es que el aumento de la frecuencia y potencia con la que se meten conmigo se puede deber a dos razones:

a) Una necesidad imperiosa rayando el masoquismo a que me meta con ellos olvidando todos mis límites morales y les deje al borde del suicidio.

b) Un aumento de la confianza en si mismos provocado por la errónea creencia de que no me me meto con ellos porque no puedo.

c) Un aumento del autoestima provocado por la eliminación del agente que les destrozaba psicológicamente.

Creo que tendré que darles el toque de atención y darles a escoger: O bien me meto con ellos y ellos conmigo (como siempre), o bien nadie se mete ya con nadie. Porque si siguen así dejaré de portarme bien y empezaré a divertirme yo de nuevo con ellos, pero esta vez sin límites. A ver si así se les quita la tontería.

martes, noviembre 13, 2007

Retorno al autobús

Debo empezar a mentalizarme a coger el bus los martes (único día en el que no he encontrado transporte alternativo). Empezar a superar el robo de mi coche (que nunca llegué a conducir), a asumir que mi rayado hasta la saciedad Ford Scort no explotará volatilizando a sus secuestradores y que tampoco Chuck Norris les buscará clamando venganza.

Ya puedo olvidarme del metro-submarino de Palma y asumir que no podré ir a la universidad de forma rápida y eficiente hasta el año que viene.

La sentencia está echada: autobús lata de sardinas hasta el 2008.

Lo que más me fastidia de todo este asunto no es haber perdido el coche (que se caía a trozos -¿Quién roba un coche con complejo de lego?-) sin haberme sacado ni tan siquiera el carné; ni tardar el doble para ir a la universidad; ni estar condenada a viajar en un trasto con olor a humanidad. Lo que me jode es tener que cargar con el portátil desde mi casa hasta la universidad.

Quiero mucho a mi portátil. Admito que es un amor (me habla por las noches y me dice que me quiere y todas esas cosas hermosas que un ordenador debe susurrarle al oído a su dueña). Sin embargo... pesa demasiado.

No es que tenga nada en contra de los portátiles grandes y pesados, ni nada de eso. Simplemente mi espalda ya no puede soportar el peso. La tengo torcida, me cruje hasta la vértebra más insospechada y cuando camino sin tener el portátil colgado al hombro me voy de lado.

Tengo amigos que dicen que tener un portátil grande tiene sus ventajas: la vista no se te cansa al trabajar mucho con él, las películas se ven mejor, etc.
¿Es acaso mejor tener las vértebras soldadas unas a otras por presión por no tener que descansar la vista cada hora?
Aconsejo encarecidamente un portátil ligero. Da igual lo caro que resulte, lo mal que se vea o que sea de segunda mano de un Pitufo. ¡Queremos espaldas libres e insonoras!

domingo, noviembre 11, 2007

Simpáticos hombrecillos

Una más que se une a la oleada masiva del suceso noticia de esta semana.

Una de las cosas que más me gusta de la política es esas muestras patéticas de lo que debe ser un debate. Parecen sacados de programas del corazón.

En este caso el espectáculo se ha dado en la Cumbre Iberoamericana, cuándo el rey (muy majo él) mandó callar al presidente de Venezuela, Hugo Chávez.

El suceso ocurrió cuando Zapatero (siempre de muy buen talante) defendió a Aznar ante la alegre medallita de fascista que Chávez le colgó. El educado presidente reclamó respeto hacia la persona a la que en cierto momento se eligió democráticamente. Reclamó respeto no hacia a Aznar como persona, sino como ex-representante de un país.
Chávez, claramente menos educado (y casi tan tocacojones como yo), interrumpió en varias ocasiones al señor del buen talante hasta que despertó al Rey Juan Carlos de la siesta que, de muy mal humor, le mandó callar.

Mucha gente no comprende por qué Zapatero defendió a Aznar en aquel momento. Me gustaría dar una explicación con un ejemplo.

Yo, como miembro de mi familia, me veo con todo el derecho del mundo de criticar e insultar a mi hermano. Sin embargo, no tolero que una persona ajena (por muy amiga mía que sea) le falte al respeto. Es mi hermano, por lo cual, sólo yo tengo derecho a meterme con él.

En este caso se aplica la misma regla. Yo, como española, me veo con todo el derecho del mundo de criticar e insultar a mis políticos y ex-políticos (siempre con respeto hacia sus votantes). Sin embargo, no tengo por qué tolerar que una persona ajena a mi país les falte al respeto. Es nuestro ex-presidente, por lo cual, sólo nosotros tenemos derecho a meternos con él.

Así de simple lo veo. Hubiese sido incorrecto por parte de Zapatero no exigirle respeto.

Respecto al "¿Por qué no te callas?" del Rey: casi me muero de risa.

Nunca he sido demasiado monárquica, sin embargo el Rey tiene un carisma que me despierta la simpatía. Me cae bien. Es como un abuelito que con el tiempo se va haciendo cascarrabias y que se duerme en misa (en este caso actos políticos).
Un abuelito que representa la desigualdad social desde el nacimiento con gracia. No sé si me explico.

viernes, noviembre 09, 2007

Bollywood

El cine indio es, sin ninguna duda, un mundo fascinante.

Este tipo de cine tiene su núcleo en Mumbai (también conocido como Bombay), ciudad a la que informalmente se le llama "Bollywood" (mezcla de Bombay y Hollywood) dada su gran producción de películas.

Me encanta el cine extranjero porque en los films siempre se refleja parte de la cultura de su país de procedencia.

Si miramos con detenimiento una película de otro país podemos ver cómo se transparentan pequeños detalles que en nuestra cultura no se observan. Sobre todo si el país de origen de la cinta tiene características muy distintas a nuestra sociedad. No es muy extraño encontrar películas que no nos sean comprensibles por la gran carga cultural ajena a nosotros que poseen: por basar hechos en mitología propia, en su historia, en burocracias incomprensibles para un europeo, o bien por dar por supuesta la normalidad (o anormalidad) de según que conductas.

Un claro ejemplo de "película incomprensible" es Suicide club, un film de terror japonés sin ningún sentido aparente (como la mayoría de este género en el país nipón).

Del cine indio destacan, sobre todo, sus escenas de canto y baile que en ocasiones son realmente hipnotizantes. Dejo como ejemplo el video de "Dola Re Dola" de la película Devdas (que ardo en deseos de ver).






Necesito, por amor propio, aprenderme ese baile.

En el cine español destaca la sociedad retrógrada, machista y llena de travestidos del buen Almodovar (el gran transmisor al mundo de una sociedad española inventada por él).

jueves, noviembre 08, 2007

Existen

Señoras y señores, queda confirmado: los ladrones de coches existen.

Siempre he sido una persona muy escéptica. Las cosas que no veo con mis propios ojos me son difíciles de creer. Esta poca credibilidad abarca todo tipo de temas que, desgraciada o afortunadamente, nunca he tenido la posibilidad de experimentar. Al igual que nunca he conocido a alguien (fiable) cuyo testimonio verificase su existencia. Lo que haya visto "amigo" de un "amigo" de un "amigo" no me es creíble.

A causa de esto tardé aproximadamente diecinueve años en verificar la existencia de la bisexualidad y, uno más, para conocer a mi primera lesbiana.

Ayer le ha tocó el turno a los ladrones de coches. Desde ahora creo fervientemente en ellos.

Mi creencia nació cuando me disponía a subir en coche a la universidad. Bajo el lema de "no ver para creer" estuvimos buscando el coche durante media hora por el aparcamiento improvisado (el descampado cutre) de al lado de mi casa. No estaba.
No había sido ni la grúa, ni mi padre, ni el Monstruo espagueti volador, ni un agujero negro. O lo habían robado o se había volatilizado por arte de magia.

Es curiosa la extraña sensación que te abarca cuando te das cuenta que tu coche ha desaparecido. Al principio una inquietante paz interior te llena: te quedas en blanco. Seguido de este sentimiento viene una preocupación creciente hasta rayar el pánico. Este segundo cambio de humor se debe a la pregunta de "¿Cómo coño se lo digo ahora a mi padre?".

*Ilustración de Nola Johnston

martes, noviembre 06, 2007

Mordiscos en la lengua

A veces me planteo aprender a morderme la lengua a tiempo. Desde que se me ocurrió la genialidad de preguntarle a Jordi cómo mejorar el blog no puedo dormir. Con sus aires de gurú articuló unas sabias palabras que se marcaron a fuego en la dulce gelatina de mi cerebro: "debes hacer un blog personal". Palabras alejadas de lo trascendental que nunca podré olvidar.

Hay preguntas que no han de hacerse porque sus respuestas no deben ser oídas. Estas preguntas son del calibre del absurdo de "¿Por dónde les entra el agua a los cocos?" o "¿Se preguntó Rajoy los conocimientos de su primo antes de abrir la boca?". Cuestiones cuyas respuestas nos arrastran inevitablemente a otro mar eterno de incertidumbre y de dudas.

¿Acaso no es esto un blog personal? Me pregunto con el alma encogida de curiosidad.

Según mi maestro bitacorero se perfila pero no completamente. Debo seguir unas directrices básicas:

-Hablar de mí: sobre gustos y aficiones. Este primer consejo ha desembocado en un intenso debate interno. ¿No es lo que llevo haciendo todo este tiempo? Si hablo de cómic, cine, literatura, música y fricadas varias no es por sadomasoquismo (aunque admito que también tiene su gracia): son cosas que me gustan. ¿Acaso no era evidente?

-Poner fotos. Al principio este punto no me hizo mucha gracia. Por tonto que parezca sentía que era cómo desnudarme ante muchas personas desconocidas.

Es mucho más fácil hablar cuando no se tiene cara.


Al final solo necesité pintarrajearme la cara como un muerto viviente para convencerme de que si resultaba poco agradable a la vista sería por voluntad propia.

-Utilizar los nombres de las personas de las que hablo. Personalmente esto lo veo una gran tontería. ¿Qué le importa al lector cómo se llama Joan, Andreu o Krysthel? Lo importante son los hechos, no las identidades.

Se ve que el lector se siente así más cercano al autor del blog. Se da un aspecto más íntimo. Lo intentaré a ver que tal.


Y me temo que hay aún bastantes más puntos para tener un blog enteramente personal y mejorar lo presente.

A parte de empezar a hablar de cosas interesantes o de crear verdadero contenido: ¿Qué aconsejaríais vosotros?

lunes, noviembre 05, 2007

La familia McDonal

Mientras trasteaba hoy por youtube buscando cosas interesantes (ha sido un día muy improductivo académicamente) he encontrado un par de anuncios de McDonal's que me han llamado muchísimo atención.

Resulta que en las campañas publicitarias de Japón se substituyó al tradicional payaso occidental por una imagen que daría más "glamour" a la compañía: modelos.



Viendo a estos hermanitos del buen Ronald McDonal no puedo evitar preguntarme si el haber evitado la comida basura durante estos últimos cuatro años ha sido un error. ¿Significan estos anuncios que si baso mi alimentación en los productos de esta gran empresa podré llegar a ser algún día una "chica diez"? Ya voy teñida de rojo, así que tan sólo me faltaría vestirme como una verdadera hortera.

Aunque, siendo cruelmente sincera, se de muchas que renunciarían a sus principios alimenticios y se dejarían invitar por este "emo colorido" a una insípida hamburguesa.


domingo, noviembre 04, 2007

El increíble hombre menguante

Aprovechando que este puente se me está haciendo inusualmente longevo he visto El increíble hombre menguante, dirigida por Jack Arnold bajo el guión de Richard Matheson (autor y adaptador de la novela).

El increíble hombre menguante es considerada como una de las mejores películas de ciencia ficción de los años 50, una película de culto. No es para menos, ya que, a pesar de estar rodada en 1957, los efectos especiales son sorprendentes y la historia es tan fantástica cómo aterradora. Cabe destacar su originalidad, el retrato de la psique del protagonista y la continua angustia y tensión que logra transmitir al espectador.

El film narra cómo Scott Carey, un hombre felizmente casado, empieza a experimentar incomprensibles cambios en su cuerpo tras entrar en contacto con una misteriosa niebla. Nuestro protagonista empezará a perder peso, estatura e irá encogiendo sin saber cuándo se parará el proceso.
Lo que al principio tan sólo le causaba problemas de autoestima pasa a ser un verdadero problema para su supervivencia.

La verdad es que no esperaba que la película en si me causase tal ataque de nervios. Cosas de ponerte en la piel del pobre protagonista e imaginarte luchando contra una tarántula gigante.

Esperemos que la adaptación de de la novela Soy leyenda, otra novela de Richard Matheson cuya adaptación podremos ver próximamente en cines, sea de la misma calidad que esta.

jueves, noviembre 01, 2007

Noche zombie

Como ya comenté anteriormente ayer cumplí uno de mis sueños: ser zombie por un día.

La noche de Halloween comenzó con la asistencia masiva al estreno de Resident Evil Extinción disfrazados de zombies. La verdad es que la película es malísima (casi ni merece mención) pero, como me aterrorizo con facilidad, lo pasé genial. Además, me sentía parte de la mayoría poblacional de ese mundo desértico y eso tenía su gracia (¡Por una vez hubiese estado integrada socialmente!).


Después de la película salimos de marcha por nuestros pubs favoritos. Es curioso cómo hay chicos a los que el aspecto desaliñado y semidescompuesto de una joven no les importa y, a pesar de la pus, las venas, la sangre y otras de esas nimiedades que provoca la muerte, intentan ligar con ella.
¡Eso es capacidad integradora y lo demás son tonterías! ¿O será un impulso necrofílico reprimido?

Al menos sé que si algún día paso a formar parte del colectivo no-muerto aún habrá mozos vivos que se ofrezcan a bailar conmigo. Rica carne no infectada de fácil acceso.

¡Buen provecho chica zombie!


Y el sábado... como las natillas: ¡repetimos!

Edit: Fotos de mi equipo zombie (pobre Joan que sale cortado) y...


















¡Conocí a Mario y a Luigi Mario!