martes, abril 29, 2008

La dieta del universitario balear

Cómo muchos de los que leéis este blog sabréis, la UIB no está integrada dentro de la ciudad como muchas de las universidades de la península. La UIB está a las afueras, en lo que cariñosamente llamo "el culo del mundo".

Su peculiar ubicación geográfica tiene múltiples consecuencias, desde la sobresaturación del paisaje estudiantil por una cantidad exorbitada de coches, hasta las dificultades de utilizar el transporte público y salir con vida en hora punta.

La situación se ve sin duda agravada a causa de los absurdos horarios de mañana y tarde que se imponen en algunas carreras como la mía, ya que la imposibilidad temporal de ir a comer a casa y volver a tiempo para las clases obligan a muchos desgraciados a quedarse a comer en el complejo.

Aunque a mí no me preocupe demasiado llegar a clase o no (sé que soy una irresponsable), me veo obligada a comer cada día allí. ¿Qué opciones tenemos?

  • Gastar una media de 5 euros diarios en menús, bebida no incluida.
  • Alimentarse a base de bocadillos de 1'90 euros.
  • Comer diariamente hamburguesas y pepitos de lomo, muerte asegurada.
  • Hacer uso del "tupper".

Como las tres primeras opciones vaticinan la pobreza o la enfermedad por alimentación inadecuada, la mayoría de personas optan por traerse la comida de casa.

Estos estudiantes suelen tener la suerte de que sus familias les quieren y cada vez que cocinan hacen una ración de más para sus polluelos. En mi caso, como buen error de cuentas de mi madre, me veo obligada a apañarmelas como pueda para no morir de hambre. La técnica secreta es un pacto de pareja en la que un día Jordi trae la deliciosa y nutritiva comida de su súper madre y, al siguiente, yo traigo mi experimento culinario sorprendente: arroz, pasta o bistecs de pollo empanados (con galletas Quely, evidentemente).

Normalmente mis recetas de arroz y pasta suelen llevar algún tipo de salsa experimental de acompañamiento, potingue en el que desato toda mi creatividad, que mi cobaya prueba con un ligero temblor de manos. La posibilidad de que la mezcla sea explosiva es de un 50%.

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lunes, abril 28, 2008

El mundo está loco

Cuando llego a la sección de sucesos del periódico no puedo evitar desear pegarme un tiro.

En pedagogía de la inadaptación social nos enseñan a ver el mundo desde los ojos del "inadaptado". Éste, cómo respuesta adaptativa a un entorno social, cultural o económico que le es hostil, adopta conductas que son consideradas inadaptadas por el resto de la sociedad. Se intenta comprender al maltratador y ver las cosas desde su perspectiva para prevenir o corregir su conducta y eliminar todos aquellos factores de riesgo que le llevaron a actuar de esa forma.

Debo admitir que, aunque es la asignatura que más me deprime, es la que más me gusta de este curso. El pensar que se puede ayudar a las personas a mejorar, a ser más humanas, a formar parte de la sociedad, me llena. No estamos determinados, podemos cambiar.

Sin embargo, a pesar de ya ser capaz de comprender las razones subyacentes de algunos actos, hay cosas que por más que me esfuerce no podré llegar a comprender nunca. Cómo el caso de "el carcelero".

No entiendo qué clase de persona es capaz de secuestrar a su hija y tenerla durante veinticuatro años encerrada en un sótano, violándola, teniendo hijos de ella, mientras mantiene una vida totalmente normal cara al público. Tres de esos incestuosos hijos nunca habían visto el exterior, la luz... ¿No hay remordimiento durante todo este tiempo? ¿No hay conciencia?

No comprendo cómo una mujer no se extraña al ver que su marido lleva comida, ropa y otros menesteres a un sótano cerrado a cal y canto con un código secreto. Al igual que me cuesta procesar el hecho de que no se diera cuenta de que a su marido era un maldito demente (alguna pista debía de dar, ¿no?), ni que no intentase de todas las formas posibles encontrar a su pequeña hija desaparecida. ¿Ojos que no quieren ver? ¿Será otro de esos casos de madres que permiten los abusos sexuales a sus hijas porque se sienten liberadas sexualmente?

El mundo está loco y, por desgracia, me encuentro dentro de él.

Odio las páginas de sucesos.

domingo, abril 27, 2008

Cobardes

Ayer fui a ver Cobardes, de Corbacho (director de Tapas), en la que se trata el bullying (el acoso escolar) y sobre la figura paterna en acosados y acosadores. El cómo todos somos cobardes porque o bien no queremos ver lo que sucede, o no nos defendemos, o desfogamos nuestro malestar sobre inocentes por miedo a enfrentarnos a la situación en la que nos encontramos.

La película peca de ser un poco irreal en algunas ocasiones: en la vida real la chica popular nunca saldría con el pardillo al que zurran, ni te regalan móviles como si fueran galletas, ni te encuentras a según que personas por la vida y ni los profesores están tan ciegos, ni se hacen tan poco los locos... No sé si se me entiende.

En mis tiempos (tengo 22 años y mis profesores aún no se han jubilado) te podían estar amargando la existencia y quizá algún profesor pegaba algún grito exigiendo paz y tranquilidad, pero en realidad nadie hacía nada: no se llamaba a los padres a menos que hubiera una expulsión por en medio (algo prácticamente imposible) y nadie mandaba a acosado o acosador al psicólogo del colegio para determinar su conducta y buscar soluciones al problema.

La medida de sanción en mi colegio eran las "fichas", unas cartulinas en las que se ponían amonestaciones para que firmasen los padres. Cada cinco te enviaban dos días a casa y, cada diez, cinco días. Normalmente se ponían por no haber hecho los deberes, para que te pusieran un aviso por acosar a alguien tenías que arrancarle un brazo... dos veces.

A pesar de esos pequeños puntos un tanto idílicos, el film mostraba cosas reales: el silencio del acosado, la ceguez de los padres, los ataques de ansiedad, la sensación de los domingos por la noche (ese nudo de estómago, esas náuseas), las pesadillas y los pensamientos violentos y de autodestrucción.

Me pasé toda la película llorando.

sábado, abril 26, 2008

Torneo

Hoy ha sido mi primer torneo de Magic y sólo quiero deciros que no he llorado: no me queda ego, pero sí dignidad.

No he vertido ni una lágrima a pesar de sólo haber ganado una ronda... porque mi contrincante había discutido con la novia y se había marchado.

No he dejado ver mi dolor cuando aquel jovencito de cara angelical me ha arrancado la piel ha tiras mientras me torturaba en una espiral de muerte y destrucción. Ese niño simpático y agradable que se reía cada vez que le decía que me iba a morir y que me vengase en próximas batallas.

Lo mejor es que el ganador ha jugado con un mazo pre-hecho totalmente desconocido para él y yo he quedado empatada como "peor jugador" (ni en eso he logrado ganar).

La verdad es que a pesar de la humillación a la que he sido sometida, ha sido una tarde muy divertida. He anotado un par de cartas que quiero y me he mentalizado para conseguir vencer almenos una ronda en el próximo torneo.

Cobraré mi venganza algún día.

jueves, abril 24, 2008

Victorias, derrotas y vicios

Hace una semana que volví a empezar a jugar a Magic, un juego de cartas coleccionables con un gran abanico de posibilidades para alcanzar la victoria. Una semana para recuperar el rodaje de mi querido mazo negro de control y zombies (el creador de "dolor, humillación y lágrimas").

La gracia de Magic es que cada mazo de cartas define un poco la personalidad del jugador, ya que marca su forma de jugar, su paciencia y sus ansias de controlar al contrincante. Por ejemplo, el mío fue creado a drede para fastidiar lentamente a aquellos que osasen retarme. Es lo que se llamaría comunmente "un mazo tocapelotas". Evidencia una persona paciente que disfruta con una victoria lenta (que dure mucho, muchísimo tiempo).

Me encanta ganar, siento un placer especial al hacerlo, casi enfermizo.

En cambio, perder no me gusta tanto.
No es que odie el hecho de que me venzan, es que me gusta infinitamente más ganar. Si me enfado no es por la derrota, sino por la privación de la sensación de plenitud espiritual que produce el hacer el hechizo final y dejar a cero el contador de vidas.

Esta curiosa adicción la padezco en todos aquellos juegos que me llegan a gustar de forma especial, jamás la sentiría jugando al cinquillo o a la briska. Es en partidas del tipo de las Magic, los videojuegos de lucha, el Guitar Hero, Singstar, Munchking, etc, que siento esa necesidad fisiológica anormal.

Por eso, aunque este juego de cartas sea especialmente caro, tengo planeadas dos barajas más: una para hacer llorar y otra al más puro estilo "invasión zombie".


¿Seré demasiado competitiva? ¿Es normal esta sensación?


martes, abril 22, 2008

Se busca plantilla remolona

He decidido hacerle caso a Liet-kynes y poner las diferentes opciones para someterlas a votación. Estas son las opciones:

Blue sea: No rompe con el color habitual del blog, es simple y un poco soso.

The second think: Tiene un color similar al azul, el título grande y los bordes redondeados (me encantan los bordes redondeados). Los dibujitos son chachis, pero temo pecar de cursi...

Dilectio: Es uno de mis favoritos, falla la cosa naranja enorme, pero es bastante simple y bonito.

Miniml
: Quizá demasiado minimalista y algo soso, sin embargo me encanta que ocupe toda la pantalla y que la columna del artículo sea tan amplia (siempre tengo que modificar los posts para evitar que la foto deje mal el texto).

Top secret: A pesar de que no lo pienso poner ni harta de vino lo pongo aquí por curiosidad porque me hace especial gracia. No sé por qué, no pregunten.

Se busca...

...plantilla para blog en blogger.

Una de las cosas que más me torturaban al empezar este blog era encontrar una plantilla que lo representase, que pegase con la temática (¿realmente hay alguna?) y con el tono del blog.

La opción de modificar una plantilla ya existente quedó totalmente descartada al recordar mi sufrimiento en el anterior blog, así que acabé poniendo una lo suficientemente horrible para motivarme en la realización de una búsqueda más exhaustiva.

Como tiendo a posponer las cosas, este blog quedó condenado durante mucho tiempo a la horripilancia y la falta de estética hasta que un día todas las imágenes que conformaban la página explotaron de forma inexplicable (Demóstenes es testigo de ello).

Así que en un arranque de prisa y desesperación acabé poniendo la plantilla que conforma hoy en día este lugar. Una que ni me va, ni me viene, ni me hace temblar de la emoción.

Hoy las tornas han cambiado y he encontrado una web cuyo deseo es recopilar plantillas para ponerlas a disposición de los usuarios: empieza la búsqueda y necesito ayuda para decidirme por una adecuada para La mujer trampa. Una que no me haga pensar que el esfuerzo de volver a poner todos los links es inútil.

¿Cuál creéis que pega más para este blog?


¿Qué criterios tendría que utilizar para su elección?

lunes, abril 21, 2008

La peor película de mi vida: Kibris

Cotilleando las noticias pendientes de Menéame he llegado a un top 20 que enumeraba las películas españolas del siglo XXI que es mejor olvidar.

A pesar de que creo que cada una de las películas que están en esa lista se merecen encarecidamente estar allí, me ha extrañado no ver aquel filme del 2005 que me provocó un hondo y profundo trauma que me perseguirá durante toda la vida: Kibris, la ley del equilibrio.

Aún recuerdo aquel inocente sábado en el que confié plenamente en la capacidad de elección de mi pareja y le dejé escoger lo que quería ver. Pagamos las entradas, compramos palomitas y cocacola y entramos en la pequeñísima sala en la que se reproduciría la película. Éramos cuatro personas al principio y diez minutos después pasamos a ser tres.

El film era la cutrez hecha cinta. Quizá fue la combinación de varios factores:

-La inexistencia de un argumento medianamente coherente que debió ser escrito por un paralítico cerebral.

-La inutilidad de actores como Lorena Bernal, gran Miss España con la capacidad de interpretación en el orto.

-El asombroso montaje de la película, ya que al principio de algunas escenas se podía observar cómo los actores estaban quietos, en pose de "llevamos un rato luchando", varios segundos y luego empezaban a pelear.

-Los grandiosos efectos especiales de Serie C* en los que se cubre el sol con un filtro del photoshop y... "ale, ya es de noche".

No sólo fue la peor película de mi vida, sino que el asombro nos dejó tan paralizados que ni tan siquiera se nos ocurrió besuquearnos para pasar el rato: se nos cortó la digestión, la vida y la libido (me extraña no haberme quedado frígida después de eso).

Por ello creo que Kibris tendría no sólo que formar parte de este top 20, sino que también se merece un puesto en la lista de las peores películas de la IMDB.


*Serie C: No sé si realmente existe este tipo de cine, pero desde luego esta película merecería su creación.

domingo, abril 20, 2008

Rimas y nombres

Hay un capítulo en Los Simpson en el que Homer y Marge discuten sobre que nombre deben ponerle a Bart. Homer, hacendo uso de su extraña lógica, rechaza los nombres que le proponen según a lo que suenan y las posibles rimas que se pueden hacer con ellos. Él fue un gran padre.

Siempre he pensado que a la hora de ponerle el nombre a alguien hay que tener en cuenta una serie de factores prácticos esenciales para su correcto desarrollo psicológico:

Para empezar el prestigio que te pueda dar el nombre, ya que no encontrarás a ningún político, gran científico o sabio filósofo llamado Flufy. Es imposible que te tomen en serio si parece que te han puesto el nombre a guasa y corres el riesgo de que te canten canciones del tipo:

"Jerónimo, Jerónimo,
tu nombre no es un nombre,
tu nombre es una venganza
cuando te lo pusieron
tu padre estaba borracho,
tu madre estaba de guasa."


El segundo aspecto a tener en cuenta es la brevedad y facilidad de pronunciación. Pongamos, por ejemplo, a mi mascota saltarina "Blacky Lucky Luc Skywalker". Un nombre tan largo dificulta el grito de enfado cuando se ha hecho algo mal, ya que antes de terminar de nombrarlo se te ha olvidado el por qué estás iracundo.

Además, tal y como se demuestra en los libros con personajes de nombres de tal magnitud, suele ser difícil de recordar (imaginad que esto se da en todos vuestros conocidos y recapacitad).

El significado y procedencia también es importante. No es agradable llamarse "excremento vacuno" en japonés y preguntarse toda la vida por qué los nipones de mueren de risa cada vez que te presentas.

Y, finalmente, lo más importante es que el nombre no tenga ninguna rima posible. Se evitan muchos traumas infantiles con ello.

Analicemos ahora mi nombre teniendo en cuenta estos importantísimos aspectos: Ana.

1.- Prestigio: Ana es un nombre que no te garantiza ni el fracaso ni la fama. Es común hasta el aburrimiento, levanta una piedra y encontrarás una Ana. Desprende tal sensación de normalidad que lo único remarcable es que es capicúa.

2.- Brevedad y facilidad de pronunciación: Sería más breve si me hubieran llamado "A" o "Na", pero creo que no te dejan poner nombres así en el registro civil. Es fácil de pronunciar y de recordar, quizá esperasen una niña "desastre" a la que reñir a menudo.

3.- Significado y procedencia: Puede ser de procedencia celta o hebrea. Mi favorita sin ninguna duda es la Celta, por la cual provendría de la diosa de la vida (Dannan, Dana o Danu).
La raíz hebrea es Hannah, que significa "Dios es misericordioso".

4.- Rima: Ana rima absolutamente con todo. Mi infancia estuvo marcada por una cantidad asombrosa de cancioncillas, poemas y rimas acabadas en "na" o "ana". Tal fue mi tortura que ni en casa, ese refugio en el que te sueles encontrar a salvo del resto de la humanidad, pude encontrar el descanso: mi hermano mayor inventó para mí una canción con la que deleitarme el tiempo en el que no estuviera en el colegio.

"Ana, es una marrana, tiene almorranas,
un perrito,
un gatito y una rana."

La canción es harto estúpida, pero no podía evitar perder los nervios cada vez que me la cantaba (se me ponían los ojos en blanco y entraba en estado berserker).

Con este pequeño análisis es fácil llegar a la conclusión de que mis padres no querían tener más hijos cuando me concibieron y de que la gravedad de tener un nombre con rima fácil aumenta si se tiene un hermano mayor dispuesto a torturarte.

viernes, abril 18, 2008

Haciendo el tonto

Aunque no sé si realmente mis amigos me quieren o me odian, he de admitir que las horas que paso con ellos son muy divertidas y peligrosas.

Ayer fue el día de hacer el burro, tirarse por el suelo y arriesgar inútilmente nuestras vidas. Hubo unos que volaron, otros que esnifaron chocolate en polvo demostrando su hombría (podría señalar con mi dedo acusador, pero creo que las personas que lo hicieron prefieren mantenerse en el anonimato) y una chica loca que se tomó un yogurt de cabra vomitivo (los yogures no deberían saber nunca a queso) por una apuesta.


video


Con ellos nunca tengo un momentito de paz...

miércoles, abril 16, 2008

Empieza el apocalipsis

Ha ocurrido antes de lo que pensaba, antes de estar totalmente preparada para ello y haber reunido provisiones suficientes, reforzado mi casa y preparado el plan de huída definitivo.

Los zombies atacan Mallorca.

Un colectivo de fans de los podridos de Mallorca llamado Mallorca Zombie está haciendo la primera película del género en mi pequeña islita en la que nunca pasa nada.

El film consta de ocho cortos dirigidos por otros tantos directores, todos ellos tratando sobre una catástrofe zombie que arrasa la isla y nos mantiene aislados del resto del mundo (tipo 28 días después).

¿Estaré preparada para salir de esta sana y salva?

Espero que hagan más cástings buscando a muertos resucitados, ya que esta es mi oportunidad para cumplir uno de mis inconfesables sueños: hacer de zombie en una película.

Si alguien se entera de algo que me avise por favor.

Batiendo récords

La preparación fisica para garantizar mi supervivencia en el inminente apocalipsis zombie sigue su curso. Aún no rompo nueces con mis curtidas nalgas ni me veo con el valor suficiente para retar a mi padre en un duelo de maratón, pero he batido mi pequeño récord y me siento tremendamente orgullosa.

Hoy he corrido durante cuarenta minutos en una cuesta de 2.5 en la cinta del gimnasio (sí, los inútiles encontramos la autorealización en cualquier tontería).

La cuestión es que a pesar de pasarme una hora en la cinta (los veinte minutos restantes los dediqué a subir cuestas) me sentía perfectamente, sin cansancio ni flatos. ¿Me habría vuelto inmortal? ¿Sería una nueva superheroína de Marvel?

Hoy he llegado a la dura conclusión de que mi cuerpo es raro, incomprensible.

En el camino de vuelta del gimnasio me he dado cuenta de que me había dejado la presión arterial en los vestuarios, seguramente al ponerme la crema hidratante o al secarme el pelo. Así que ha pasado lo previsible cuándo haces más de lo que tu cuerpo te permitiría normalmente: "Qué raro, hace un calor insoportable a pesar de hacer un día de mierda"; "Este temblor de pulso no es normal... ni el descontrol de mis piernas"; "¿Por qué mi ángulo de visión se está reduciendo tan drásticamente?"
Me he tumbado en la acera con las piernas en alto rezando para que algún conocido decidiera pasearse por esos inóspitos páramos universitarios y, al ver que mis súplicas no tenían respuesta, me he arrastrado como he podido hasta llegar al edificio de informática para recibir la reanimación adecuada: un zumo y una manzana.

Esto me pasa por intentar superar a la chica que corría a mi lado en un ataque de competitividad: esa sí que era una hembra de cómic americano.

martes, abril 15, 2008

El karma se venga

Dicen las mitologías orientales que existe una cosa llamada karma, una energía cuya fuerza reside en la naturaleza de nuestras acciones y que condicionará en qué forma nos reencarnaremos después de nuestra muerte. Una especie de "si yo soy buena me reencarnaré en persona y, si soy mala, en saltamones".

Mi teoría sobre la venganza del karma surgió en su momento de la creencia de que existe esta energía reguladora del universo, sin embargo difiere en el momento que se hace presente.

Puesto que no creo en la reencarnación es lógico que piense que el karma no espera a tu muerte para hacerse notar, lo hace en todo momento.

Sé que es un pensamiento estúpido, pero sirve para tranquilizar un poco la conciencia ante la ignorancia sobre el futuro y, en cierto modo, la teoría se cumple porque según tus acciones el resto de personas se comportan contigo de una forma u otra.

El ser un cabrón probablemente conlleve que la gente arda en deseos de pegarte la puñalada trapera en cuanto les des la espalda, al igual que si eres demasiado bueno (se ve que el karma no soporta los extremos). Por lo tanto es comprensible que la relación que mantienes hacia el mundo condicione la relación que tiene ese mundo contigo.

La gran ventaja de pensar así es que, cuándo alguien te hace algo que te duele, no sueles esforzarte en guardarle rencor o en buscar algún tipo de macabra venganza. Quizá hagas un par de ondas de odio en algún momento e intentes ignorar su presencia cual cucaracha, pero sabes que al fin y al cabo en cualquier momento vendrá el karma a pagar el precio por su conducta: le estallará la cabeza en mil pedazos, se partirá la cadera y las costillas al estornudar demasiado fuerte o, simplemente, un pato volará a la altura justa para cercenarle la cabeza con un golpe certero de ala.

Así que ya puede empezar a temblar la señorita camarera que siempre me ignora para atender antes a algún apuesto varón. Nena, el karma te dejará frita.

lunes, abril 14, 2008

El Club de los Desgraciados y las charlas trascendentales

Hace ya unos años que se disolvió el club, pero hoy en día aún lo echo de menos.

El Club de los Desgraciados estaba compuesto por cinco personas que, por unas causas u otras, no nos encontrábamos en nuestro mejor momento. De ahí que en una inocente broma surgiera el nombre que nos bautizaría tal y como nos sentíamos.

Cuando empezamos a quedar la mayoría apenas eramos amigos íntimos, otros ni se conocían. Sin embargo, de esas reuniones surgieron grandes amistades y amores que posiblemente nunca desaparezcan.

Solíamos vernos a las siete de la tarde en el Valhalla, una cervecería del casco antiguo de Palma que ofrece un candor y una sensación de privacidad especial, para reír, llorar y reflexionar entre cerveza y cerveza. Cuando ya teníamos la sangre templada por el alcohol íbamos a cenar un kebab y, si no nos íbamos de marcha, acompañábamos a Biel a la estación del tren.

Creo que en esas reuniones hablamos de todos los temas habidos y por haber. Tratamos el por qué de las cosas, del comportamiento humano, de la política, del destino, de la existencia de Dios y los seres fantásticos, del universo y de todas las cosas que habitan en él. Charlas que si no fueron profundas no debieron ser nada.

Añoro esas tardes de divagaciones filosóficas. Llevo tanto tiempo sin hablar de cosas realmente trascendentales que temo haber olvidado cómo se hacía, el proceso con el cual enlazaba una opinión con otra hasta formar una idea digna de articular: reflexionada, lógica y coherente.

Evoco esos días porque me doy cuenta de que necesito que me hagan pensar para no sentir el hastío rutinario de cada día, que alguien esté dispuesto a tomarse una caña conmigo y decirme lo que piensa sin tapujos, sin miedo a ser juzgado, para darme la confianza para hacer lo mismo.

Porque aunque los temas profundos pueden tratarse con cualquier persona, muchas veces no se encuentra la confianza, el tiempo o el momento para hablar de ellos y otras tantas la relación que se tiene con la otra persona no da para ello y nunca se llega a tocar el tema ni superficialmente.

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domingo, abril 13, 2008

Peluquerías y revistas

Odio las peluquerías. Son una tortura a la que me veo obligada a ir cuándo el complejo supera mis expectativas de sufrimiento. El momento exacto en el que mi moreno teñido deja resurgir tintes y decolorados anteriores y mi pelo pasa a ser multicolor.

Mi malestar en estos centros no es sólo porque malgaste cinco valiosas horas de mi existencia aburriéndome soberanamente. Sino porque realmente no logro llegar a comprender lo que ocurre allí dentro y, como decía aquel bajito pero sabio filósofo: la incomprensión lleva al miedo, el miedo lleva al odio, el odio lleva a la ira y la ira al lado oscuro.

Para empezar, me desconcierta esa manía que tienen de evaluar que tienes el pelo seco para ofrecerte un tratado de hidratación a un módico precio que te deja los ojos en blanco. Si dices que no, insistirán hasta que cedas o demuestres que prefieres que te claven astillas debajo de las uñas; si aceptas, te verás condenada a sufrir cuarenta minutos más en ese lugar.

Lo curioso es que realmente da igual lo que hagas (llevarlo ya graso a causa del exceso de mascarillas y tratamientos que te haces en casa, rezar a la virgen de las calvas, matar a un cordero y ofrecer su sangre a dioses paganos, etc.), cada vez que vayas te jurarán que lo tienes encrespado y seco.

Sin embargo, lo que más me altera, es el amplio catálogo de revistas de decoración, moda y prensa rosa que te ofrecen. Miles de revistas diferentes tratando las mismas cosas, como si al ser mujer no me pudiera interesar nada más. ¿Qué pasó con aquel dicho que afirmaba que "en la variedad está el gusto"?

Si fuera una de esas personas que están al día de los cotilleos entre famosos, tuviera una casa que decorar o me llenasen espiritualmente las últimas tendencias, sería feliz entre tanta hoja inútil. Al no serlo, lloro en silencio por no disponer un simple periódico, un Fotogramas o cualquier otra cosa y cojo la que más me suene. En esta ocasión la revista Woman, "información útil para mujeres modernas".

Este tipo de revistas tienen un algo tétrico que me inquieta horriblemente. Intentan parecer feministas, destinadas a chicas independientes y modernas (chicas cosmo según la Cosmopolitan). Sin embargo, su contenido sigue un camuflado estereotipo de lo que le debería gustar a una fémina: moda, dietas, cotilleos, cómo complacer (sexual y actitudinalmente) a tu pareja y, como guinda, alguna que otra receta de repostería. El mismo canon de hace cincuenta años pero con el añadido de cómo satisfacer sexualmente y laboralmente.

Entiendo que haya mujeres a las que les guste este tipo de lecturas, cada uno se compra las revistas que le emocionan (yo me compro de patrones de costura y vivo feliz). Pero creo que sus editores y yo no tenemos el mismo concepto de lo que es actualmente una mujer moderna. Para mí son aquellas que rompen con las barreras de género y se introducen en temáticas tradicionalmente masculinas como la política, la ciencia y la tecnología, las que provocan la feminización de ámbitos masculinizados sin ningún complejo.

Por lo tanto, no puedo considerar que una revista que trata los temas que siempre se nos han atribuido por género esté dirigida a ese perfil de mujer.

jueves, abril 10, 2008

Enferma

Lo bueno de enfermar es que se tiene excusa para pasarse el día dormitando en todas partes. No hay lugar lo suficientemente incómodo (ni ser lo suficientemente angular) sobre el que no "medio tirarse" y perder la conciencia. El constante cansancio combinado con una dosis lo suficientemente alta de vaguería me asegura un par de días de sueño constante y profundo.

La parte negativa es que en mi casa el que enferma es porque debe haber hecho algo para ello. La culpa no es de algún virus que tuviste la mala suerte de coger, sino tuya, como si lo hubieras visto flotando alegremente por el aire y le hubieras perseguido para respirarlo. Exactamente lo mismo pasa con las lesiones.

Eso conlleva que, a parte del dolor o malestar que puedas sentir, debes aguantar la bronca de tu padre.

Nunca olvidaré, por ejemplo, el día en el que (por un extraño suceso en el que una barra de pan acabó insertada en mi ojo) me herí la córnea por tercera vez. Faltaban dos escasos días para ir de viaje a Asturias y ver a Té Rojo y al sr. Anónimo, así que las expectativas del enfado de mi progenitor eran apoteósicas y dudaba entre callarme como una puta o comentar que necesitaba un ojo nuevo.

Al final fui tonta, abrí la boca y se me acabó reprochando el no saber pestañear a tiempo.

Pd.: Siento escribir de una forma un tanto extraña hoy. Mi cabeza no funciona como debería.

martes, abril 08, 2008

Mitos eróticos

A lo largo de mi larga adolescencia (que abarca la gran mayoría de mi vida) he ido elaborando diversas listas sobre mis mitos eróticos masculinos, producto de mi inestabilidad hormonal.

Estas colecciones de nombres se separan en cuatro categorías según la procedencia de los mismos: personas conocidas por mí, personajes famosos, personajes de ficción y personajes de cómic o animación.

Sin embargo, para conservar el punto de frikismo habitual, he decidido centrarme y hablar tan solo de aquellos personajes de cómic o animación que hicieron tambalear mi líbido y mi corazón.


6.- Lobezno (x-men): Aunque su atuendo roce el horterismo más escandaloso Logan siempre me ha parecido un hombre encantador. Sí, es un retaco de metro y medio, peludote, con más músculo que cerebro y una conducta propia de machito americano "comparémonos los falos" aunque sea canadiense. Sin embargo, su amor por Jean Grey demostraba que en realidad era un trozo de pan.

Odié a Jean por escoger a Cíclope (sosoman) hasta que pagó su equivocación portando unos buenos cuernos.


5.- "L" (Death Note): Extremadamente excéntrico a la vez que inteligente (¿serán cualidades íntimamente ligadas?). Pálido, delgaducho, con ojeras y fácilmente confundible con un drogadicto.

Su carisma reside en su brillante cerebro, siempre reflexionando y buscando respuestas.


4.- Gambito: El simpatiquísimo joven de los x-men que cargaba objetos con energía convirtiéndolos en bombas. Renuncié a él porque, a parte de ser un dibujo y tener un nombre que evoca al marisco, estaba totalmente enamorado de Pícara, mi personaje favorito en cómics y serie de dibujos.

Me dolió mucho que no saliera en ninguna de las películas de x-men porque me moría de ganas de verlo de carne y hueso.


3.- Lobo: El lobito extraterrestre malo de DC, le daría un par de azotes si no supiera que al chocar mis manos contra sus curtidas nalgas se me pulverizarían los huesos de los dedos.

Aunque al personaje no se le puede echar ningún piropo en cuanto a carácter (es un ser horrible), no puedo evitar morirme de risa cuando leo algún cómic suyo: es un odioso capullo y machista con carisma.

Se le hizo una película llamada The Lobo Paramilitary Christmas Special que me tiene totalmente intrigada.


2.- Sandman: Es uno de Los Eternos, el señor del sueño y la vigilia. Morfeo es un tanto prepotente, rencoroso y con tendencia a pensamientos depresivos. Parece un adolescente que necesita una buena colleja de vez en cuando.

Lástima que el rumor de que algún día tendríamos película fuera tan sólo producto de un día de los inocentes.


1.- Sláine: El macho alfa por excelencia, el prototipo de héroe celta retratado por la magnífica mano de Simon Bisley (que también dio vida a Lobo en una ocasión).

Gracias a Alfrodo he podido disfrutar de verlo "casi real" en un magnífico tráiler hecho por fans.


¿Cuáles son los vuestros?


lunes, abril 07, 2008

Comentando películas

Una de las cosas que más me gusta de ir al cine es comentar posteriormente la película, aquellos detalles que nos parecen sorprendentes, pequeñas conclusiones a las que hemos llegado y, en general, lo que nos ha gustado y lo que no.

Lo malo es que mi compañero de cine suele preferir digerir la película antes, sin que mi opinión interfiera en ese proceso de análisis íntimo y personal. Yo, en cambio, soy más impaciente y deseo hacerlo lo antes posible: con la primera impresión en la mano, antes de olvidar la infinitud de pequeñeces que me han llamado la atención y la sensación que el film me ha dejado.

Dada nuestra disparidad de carácteres al final acabamos por no comentar nada, hacer nuestra reflexión individualmente y llegar a nuestras conclusiones solos. Me da rabia porque siento que quizá él haya captado matices diferentes a los míos que me gustaría conocer. Además, con las películas que vemos (de poco público) y la frecuencia que vamos al cine, me es muy difícil encontrar a otra persona que haya visto las mismas películas con la que pensar y discutir significados.

La alternativa sería criticarla aquí, aunque me temo que desmenuzar una historia de tal forma (con el gran spoiler que eso conlleva) me crearía aún más enemigos de los que tengo actualmente.

¿Qué no?

Al final Bruce Willis resulta ser un fantasma.


domingo, abril 06, 2008

La familia Savages

Este viernes fuimos al estreno de La familia Savages, una de las películas que compitieron contra Juno para el Oscar a mejor guión.

El filme presenta una comedia dramática en la cual el humor y el drama están tan equilibrados, diluidos tan perfectamente, que hay ocasiones en las que no se sabe si la situación busca la lágrima, la carcajada o las dos cosas simultaneamente. Había ocasiones en las que no podía evitar reír mientras la culpabilidad se cernía sobre mí con sus punzantes garras.

Critica así, con un excelente guión, la concepción sobre la muerte, los remordimientos y las acciones que pretenden parecer desinteresadas, fruto de la preocupación, que nacen de la necesidad de resarcirnos de nuestra propia vida.

Curiosamente no pude evitar hacer un análisis psicológico-pedagógico de la psique de los dos hermanos protagonistas. El ver cómo el pasado determina el presente y considerar que su vida de adultos estaba totalmente atada a una infancia dolorosa y traumática. Decir más sobre ellos rozaría el spoiler.

La película me encantó aunque a veces esa fusión tan equilibrada de géneros me confundiera. Sin embargo es algo lenta y profunda, de digestión difícil. De esas que al terminar no sabes si debes estallar en llano aunque el sabor que te ha dejado en la boca sea similar al de una buena pieza de sushi.

sábado, abril 05, 2008

Oportunidades

El que mi padre me regalase la cámara de fotos supuso que la pequeña máquina siempre estuviera cerca de mí, por si la exclusiva surgía en cualquier momento y podía sacar alguna foto interesante que subir a Flickr o al blog. Se volvió así en una compañera infalible que captó pequeños sucesos cómo el día que excedieron el peso máximo del ascensor o cuando hice la genialidad de ir a pescar.

Sin embargo, las largas vacaciones han hecho que, a causa de la escasez de situaciones novedosas, haya perdido la costumbre de llevar la cámara encima.

Desde el lunes he tenido infinidad de ocasiones de fotografiar hechos curiosos de mi vida cotidiana. Desde los mozos de informática de sistemas vestidos de traje como reivindicación del derecho a ser considerados humanos en las entrevistas laborales, hasta perder la oportunidad de fotografiar a un Tuno en la universidad.

¡Un Tuno! ¿Sabéis lo difícil que es ver uno de esos en la universidad de las Islas Baleares? Creía que no teníamos, que eran una leyenda urbana, un mito jamás posible. ¿Hombres hechos y derechos vestidos de trajes ridículos de terciopelo entonando canciones? ¿Será también verdad que se apuntan allí con la esperanza de ligar más? ¿Escupirán también bolas de fuego?

Es cómo encontrarse a un Big-foot o a Nessy y no poder plasmar el momento para demostrar que tú lo viste, que no ibas hasta las cejas de setas alucinógenas.

Así que, habiendo perdido estas oportunidades posiblemente irrepetibles, he aprendido una valiosa lección: llevar siempre la cámara a mano, preparada y atenta, para esas pequeñas cosas que me sorprenden y me hacen reír.

jueves, abril 03, 2008

Casi 300

A riesgo de que se me pierda todo el respeto como cinéfila (y de que la gente me escupa por la calle) necesito expresar al universo mi frustración y descontento.

Hace un par de días fui a ver Casi 300, una sátira a la adaptación cinematográfica de 300 con una gran cantidad de gags hacia la cultura popular americana, sus ídolos de suicidio previsible y sus tonterías varias.

La película sigue el estilo de humor absurdo que la saga de Scary Movie pero siendo infinitamente más mala. Un "culo, caca, pedo, pis, mira son gays y por ello andan pegando botecitos" repetitivo que no provoca la carcajada, ni la risa, ni la sonrisa. Sólo unas profundas ganas de comprar una escopeta y cargarse a productor, director y todo el reparto de una película que no serviría ni de abono.

Se me ocurren muchas otras cosas que hacer con el tiempo y el dinero que invertí en el cine, desde ir a la feria y comerme un enorme algodón de azúcar, a pagar a alguien para que me golpee durante dos horas la punta de los dedos con una cuchara.

Lo que más me impresionó de todo el asunto es que un hombre sentado detrás de nosotros se reía a carcajada limpia, como si su vida dependiera de ello. ¿Le haría de verdad gracia? ¿Sería alguna performance de crítica social? ¿Será que no entendí su sarcasmo?

Sinceramente, no es recomendable ni para aquellos que adoran las películas del estilo de Scary Movie... Sólo hay que fijarse en su excesivo 2'3 en la Imdb.

miércoles, abril 02, 2008

¿Blogadicta?

Hace un par de semanas que reflexiono sobre si realmente estoy demasiado tiempo enganchada a la red y, sobre todo, a la blogocosa.

Cada día me paso una media de dos o tres horas leyendo blogs, comentando sólo en los que más me gustan y en los posts que me llaman la atención. A parte, también dedico cierto tiempo a escribir nuevos posts y contestar comentarios. Esto se traduce en una gran cantidad de horas frente al ordenador como hija ausente, renunciando totalmente a la televisión y a otros entretenimientos que me llaman menos la atención.

Hace un par de días Marilink habló en su blog sobre la Feminización de Internet, de cómo "llegamos más tarde pero pisamos fuerte". Siempre he pensado que este proceso se está dando porque Internet ha pasado de ser algo inusual a algo totalmente cotidiano para todo el mundo, no sólo para informáticos (estudios con un porcentaje notablemente más alto de hombres que de mujeres).

Aunque mi opinión oficial sea que en realidad no se está produciendo un fenómeno de feminización, sino de igualación de géneros, me he sentido totalmente identificada por lo que se considera que las féminas hemos entrado con fuerza en el ciberespacio: me preocupo bastante por actualizar con cierta frecuencia, me encanta diseñar cómo me gustaría que fuera el blog si tuviera los conocimientos necesarios para ello y me fascina indagar en las nuevas redes sociales y saber qué ofrecen.

Pero... ¿Lo hacemos sólo las chicas o depende de la persona?

Esta tarde he descubierto un curioso test que pretende medir lo enganchado que estás a los blogs y al ver el resultado he llegado a una dura conclusión:

Soy "blogadicta".

84%How Addicted to Blogging Are You?
¿Tendré que acabar montando un club de blogadictos anónimos?

martes, abril 01, 2008

Hoy no es mi día

Imaginad lo dura que está siendo mi mañana que se me ha muerto hasta el pez-mascota del portátil.



Sea como sea no lo entiendo...


¿Cómo que mire la fecha? ¿Pasa algo especial hoy? ¿Cómo se le cambia el agua a una mascota virtual? ¿Por qué a mí? ¿Por qué hoy?

Me voy a dar un par de cabezazos contra la pared.

Edit: Misterio resuelto gracias a Jordi. Resulta que hoy es el April fool's day, el día de los inocentes en los países anglosajones...

Creo que voy a aprovechar este desconocido día para vengarme de un par de personas...

2.- Juegos irritantes

Hace tiempo empecé un proyecto llamado "cien razones para la independencia" que constaba en enumerar cosas por las que me gustaría volar del nido familiar. Desde pequeños detalles que tan sólo se disfrutan cuando se vive solo, hasta cosas que realmente tocan las narices de la convivencia parental.

Hoy, después de tanto tiempo sin decir nada sobre este tema, me veo obligada a hablar sobre una de las costumbres que más me tocan la moral: la obsesión insana de esconder las cosas ajenas.

No hablo de esa manía inocente de imponer ese extraño orden en el que todo está en cajones bien resguardado, sino de los macabros jueguecitos de mi padre.

El domingo por la mañana volví tras pasar el fin de semana fuera y, al ir a llamar desde el teléfono de mi cuarto, resultó que el maldito inalámbrico había desaparecido. Comenzó así una larga búsqueda por toda la casa, preguntándome quién habría sido el iluminado que lo había utilizado y no lo había puesto en su sitio.

La intriga pasó a ser desesperación, esta se convirtió en indignación y acabó siendo un cabreo monumental. Nadie conocía el paradero del maldito teléfono.

Dos días buscando con los dientes chirriando de frustración, discutiendo con mi madre y con mi hermano por perderlo... para averiguar hoy que mi padre lo había escondido en el cajón de la mantelería porque no estaba donde tocaba. Porque sí, para castigarme por algo de lo que ni siquiera tengo la culpa se ha pasado dos días viendo cómo me peleaba con mi madre (que fue la que lo cogió).

¿Acaso disfrutaba con el espectáculo?

Razón número dos: Que nadie esconda mis cosas por el placer morboso de ver cómo me vuelvo loca buscando.