viernes, septiembre 21, 2007

Dulces, dulces vacaciones

Amigos, me temo que me ausento unos días (nueve o diez) para disfrutar del periodo vacacional que no disfruté en todo el verano.

Sé que se me añorará, que vertiréis lágrimas por mi ausencia... Pero debo hacerlo por el bien de mi salud mental.

Un beso y hasta el día 1.

lunes, septiembre 17, 2007

Soneto 138 de Shakespeare por Dave McKean

Corto de Dave McKean del soneto 138 de Shakespeare (ofrezco tal cual lo que el título anuncia).





When my love swears that she is made of truth
I do believe her, though I know she lies,
That she might think me some untutored youth,
Unlearned in the world´s false subtleties.
Thus vainly thinking that she thinks me young,
although she knows my days are past the best,
simply I credit her false-speaking tongue;
On both sides thus is simple truth suppressed.
But wherefore says she not she is unjust?
And wherefore says not I that I am old?
O, love´s best habit is in seeming trust,
and age in love loves not to have years told.

Therefore I lie with her, and she with me,
and in our faults by lies we flattered be.


Traducción de Fernando Ortiz que me ha gustado mucho extraído de Abel Martín:

Mi amor jura que dice la verdad.
Siempre la creo, aunque sé que miente.
Ella imagina a un joven sin maldad
-el mundo aún no maleó su mente-.
Si sabe que pasó mi mocedad
y elige verme como adolescente,
¿no doy fe a su parcialidad?
En ambos lados la verdad ausente.
¿Por qué no dice ella que es injusta?
¿Por qué no digo yo que ya soy viejo?
Lo mejor del amor es un reflejo.
En el amor contar la edad no gusta.

Así miento con ella, ella conmigo.
De la falta común nace ese amigo.



domingo, septiembre 16, 2007

Independencia parital

Cuando vives con tus padres solo puedes imaginar cómo será tu independencia en esos escasos periodos en los que se van de viaje y te dejan la casa para ti solo. Es en ese tiempo que puedes ver de qué pasta estás hecho y cómo te comportarás cuando seas totalmente independiente. Está claro que no es lo mismo por ese fondo monetareo surgido de la nada que te permite comprar alimentos y papel higiénico... Pero tus hábitos y costumbres cambian radicalmente cuando no tienes un ojo inquisidor en la nuca.

Llevo ya dos días de independencia parital y me ha surgido la urgente necesidad de hacerme esa pregunta: ¿Me estaré volviendo responsable?

No porque la casa esté limpia (porque seamos francos, tanto el cuarto de mi hermano como el mío parecen víctimas de un despiadado huracán), sino porque me paso el día estudiando, no he salido de marcha (bueno, de cervezas sí, pero eso no es salir de marcha) y mantengo una alimentación sana. Ni tan siquiera tengo planeada una fiesta, cena o macro-orgía (¡Con la ilusión que me hacía lo último!). Mis padres en otro país, bien lejos de casa, sin oportunidad de enterarse de lo que he hecho entre estas cuatro paredes y yo sin aprovecharlo. ¡Inaudito! ¿Dónde está mi juventud?

Me la absorben los exámenes. ¡Todo sea por una pedagoga más en este mundo cruel!

sábado, septiembre 15, 2007

Oscar Martín

Las tiendas Norma de Palma de Mallorca nos traen al dibujante Óscar Martín (del cual os dejo una pequeña biografía de la Guía del cómic) para la presentación de La hermandad y Solo en el "espainorma".

La cita

Día: 22 de Septiembre


Hora: 20:00

Lugar: Espainorma
c/Pere d´Alcàntara i Penya nº11

Palma de Mallorca (mapa google)

Debo decir que han ido a escoger el día en el que estoy en el culo del mundo y me será imposible ir.

Jazz Maynard

Atraída (o más bien arrastrada) por el dibujo y un par de imágenes que pude hojear en el interior, no me pude resistir a comprar Jazz Maynard, un cómic de género negro de Raule y Roger que me tiene totalmente enganchada.

No es solo que me haya enamorado del dibujo (de esos estilos que ves de lejos y reconoces al autor ipso-facto), es todo: el argumento, el desarrollo de la historia y los personajes.

Me es imposible hacer un resumen del argumento sin desvelar nada importante, así que me limitaré a decir que la historia no deja ni un solo instante para respirar: engancha de principio a fin, desde la primera (que es cuando inevitablemente la curiosidad te desgarra las entrañas) hasta la última página. Una historia llena de acción con giros sorprendentes.

El personaje principal (Jazz para los amigos) es simplemente genial. Es de esos personajes que hacen que no quieras que la colección termine nunca, leer sus aventuras y desventuras eternamente. Tiene ese halo de tipo duro perfecto en todos sus aspectos (o en casi todos) rematado con un sin fin de poses carismáticas que nos hace pensar: "tío, de mayor quiero ser como tú".

El primer tomo de esta trilogía (Home Sweet Home) abre un sin fin de preguntas que esperan impacientemente una respuesta. Expectante del segundo número os lo recomiendo encarecidamente.

Pd.: Y para más información: La cárcel de papel
Pd2.: Perdonad el ataque de emoción....

jueves, septiembre 13, 2007

Tiendas online

Cómo ayer Un año en Amman me reenvió a una de mis tiendas favoritas online (que hacia bastante tiempo que no visitaba) como regalo de fin de semana he decidido comentar mis tiendas frikis favoritas.

  • Shop Kawaii es una tienda japonesa que nos ofrece un amplio catálogo de chorradas con las mascotas más famosas de Japón (Monocuro Boo, Mamegoma, Hello Kitty y los más extraños Kogepan -el triste panecillo quemado que nadie quiere comprar- y Tea guy -un tío dentro de una taza de té como si se tomara un baño-).

En mi caso estoy obsesionada con un despertador cuya alarma sale volando gracias a un pequeño helicóptero obligándote a levantarte para intentar apagarla.

  • Kamikazcomics nos da la oportunidad de comprar merchandasing de nuestros cómics favoritos. Cabe destacar sus pósters de cómic europeo: La mujer trampa de Enki Bilal (¿de qué me sonará ese nombre?); de La prórroga de Gibrat; Blacksad de Díaz Canales y Guarnido, etc. Una oferta un poco escasa pero muy difícil de encontrar.

  • Si te gustan los libros y no conoces Amazon es que tienes horchata en las venas. Amazon es la tienda online de libros por excelencia. Lo que no encuentres aquí posiblemente no lo encuentres en ningún sitio. Así que estáis entre los pobres desesperados que buscan El Necronomicón de H.P. Lovecraft... AQUÍ sí que lo encontraréis.

miércoles, septiembre 12, 2007

¡Cásame esos calcetines!

Llegas a casa agotada, exhausta de un día que podrías calificar de mierda. Esquivas a esos bichos peludos (a los que tu hermano suele llamar "perros") que se te meten entre las piernas, intentando partirte la crisma, deseando llegar a tu cuarto. Te encierras, te tumbas y solo deseas morir. Morir tranquila y en paz, sin hacer nada.


Morir por vaguez, por no tener que realizar el esfuerzo de respirar, de bombear tu corazón o cualquier otro proceso corporal no voluntario. Entonces lo oyes: ¡Niña! ¡Emparéjame los calcetines y guárdalos!

Para mí hay cuatro torturas insufribles: comprar zapatos, comprar ropa interior, comer el osobuco de mi padre y casar calcetines. Antes de realizar cualquiera de estas cuatro tareas preferiría aguantarle un clavo a un culturista ciego.

Mi problema con los calcetines es arto complejo pero fácilmente comprensible: Para empezar tengo unos doscientos pares de calcetines. Tengo calcetines de colores, a rayas, con letras y con dibujitos. Todos diferentes y la gran mayoría parecidos.

El hecho de emparejar calcetines se vuelve, entonces, como un juego mnemotécnico de "me suena este calcetín, creo que lo he visto en el montón". Esto en si no me supone ningún conflicto. Es decir que, si mi relación con mis calcetines fuera simplemente esa, no sufriría ningún tipo de frustración al tener que guardarlos.

Mi problema real se da a causa del archiconocido poltergeist traga-calcetines. Toda persona con calcetines tiene uno en su casa. En el caso de que sea vuestro caso por necesidad habrá uno en la vuestra. Este extraño fenómeno (no visible ni perceptible de ninguna forma) es el que se encarga de hacer desaparecer un calcetín de cada par que tengáis. Los absorbe hacia un universo paralelo de calcetines, tapones de bolígrafo y cierres de pendiente olvidados.

La consecuencia directa en mi caso (ya que se ve que está macabramente obsesionado conmigo) es que el "me suena este calcetín, creo que lo he visto en el montón" del inocente juego mnemotécnico pasa a ser un "mecawënlaputa quince calcetines para doblar y todos dispares" que deriva en una búsqueda exhaustiva en el cajón de los calcetines solteros (porque por extraño que parezca tengo un cajón para los que sí tienen pareja y otro para los que no, por si algún día vuelven de "comprar tabaco").

La causa de mi malestar surge entonces de una combinación de todos estos factores: la proliferación de calcetines sin pareja unido a la irritante similitud de todos mis calcetines. Buscar un calcetín dispar entre cien calcetines dispares parecidos puede resultar ligeramente exasperante. Más o menos como este post.

Todo este tema me suscita la inquietante duda del por qué nunca me he planteado comprarme todos los calcetines del mismo modelo y color.

Fin de la búsqueda y del llevar calcetines de diferentes colores.

Pequeña conversación

P- Al principio de todo estaban solos Dios y Jill y, si te fijas... ¿Quién está aquí presente?
T- Es verdad, ¿Qué le hiciste?
Jill - Me lo comí.

Pequeña conversación que tuve con dos amigos mientras les intentaba convencer de que en realidad yo era Dios y que la posibilidad de explicar científicamente el universo fue un malévolo plan para confundir a las simples mentes humanas para evitar la sobrepoblación del cielo y frenar el precio de la vivienda en el mismo.

Simples mortales... ¿Pensabais que sacrificaría mi divino nivel de vida para albergar a más de vosotros en mi jardín celeste?

Post producto del agotamiento psicológico.

domingo, septiembre 09, 2007

Brrr...

Si algún día queréis asesinarme no lo dudéis: dadme gominolas y chucherías.

Esos pequeños, blandos, e inmasticables pedazos de gelatina animal que en un ataque de mala leche decidieron comercializarse en graciosos ositos de colores y vistosas frutas caribeñas para destrozar los pobres e inocentes estómagos infantiles.

¡Os maldigo dioses del márqueting por conocer tan bien las débiles mentes humanas y aprovechar todas nuestras debilidades!
Porque a mi ni tan siquiera me gustan y ahora sufro sus efectos... En mi estómago mis fluidos gástricos bailan extrañas danzas tribales preparando su espíritu para la destrucción de su hábitat.

"¿Qué ha sido de los dulces a base de caramelo y miel? ¿Por qué no pedí palomitas saladas o dulces?" me pregunto mientras, en mi último aliento de vida, escribo estas palabras.

jueves, septiembre 06, 2007

Creación y dominio de las ondas de odio

La elaboración de ondas de odio es muy compleja y para su perfecto dominio es necesaria una constante práctica con amplios conocimientos teóricos.

Para comenzar es necesario comprender exactamente qué es el odio. Podemos definir el odio como un sentimiento lleno de connotaciones negativas que suponen la aversión (racional o irracional) hacia un elemento que hace peligrar nuestro bienestar físico o psicológico. Solemos decir que es lo contrario al amor o a la amistad porque generalmente desata ansias de destrucción o autodestrucción.

La creación de ondas de odio se basa en este último punto, en el ansia de destrucción de aquello que nos irrita hasta enloquecernos, y como defensa a la incapacidad social y moral de eliminar al objeto discordante de nuestras vidas en el caso que sea una persona.

Este sentimiento provoca la activación las glándulas suprarrenales situadas en nuestros riñones. Estas liberan unas hormonas llamadas epinefrinas (adrenalina) que aumentan el ritmo cardiaco, la presión sanguínea y la respiración; a la vez agudiza nuestros sentidos y prepara nuestros músculos para la acción. Como toda esta energía no tiene salida (por cuestiones legales y toda esa parafernalia) es concentrada en nuestro cuerpo y se desprende lentamente por cada uno de nuestros poros creando lo que llamaríamos un clima de tensión.

La energía no se crea ni se destruye, tan solo se transforma; utilizaremos la emanada por nuestro cuerpo para la creación de ondas.

Como bien sabemos una onda es el resultado de una perturbación desplazándose en un medio transportando energía.


En este caso las ondas son no-periódicas (pulsos aislados) de choque progresivo y esféricas (o tridimensionales).

Al ser de choque progresivo, al igual que las producidas por explosiones, pueden mover objetos e incluso destruirlos. Por lo tanto es importante que tengamos en cuenta que al ser también tridimensionales (expandiéndose hacia todos los sentidos) hay que tener extremo cuidado en su utilización. Debemos tener en cuenta factores cómo el lugar en el que nos encontramos y las personas inocentes que se encuentran a nuestro alrededor. Es imprescindible velar por el bienestar fisico de personas ajenas a nuestra aversión que puedan recibir el choque y el de nosotros mismos si nos encontramos en un edificio que pueda desmoronarse a causa de la energía liberada.

Sabida ya la teoría pasemos a la praxis.

¿Cómo crear ondas de odio o destrucción? Muy sencillo:

Como ya he explicado anteriormente: la activación de las glándulas suprarrenales y la liberación de hormonas epinefrinas por nuestro cuerpo libera energía de odio que se queda dentro de nosotros y que es expulsada lentamente creando lo que llamaríamos un clima de tensión o aire denso gelatinoso que puede ser cortado con un cuchillo. Es esta la energía que utilizaremos.

Para crear ondas tan sólo debemos detener la salida de energía completamente durante unos quince segundos para expulsarla de golpe. Esta saldrá con gran fuerza provocando la onda que buscábamos.


El objetivo es que impacte en la persona deseada desplazándola ligeramente en la dirección contraria a nosotros provocándole un desconcertante dolor punzante. Si se repite la operación durante un rato podemos expulsarla de la habitación e incluso eliminarla sin dejar ningún tipo de prueba fisica con la cual condenarnos por homicidio premeditado.

miércoles, septiembre 05, 2007

Jill vs... lo que sea

Ayer, entre reflexiones existenciales, llegué a una pequeña (pero sin duda importante) conclusión: Si he de escoger entre enfrentarme a psicópatas, fantasmas o zombies escogería sin duda la última opción.

Sobrevivir a un episodio zombie puede resultar agotador a causa de las largas carreras y ligeramente asqueroso por la lluvia constante de vísceras hacia todas las direcciones; sin embargo es posible y relativamente fácil.

A los zombies se les vence con la inteligencia y, gracias a Dios, son corpóreos. Un tiro entre ceja y ceja y todo no-muerto de carne y hueso se queda frito del todo. Una delicia: no esquivan balas, no atraviesan paredes y no te persiguen con escopetas de francotirador. Son solo incomprendidas personas en avanzado estado de descomposición con hambre voraz y una atracción sobrenatural hacia tus huesos.

En cambio, los fantasmas... Valientes hijos de puta. Etéreos excepto cuando les conviene te poseen y obligan a masturbarte con cruces (que conste que nunca me ha pasado, no tengo cruces por casa), te lanzan objetos punzantes, te encierran en un televisor, te atacan psicológicamente hasta volverte loco o te desmenuzan como a un trozo de pan. ¡Todo ello sin inmutarse! Porque intenta cargártelos sin conocimientos de magia negra, blanca, sin fe en la cristiandad o en otros paganismos.

¡Oh! ¡Y los psicópatas! Esos mortales (porque sí, si te esfuerzas se mueren) que sienten un placer morboso exacerbado hacia el sufrimiento ajeno y en la excesiva escenificación de sus crímenes (ganas de llamar la atención) y que nos persiguen incansables por las bastas llanuras desérticas.
Si intentas escapar de un psicópata y no lo logras a la primera no te esfuerces, a la segunda ocasión acaban contigo.
¿Por qué ellos, normales y humanos como sus víctimas, acaban ganando siempre?

  • Mayor conocimiento del terreno.
  • Conocimientos elevados de muchas y variadas formas con las que darte muerte.
  • Aprovechan el factor sorpresa (¿quién sospecha que esa noche sus entrañas serán pintura de pared?).
  • Cuando tienen oportunidad de matarte lo hacen. Nada de dejarte inconsciente y salir corriendo por una sobre valoración de la vida humana; ellos cortan el problema de raíz.
  • Posiblemente, al contrario que tú, no tienen las capacidades mentales completamente mermadas por el terror. Así que no cometerán errores tontos como volver atrás porque se ha dejado la tontería sentimentalista de turno o quedarse un cuarto de hora mirando con horror las pruebas de sus otros crímenes.
Con estos argumentos espero que comprendáis mi reflexionada elección. ¿Contra quién preferiríais enfrentaros vosotros?

domingo, septiembre 02, 2007

Death Proof

Al fin pude terminar de ver Grindhouse con el estreno de Death Proof, escrita y dirigida por Quentin Tarantino.

Siguiendo con el rol del cine de los setenta, que pudimos ver en Planet Terror de Robert Rodríguez, nos presenta una película de terror y muerte en carretera con la cinta desgastada y unos defectuosos cortes de escena a escena (a veces la voz de la siguiente escena se oye antes de que se corte la anterior o pega saltos por haber hecho diferentes cortes, etc) que ayudan al expectador a entrar en el mundo que se nos intenta mostrar.

La opinión que tengo sobre la película podría dividirse a la par que esta, en dos partes: La primera está caracterizada por un diálogo escesivamente artificioso y la obsesión por los pies de Jungle Julia. Esta primera mitad es utilizada para presentar a Mike "el especialista" cómo un cazador al acecho que encuentra un placer morboso al exterminar a sus objetivos al volante. Se hace pesada y llegas a temer que el resto de la película siga por ese curso.

La segunda parte nos quita el mal regustillo que nos dejó su antedecesora y nos devuelve las expectativas que habíamos depositado sobre la película. Un diálogo muchísimo más fluido y divertido nos hace conocer a las cuatro chicas que serán el próximo objetivo de un Mike confiado en sus capacidades al volante.

La huella de Tarantino se puede ver perfectamente a lo largo de toda la película, sobre todo en su excelente banda sonora y en algunos planos que son, simplemente, buenísimos. Sin embargo, de las dos películas que forman Grindhouse, me quedo con Planet Terror.